Muchas veces se habla de la relación que tienen los surfistas con los tiburones, sobre todo porque muchos ataques se producen haciendo este deporte. Uno de los mayores problemas es que los tiburones confunden las tablas y el movimiento de los surfistas con focas y leones marinos. La mayor parte de los ataques son equivocaciones, aunque algunas veces los resultados sean fatales.

Puede parecer que los surfistas y los tiburones son enemigos mortales por este motivo, pero nada más lejos de la realidad. La mayoría de los surfistas son conscientes de que están practicando su deporte en el territorio de los tiburones. Aparte de esto, los ataques de tiburones son muy raros y se pueden contar con los dedos de la mano. Lo que pasa es que cuando hay alguno los medios le da mucha repercusión y el miedo hace el resto. Sin embargo, si miras las estadísticas verás que solo hay unos pocos ataques de tiburón al año y por eso los surfistas ni se preocupan de ello.

En esta ocasión un grupo de surfistas encuentran un bebé de tiburón blanco encallado en unas rocas de la orilla. Con la ayuda de unos socorristas, salvan al pequeño tiburón devolviéndolo al mar. No es fácil debido a las olas y las corrientes marinas, pero al final lo consiguen entre todos. Como se puede ver en el video, los surfistas y socorristas lo hacen con cuidado, ya que un mordisco de este bebé tiburón puede hacer mucho daño.

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