Aunque los ataques de tiburón son muy raros, siguen siendo la pesadilla de muchos. El simple encuentro con unas de estas maravillosas criaturas es un buen motivo para no meterse en el océano. Si se tiene que salir al mar donde se sabe que hay tiburones, que mejor que hacerlo con un barco. Cuanto más grande mejor pensarán la mayoría. ¿Sería lo mismo si salimos con una barca inflable? Siempre se ha escuchado que si un tiburón es suficientemente grande, puede llegar a volcar barcos de pequeño tamaño. Es sin duda un pensamiento que da realmente miedo, pero si encima el bote es neumático las posibilidades de que se hunda se multiplican. Este es lo que les pasó al grupo de MaxAnimal cuando estaban haciendo un documental.

Un tiburón blanco empieza a morder uno de los lados del bote inflable mientras los ocupantes se ponen visiblemente nerviosos. Piensan que el escualo confundió el bote con el cadáver de una ballena muerta. Una vez que el gran tiburón se dio cuenta que el barco no era comestible, simplemente se fue. Aun así, los tripulantes encendieron motores y abandonaron el lugar, no fuera que la cosa diera un giro inesperado y se vieran en el agua con el tiburón.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here