¿Cuánta altura puede soportar una persona si cae al suelo? Seguro que has leído noticias de personas que se han caído de un edificio y han sobrevivido. De hecho, hay casos de gente que se han caído de una 8º planta o más y no se han matado. Sin embargo, no hay nada parecido al caso de Vesna Vulovic, ya que la caída que sufrió esta mujer es un caso único. El 26 de enero de 1972 esta azafata se cayó de un avión comercial desde una altura de 10.000 metros. ¿Qué es lo inusual de esto? Vesna Vulovic consiguió sobrevivir a la caída, lo cual es lo más cercano que existe a un milagro (si crees en dios).

Fue un hombre llamado Bruno Honke el que oyó una mujer gritando detrás de una colina. Corrió rápidamente para ver que pasaba y vio el cuerpo de Vulovic ensangrentado junto a restos de fuselaje de un avión. Vestía el uniforme de azafata y seguía viva. Lo sorprendente es que no llevaba paracaídas o algo parecido.

¿Qué le pasó a Vesna Vulovic?

Vesna Vulovic llevaba solo ocho meses trabajando como azafata antes del accidente. Era una joven con solo 22 años y tenía un buen trabajo… ¿Qué más se podía pedir? Había estado previamente en Inglaterra aprendiendo inglés y una de sus pasiones era viajar. Hacerse azafata era algo que tenía sentido ya que podía viajar por todo el mundo y además ganarse la vida con ello. La compañía en la que empezó a trabajar fue la yugoslava JAT Airways, una de las más grandes del país.

Tuvo que hacer una pequeña trampa para entrar a trabajar de azafata. Tenía una condición médica de tensión baja, lo cual era suficiente para ser rechazada como azafata. Lo que hizo fue tomarse un montón de tazas de café para subirse la tensión antes de la prueba médica. Funcionó porque consiguió el puesto.

La explosión del vuelo JAT 367

A los ocho meses de haber estado trabajando en la compañía, Vesna Vulovic fue destinada a ser parte de la tripulación del JAT 367. El vuelo iba de Estocolmo a Belgrado con una parada en Copenhague. Antes de subir al avión se dieron cuenta que se había confundido de persona ya que había otra azafata llamada Vesna también. Como ya estaba en el avión decidieron dejarlo así y se quedó como azafata. Nunca había estado en Dinamarca y le venía bien para seguir conociendo sitios.

El 26 de enero de 1972 habían hecho la única parada en el aeropuerto de Copenhague. La tripulación salió del hotel para volver al avión y atender a los pasajeros. Los nuevos pasajeros del avió se subieron al avión y este despegó a las 15:15. Solo tres cuartos de hora más tarde ocurrió la tragedia.

A las 16:00 horas hubo una gran explosión en el compartimento del equipaje. El avión se partió por la mitad cayendo desde una altura de diez kilómetros. Cayó en la zona de Srbská Kamenice en Checoslovaquia. En el avión iban 28 pasajeros aparte de la tripulación. Ninguno sobrevivió excepto Vesna Vulovic. ¿Cómo es posible que soportara una caída tan brutal?

¿Cómo se sobrevive a una caída de 10 mil metros de altura?

Como se ha dicho antes, fue un hombre llamado Bruno Honke el que encontró a Vesna Vulovic muy mal herida. Por suerte, había era médico y tenía experiencia en la segunda guerra mundial para mantener a los heridos con vida. Le aplicó los primeros auxilios a Vesna y la mantuvo viva hasta que llegó el rescate. Sin embargo, el estado de la azafata era lamentable. Tenía las dos piernas rotas, tres vértebras facturadas, costillas rotas y la pelvis y el cráneo también fracturados. Cuando llegó al hospital entró en coma y todos pensaban que no sobreviviría.

Por si fuera poco, tenía graves hemorragias internas. Estuvo unos días en coma pero se despertó, lo cual dio esperanzas a los médicos. Sin embargo, no se acordaba de nada después de haberse subido al avión en Copenhague. Recordaba haber estado saludando a los pasajeros cuando se estaban subiendo al avión, pero nada más.

Sus heridas eran tremendas y aunque estaba viva, se podía pensar que quedaría paralítica o con consecuencias muy graves para siempre. Sin embargo, a los diez meses ya estaba andando de nuevo. Los médicos no se lo podían creer ya que la daban poco tiempo de vida. Sin embargo, no solo seguía viva sino que caminaba de nuevo. De hecho, les sorprendió desde el principio porque lo primero que pidió al despertar del coma fue un cigarrillo.

Las teorías de los expertos

Según la propia Vesna, su supervivencia fue posible sobre todo a como se había alimentado toda su vida. Decía que siempre había tomado mucho chocolate, espinacas y aceite de hígado de bacalao. Sin embargo, los expertos pensaban que era algo diferente. Creían que era la posición en la que estaba Vesna en el avión cuando hubo la explosión. Estaba en la parte de atrás del avión al lado de un carro de comida. Al partirse el avión por la mitad, el carro de comida dejó aprisionada a Vesna contra esa parte del fuselaje haciendo una especie de cápsula protectora.

Al caer la parte del avión donde estaba la azafata tuvo la suerte de caer en una colina con muchos árboles y nieve. Esto también la protegió del brutal golpe. Más investigaciones vieron que la tensión baja que tenía habitualmente Vesna la ayudaron a sobrevivir también. La presión sanguínea más baja ayudó a que el corazón soportara el impacto contra la colina.

Se descubrió después que la explosión había sido causada por una bomba dentro de un maletín. El atentado lo hizo un grupo separatista croata llamado Ustacha que buscaba su independencia de Yugoslavia. A raíz de este atentado cambiaron todos los métodos de seguridad en los aeropuertos del país. Vesna Vulović nunca pudo recordar lo que pasó y continuó siendo azafata hasta que se jubiló. Murió en el año 2016 con 66 años debido a problemas de corazón.

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