¿Por qué preocupan tanto las tormentas solares?

¿Has oído hablar de las tormentas solares? Aunque es algo que puede sonar a película de ciencia ficción, es algo que debemos tener muy presente porque es real. Una de las tormentas solares más intensas que ha recibido nuestro planeta fue en septiembre de 1859. Los astrónomos de la época observaron unas brillantes explosiones emergiendo de la superficie solar. La luz se pudo observar en varios países del Caribe y provocó una catástrofe en los sistemas eléctricos que había. Lo que había en 1859 eran principalmente postes telegráficos, donde alrededor del mundo muchos cables se quemaron. Las comunicaciones en el planeta se vieron afectadas y muchos sitios se quedaron incomunicados.

Hoy en día la tecnología es muy diferente y las comunicaciones distan mucho de ser como el telégrafo. Todo el mundo está conectado de alguna manera, incluso en casa. Todo funciona mediante elementos electrónicos por lo que la pregunta es ¿Qué podría provocar una tormenta solar como la de 1859 hoy en día? Lo cierto es que es factible que vuelva a ocurrir algún día, y debemos prepararnos por las posibles consecuencias.

1 – Lo satélites se verían muy afectados

satelites solar

La mayoría de las satélites son de comunicaciones, y aunque no los veamos están continuamente trabajando para nosotros. Lo apropiado sería desconectar los satélites antes de que las tormentas solares empiecen, pero por desgracia no habría mucho tiempo de hacerlo. En una primera fase la radiación electromagnética dejaría los satélites en muy mal estado, y esto sería solo el principio.

Después de las primeras radiaciones se perdería la comunicación con los satélites. La segunda fase de estas tormentas solares sería un bombardeo de partículas cargadas de alta velocidad. Esto los anularía por completo. Ahora imaginemos el escenario. Usamos satélites para estar en contacto con todo el mundo. Los pilotos de aviones los usan para sus programas de navegación. Miles de transacciones bancarias se hacen a diario gracias a los satélites. Todo eso y más cosas quedarían parados.

Se tardarían semanas o meses para dejarlo todo como estaba antes. Sin embargo, todavía quedaría lo peor, y es la tercera fase de la tormenta solar.

2 – Morirían muchos astronautas

astronautas

Los astronautas que estuvieran en el espacio tendrían pocas probabilidades de sobrevivir. El comienzo de las tormentas solares empezaría con una intensa luz y luego la llegada de las radiaciones. Se puede decir que los astronautas quedarían fritos en sus trajes espaciales o dentro de sus naves. Ni siquiera en la Estación Espacial Internacional estarían a salvo, aunque estarían más protegidos ya que tiene escudos protectores contra la radiación. Sin embargo, muchos de los instrumentos electrónicos quedarían inutilizados. El no tener satélites les dejaría incomunicados con la Tierra. Las siguientes fases de la tormenta acabarían con ellos.

3 – Las redes eléctricas quedarían destruidas

red electrica

Las dos primeras fases de las tormentas solares serían impactantes, pero nada que ver con la tercera fase. La tercera parte sería la más destructiva. Grandes cantidades de radiación se dirigirían a la Tierra en forma de nube de gas y plasma. Nuestra atmósfera nos protege de las radiaciones solares, pero no estaría preparada para esta nube. Los grandes transformadores de energía en las plantas eléctricas se pararían. Esto sumiría a muchas partes del mundo en la oscuridad.

Muchas líneas y tendidos eléctricos serían destruidos, junto a un gran número de aparatos electrónicos que utilizamos. Para resumirlo un poco, la mayor parte del planeta se quedaría sin energía eléctrica. Con la dependencia que tenemos en la tecnología, sería un gran desastre y mucha gente quedaría sin saber muy bien que hacer.

4 – Las primeras muertes serían en los hospitales

Como se ha dicho, los equipos electrónicos quedarían inutilizados y esto sería terrible para todos los sectores. Las clínicas y hospitales serían los primeros en notar este desastre. La mayoría de los hospitales tienen generadores, por lo que los equipamientos electrónicos estarían funcionando algún tiempo. Sin embargo, en unos pocos días se apagarían. Los que funcionan con combustible podrían funcionar más tiempo, pero muchos pacientes dependientes de máquinas, operaciones de emergencia o tratamientos nunca más verían la luz.

Como se ha dicho, los generadores con combustible serían una primera solución a esta falta de energía. El problema es que las gasolineras y lugares de abastecimiento se quedarían sin combustible en algún tiempo. Al final el suministro de combustible se terminaría y los generadores no valdrían de nada.

5 – Problemas para encontrar comida

comercios vacios

Vivimos en una sociedad muy cómoda donde todo lo tenemos al alcance de la mano. Compramos la comida y bebida en cualquier de los supermercados cerca de casa. Después de las tormentas solares habría un problema que lo cambiaría todo. Para empezar, las tarjetas de crédito ya no valdrían de nada, y el dinero tampoco es que valiera mucho. Aparte de los saqueos que se producirían dejando los comercios sin apenas alimentos, muchos se estropearían al no poder conservarse. En poco tiempo no habría nada en los comercios y supermercados. La gente empezaría a pasar hambre.

6 – La gente en zonas rurales lo llevarían mejor

No hace falta decir que las áreas urbanas serían las que peor lo pasarían. El caos sería total y las cosas se pondrían bastante feas en poco tiempo. Sin embargo, la gente en áreas rurales se vería menos afectada. De hecho, las que no han relegado tanto en las tecnologías modernas no se verían tan afectadas. Los que producen su propia comida en granjas o zonas de cultivo seguirían teniendo comida. Tendrían que volver a usar viejas técnicas del pasado para tener luz y no pasar frío, pero estarían bien.

El problema es que mucha gente de las ciudades se desplazaría a las zonas rurales, y muchos de una forma desesperada para poder sobrevivir. El ser humano en extrema necesidad puede ser peligroso y mucha gente de campo tendría que prepararse para defenderse. Si piensas que exageramos solo hay que mirar algo que pasó en el pasado.

A mediados de los años setenta hubo un apagón general en Nueva York que duró 24 horas. La locura se desató y el caos llegó varias partes de la ciudad. Cuando se recuperó la energía eléctrica millones de personas pudieron ver como se habían saqueado una enrome cantidad de tiendas. Todo esto había ocurrido en solo un día, por lo que es difícil imaginar si el apagón fuera durante semanas o meses.

7 – Mucha información importante se perdería

servidores internet

Una gran parte de la información que tenemos hoy en día está digitalizada. Siempre hemos tenido bibliotecas donde la información se guardaba, pero con Internet la cosa cambió bastante. Hoy en día todos confiamos en Internet y no se concibe otro medio mejor para guardar la información. Es un medio potente y muy resistente a los desastres- De hecho, se diseñó en los años ochenta para aguantar las consecuencias de una guerra nuclear.

Una tormenta solar no es una guerra nuclear y si afectaría a Internet. No solo acabaría con millones de teléfonos y líneas telefónicas, sino que acabaría con los servidores que conectan Internet. Se acabaría Google, Facebook. Amazon y cualquiera de las cosas que la gente usa a diario. Habría que volver a los viejos libros y la experiencia para solucionar muchas de las cosas a las que nos enfrentaríamos. Por lo menos hasta que se pudiera recuperar la red.

8 – La sociedad cambiaría mucho

sociedad

Se puede decir que la sociedad tal como la conocemos se cambiaría de alguna manera. Un apagón tan importante a nivel mundial tendría unas consecuencias difícil de estimar. Mucha gente estaría perdida sin tener contacto con los medios y sin las cosas que usamos habitualmente. Esto con el tiempo cambiaría la percepción de la gente y su forma de ver las cosas. Casi con seguridad muchas cosas cambiarían incluso si se llegara a recuperar buena parte de la tecnología.

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