Hemos hablado antes de tumbas y enterramientos que han sido peculiares a lo largo de la historia. Cuando hablamos de tumbas se incluyen las lápidas y la estructura que forma ese trozo de suelo que hay en el cementerio. No son todas iguales y las hay muy normales y otras que parecen sacadas de una novela de Edgar Allan Poe. Hoy hablaremos de tumbas extrañas que existen y se pueden ver hoy en día. Podrás ver que pueden ser muy diferentes a lo que la gente piensa.

Estas tumbas extrañas del mundo se construyeron basadas en la cultura y tradiciones de su lugar de origen. Comprobarás que estas tumbas extravagantes no tienen porque cubrir unos pocos metros de tierra. Pueden incluso ser tan grandes como un pueblo, por lo que el tamaño no tiene límites en las tumbas que veremos.

1 – La tumba de Mary Ellis

Tumba de Mary Ellis

La primera tumba que veremos es la de una mujer llamada Mary Ellis. Lo peculiar de su tumba es la ubicación que tiene, la cual está en medio de un parking de coches. ¿Cómo es posible que se haya dejado una tumba en un sitio aleatorio que no es un cementerio? La historia que hay detrás de la tumba de Mary Ellis lo explica.

En 1790 Mary Ellis se desplazó a Nuevo Brunswick (Canadá) para estar un tiempo con su familia. Durante su estancia conoció a un oficial de la marina, del cual se enamoró. Ambos pensaron en casarse y emprender una vida juntos, aunque antes de eso tenía que volver a embarcar. Estaría navegando durante meses, pero al volver se casarían como habían planeado.

El oficial dejó a Mary Ellis su caballo, que era uno de sus bienes más preciados. Sin embargo, el tiempo fue pasando y el oficial no regresaba. La muchacha solía montar el caballo para ir al puerto de Nuevo Brunswick e informarse de donde estaba su amado. La respuesta siempre era la misma, y era que nadie lo sabía.

El tiempo fue pasando y el oficial no regresaba, pero Mary Ellis no se rindió. En 1813 compró una granja muy cerca del puerto y así poder recibirle cuando volviera. Estaba al lado del río Raritan, que era navegable y una posible entrada para el barco del oficial. Por desgracia, Mary Ellis murió unos años más tarde si ver llegar al oficial con el que se iba a casar.

Su familia la enterró cerca del río donde había esperado tanto tiempo. Con los años todo evolucionó y se construyeron muchas cosas en la zona, pero la tumba de Mary Ellis nunca fue tocada o cambiada de sitio. Hoy en día sigue existiendo y está protegida por una simple valla. Se encuentra en medio de un parking de coches de un centro comercial, y se ha convertido en un lugar de visita para turistas y viajeros.

2 – La tumba de Elisabeth Demidoff

Elisabeth Demidoff

Una de las historias más curiosas sobre tumbas extrañas que existen en el mundo, es la de una condesa rusa llamada Elisabeth Demidoff.  Fue descendiente de una familia noble muy rica dedicada al comercio. No tuvo suerte en su vida sentimental ya que se casó con conde ruso, del cual se separó al poco tiempo.

La ruptura con el conde ruso la dejó bastante hundida, y lo que hizo fue cambiar su residencia a París. Estando en París se puso bastante enferma, y viendo que su muerte estaba cercana, hizo una petición poco usual para el momento que fuera enterrada.

Básicamente, la condesa Elisabeth Demidoff ofreció un millón de francos a la persona que estuviera en su tumba durante un año y un día. El voluntario tendría que estar sentado en su tumba durante todo ese tiempo tanto de día como de noche. Suponemos que se les permitiría levantarse para hacer sus necesidades y cosas muy básicas, pero el testamento era muy claro. Tenían que ser 24 horas ininterrumpidas estando en la tumba durante el año y un día adicional.

La tumba estaba en una cripta del cementerio de Père Lachaise (París). El ataúd de la condesa permanecía en su interior y se había puesto una silla al lado. Es donde el candidato tendría que sentarse y permanecer durante tanto tiempo velando a la condesa Elisabeth Demidoff.

Hubo muchas personas que se apuntaron a esta forma tan “fácil” de hacerse rica, pero ninguna consiguió permanecer el tiempo estipulado. La condesa Elisabeth Demidoff murió en 1818 y la oferta del millón de francos siguió vigente hasta bien entrado el siglo XX. Finalmente la familia retiró la posibilidad de ganar ese dinero, y ahora la tumba de la condesa rusa ha quedado como una historia que se sigue contando hoy en día.

3 – La tumba de Florence Irene Ford

Tumba de Florence Irene Ford

¿Imaginas una tumba con escaleras y una ventana? Pues existe, y está en la ciudad de Natchez (Missisipi). Se trata de la tumba de una niña pequeña llamada Florence Irene Ford que murió de fiebre amarilla en 1871. La niña siempre tuvo mucho miedo a las tormentas, y si madre la tenía que calmar para que se le quitara el miedo. Al morir, la madre hizo unos arreglos para la tumba de la pequeña.

Pidió que en lugar de cubrir la tumba con tierra, se hicieran unas escaleras que bajaran al ataúd de la niña. El ataúd sería puesto de forma vertical y en la parte donde estaba la cara de la niña se pondrían una ventana. De esta manera, al bajar las escaleras la madre se encontraría con el rostro de la niña a través de un espejo.

El motivo de una tumba tan extraña era que la madre quería tener acceso a su hija cuando hubiera una tormenta. Aunque estaba muerta, pensaba que su espíritu tendría miedo de los rayos y truenos, y ella podría calmarla como había hecho cuando estaba viva. La tumba tenía una tapadera de metal que se podía cerrar. De esta manera, la madre podría estar en la parte inferior de las escaleras leyendo o cantando a su hija hasta que pasara la tormenta.

Hoy en día la tumba puede ser visitada, y de hecho hay varios videos en YouTube mostrándola. Sin embargo, la ventana que daba al rostro de la niña fue tapiada por motivos obvios. Hoy en día, al fondo de las escaleras se pueden encontrar toda clase de ofrendas que la gente deja a la niña fallecida años atrás.

4 – El Cementerio de Okunoin

Cementerio de Okunoin

En este caso tenemos que hablar más de un cementerio que una tumba en particular. Se trata de un sitio budista donde el cementerio no está realmente pensado para alojar a los muertos, sino un lugar para que los espíritus esperen. El cementerio de Okunoin hace la función de puente entre la vida y la muerte según los budistas. De hecho, muchos llaman a este sitio el “Puente de Okunoin”.

La gente que muere y es llevada al cementerio de Okunoin espera a que se abra el mundo de los espíritus. Se encuentra en Japón y se encuentra en un antiguo bosque que tiene más de mil años. La mayoría de los cuerpos en este cementerio son cenizas en su envase correspondiente. Todo está hecho de madera y piedra, y es sin duda un sitio que no deja indiferente a nadie cuando es visitado.

5 – La Tumba de Inez Clarke

Tumba de Inez Clarke

En este caso, la tumba es más bien un monumento que para la mayoría resulta muy inquietante. Para empezar, el origen de esta tumba es desconocido, lo cual hace que sea más misterioso. Lo que destaca de este sitio es que hay una estatua de una joven cubierta con una capa, la cual está metida en una urna de cristal. Se le dio el nombre de Inez Clarke (es el nombre de la lápida) y se encuentra en el cementerio de Graceland (Chicago).

La creencia popular es que la estatua está embrujada y que se puede mover en noches de tormenta. Suena a película de terror, pero esta leyenda urbana se ha hecho tan popular que muchos testigos han jurado que han visto a la estatua merodear por el cementerio.

Lo que más sorprende es que el cementerio de Graceland tiene guardas nocturnos que lo vigilan todo, y han dicho que algunas veces la estatua de Inez Clarke no está en su sitio. Simplemente desaparece en algunas noches determinadas, aunque siempre vuelva a estar en por la mañana. Por supuesto, muchos piensan que son estrategias para atraer turistas.

Otra de las cosas que no están claras sobre esta tumba es quién está enterrado en la tumba. Aunque la lápida pone Inez Clarke, muchos dudan de esto porque no hay registros claros de que sea así. Hay diferentes versiones de la persona que está enterrada en esta tumba, pero nadie tiene la certeza de quién puede ser.

6 – La Tumba de William Jeffreys

Tumba de William Jeffreys

En 1844 un joven llamado William Jeffreys fue elegido senador en el estado del Norte de Carolina. Tenía un prometedor futuro político ya que era inteligente y tenía todo lo necesario para hacerse un nombre en la nación. Sin embargo, enfermó con unas fuertes fiebres de origen desconocido, las cuales fueron empeorando gradualmente.

Sus últimas semanas fueron de mucha fiebre y alucinaciones, donde desarrolló un gran miedo a ser enterrado y ser comido por los gusanos. Pensaba que al estar bajo tierra sería pasto de todos los insectos que ahí hubiera. Por ello y viendo que su muerte estaba próxima, su última voluntad es que se enterrada su cuerpo en roca sólida.

Al principio la gente no se tomó muy en serio esta petición, ya que era joven y podría recuperarse. El problema es que cada vez estaba peor y empezaron a asumir que no saldría con vida de su enfermedad. Finalmente fue su padre el que empezó a preparar una tumba de piedra para su hijo.

La tumba tuvo una construcción muy accidentada con muchos problemas. Se partió varias veces y la lápida encima de la roca también se rompió. Hoy en día, la tumba de William Jeffreys puede ser visitada y es totalmente diferente a cualquier otra tumba que se conozca. Está partida por varios sitios, pero aun mantiene la forma original de la época en la que fue construida.

7 – La Ciudad de los Muertos

¿Quieres ver algunas tumbas extrañas del mundo que seguro que no conocías? Hemos hecho una lista que te dejará con la boca abierta...
Ciudad de los Muertos

En Rusia hay un pueblo que se puede considerar por si misma una gran tumba. Se llama la Ciudad de los Muertos y está en las montañas del Cáucaso. Su verdadero nombre es Dargavs y tiene miles de tumbas como únicos habitantes. Se piensa que durante una de las grandes pandemias en el siglo 13, mucha gente iba a este pueblo a esperar la muerte.

También hay otras teorías sobre esta inquietante población de las montañas. Algunos dicen que fue un asentamiento construido por nómadas sármatas. También se piensa que pudiera ser un cementerio construido durante la invasión mongola, donde se levantó la Ciudad de los Muertos como una gran cripta en honor a los que muertos.

Independientemente de su origen, la Ciudad de los Muertos puede ser visitada por cualquier viajero que lo desee. El viaje no es sencillo ya que no hay autobuses o trenes que lleven a este sitio tan remoto en las montañas rusas. Sin embargo, hay modos de llegar si realmente se quiere vivir una experiencia diferente en una ciudad convertida en tumba. Por supuesto, hay muchas historias inquietantes sobre fantasmas y espíritus que viven en Dargavs.

Conclusión

Ya conoces algunas de las tumbas más raras del mundo, y todas ellas pueden ser visitadas sin problema. Aunque no es una forma de viajar muy tradicional, el turismo oscuro es sin duda otra forma de conocer lugares diferentes. El visitar tumbas extrañas del mundo entra en esta categoría.

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