Imagina saltar de un avión con un paracaídas y cuando toca abrirlo no se abre. Es algo que realmente da miedo pensar, y ha ocurrido más veces de las que te piensas. Por suerte, las medidas de seguridad y preparación antes del salto son muy estrictas. Esto hace que los accidentes sean mínimos, aunque de vez en cuando ocurran. ¿Cómo actuar si el paracaídas no se abre en el aire?

Según dicen los expertos, lo primero es no entrar en pánico. Es fácil decirlo, pero estando a 500 metros del suelo y cayendo a gran velocidad puede quebrar los nervios a cualquiera. Sin embargo, los instructores de paracaidismo aseguran que el fallo de un paracaídas no significa una muerte segura. Por supuesto que es una situación peligrosa,  pero es algo que puede ocurrir y los paracaidistas tienen que estar preparados para ello.

¿Cómo se puede sobrevivir cuando falla un paracaídas? Pues es importante saber el motivo del fallo y como reaccionar.

¿Es usual que los paracaídas fallen?

Cómo se puede sobrevivir cuando falla un paracaídas

Lo primero es saber porque se dan estos fallos y el motivo principal de que ocurran. Si hablas con cualquier persona que lleve años haciendo saltos en paracaídas, posiblemente te diga que alguna vez se ha encontrado con algún problema. Hablamos de personas que tienen miles de saltos en su historial, por lo que se pueden considerar expertos en lo que hacen.

La gran mayoría de los fallos de paracaídas son por errores humanos. Es así de simple y es algo que todo el mundo debe asumir. Los errores más comunes son cuando se dobla y empaqueta el paracaídas. No prestar atención o cometer fallos al preparar el paracaídas antes de un salto, es algo que se puede pagar caro. Por eso hay que hacer las cosas bien y sin prisas en esta parte del proceso.

El otro fallo más habitual es no posicionarse bien durante la caída libre. Abrir un paracaídas no estando en una posición adecuada puede impedir su correcto despliegue.

Uno de los fallos más habituales es cuando las cuerdas del paracaídas se cruzan. Suele ocurrir cuando el paracaídas principal empieza a girar, lo cual hace que las cuerdas se enrollen. Sin embargo, tiene fácil solución ya que solo hay que solo hay que pegar una patada de impulso en la dirección del giro. De esta manera las cuerdas se desenredarán solas.

Otro problema de un paracaídas que no abre es cuando una de las líneas se cruza con la copa, lo cual impide que se abra correctamente. En este caso se necesitan algunas maniobras para solucionarlo. Si vas a hacer paracaidismo, el instructor te dirá que debes hacer si llega el momento. De todos modos, si eres principiante tardarás algún tiempo en dar saltos tu solo.

El paracaídas de reserva

Seguro que has oído que los que hacen paracaidismo tienen un paracaídas de reserva. Pues es verdad y muy necesario. Son muchas las vidas que ha salvado este segundo paracaídas, y es obligatorio llevar uno cuando se salta.

La diferencia del paracaídas principal al paracaídas de reserva, es que el segundo debe ser preparado por una persona certificada para ello. Varía dependiendo del país, pero no lo suele hacer la persona que realiza el salto si lo hace ocasionalmente.

Se trata de asegurar que el paracaídas secundario se abra y no falle como el primero. Ya sería muy mala suerte que ambos fallaran en el mismo salto. Uno de los riesgos que se corren al abrir el paracaídas de reserva, es que se enrede con el principal. Depende cual hay sido el fallo del primero, pero no se aconseja deshacerse del paracaídas que falla y curarse en salud.

El sistema automático

paracaidas que no abre

¿Qué ocurre si pierdes la conciencia o no puedes actuar? Lo cierto es que ya en el paracaidismo moderno ya pensado en eso. Haya un equipo llamado DAA (

Dispositivo de Apertura Automática) que nos puede salvar la vida. Los equipos de paracaidismo más moderno llevan este dispositivo, el cual lleva sensores para controlar la velocidad y la altitud.

Si se llega a una cierta altura y velocidad, el paracaídas se abrirá independientemente de lo que haga el paracaidista. La altura suele ser 300 metros y la velocidad 125 kilómetros por hora.

Este sistema de seguridad es importante porque evita muchas situaciones que podrían acabar mal. La idea es que el paracaídas se abra sin excusas y pase lo que pase. Aun así, lo mejor es no tener que utilizarlo para nada y hacer el salto con normalidad y pasándolo bien. Esa es la finalidad del paracaidismo, y lo cierto es que es un deporte muy seguro.

Aunque para muchos puede parecer una locura, hay deportes considerados más seguros que tienen más riesgos. Como en cualquier cosa, si se hacen las cosas correctamente y siguiendo los protocolos de seguridad, el riesgo es mínimo.

De todos modos, hagas lo que hagas, lo que no se debe hacer es saltar sin paracaídas como el temerario de este video…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here