Desde los años noventa los cuidadores de abejas han denunciado que cada  vez mueren más abejas fabricantes de miel durante el invierno. Desde entonces han muerto muchas especies de abejas y es algo que tiene preocupado a todo el mundo. Nadie sabe exactamente porque están muriendo abejas en cantidades tan grandes y con tanta rapidez, pero se piensa que puede ser por un tipo de parásito en las flores, el cambio climático y el uso de pesticidas. Por suerte, de momento no hay peligro de que las abejas se extingan. Si desaparecieran sería desastroso para todos nosotros. De hecho, estas serían las consecuencias si las abejas se extinguieran.

Se acabaría la miel

foto-1

Está claro que sin abejas no habría miel. El ser humano ha estado recogiendo miel durante miles de años y la crianza de abejas ha sido siempre importante porque polinizaban las cosechas, lo cual ayudaba a que se pudiera producir miel y cera. Mientras que la mayoría piensan en la miel como algo para comer, tiene muchos más usos. Se usa por ejemplo como ingrediente para cosméticos que cuidan la piel. También se usa para tratar heridas y quemaduras por medio de bálsamos. Se usa para muchas cosas en medicina. Aparte de esto, ayuda a paliar los efectos de resfriados y gripes.

Su uso en muchas comidas y postres también es grande. Sin la miel, algunos de los platos más sanos y ricos desaparecerían. La industria de recolección de miel emplea a miles de personas en todo el mundo, por lo que también la parte laboral es importante.

Polinización y las alternativas

foto-2

Las abejas son las mayores polinizadoras que existen y gracias a ellas las plantas pueden seguir reproduciéndose. Actualmente se están polinizando plantas manualmente, sobre todo en sitios donde tienen escasez de abejas. Es una tarea muy trabajosa y se tarda mucho más que el modo natural con abejas. Si las abejas dejaran de existir,  los humanos podrían usar este método para polinizar frutas y vegetales, pero solo se podría hacer en las cosechas más valoradas.

No se podría hacer en todas las cosechas simplemente porque no hay suficientes personas para hacerlo. Aparte de eso., somos demasiado lentos y no seríamos tan eficientes como las abejas, que lo llevan haciendo miles de años.

Los productos lácteos desaparecerían

foto-3

Otra cosa que pasaría si no hubiera abejas, es que los consumidores de plantas tendrían un grave problema para comer. Si las plantas no son polinizadas, desaparecerían con  el tiempo. Los rumiantes, como por ejemplo las vacas, comen exclusivamente plantas y lo hacen en grandes cantidades. No habría suficiente comida para ellos. Esto significa que productos como la leche, mantequilla y queso desaparecerían. Las ovejas y cabras también son rumiantes por lo que tampoco sería una alternativa.

Muchos pueden pensar que hay alternativas veganas para los productos lácteos y es cierto. Sin embargo, tendríamos el mismo problema. Los productos veganos dependen del cultivo de las plantas y no habría forma de producirlo.

No habría algodón

foto-4

No todas las plantas que las abejas polinizan nos sirven para comer. Un ejemplo es el algodón, el cual es la base de la industria textil. Seguro que ahora mismo llevas algo que está hecho con algodón. Camisetas, calcetines, ropa interior y otras prendas están hechos de este producto. También se usa en otras muchas cosas que no son vestimentas, por lo que es algo muy importante en nuestra sociedad. Es cierto que hay alternativas al algodón, como el poliéster, pero los materiales necesarios no son tan abundantes. La demanda sería grande y habría muchos problemas. No hace falta decir que la ropa sería mucho más cara sin las abejas.

¿Qué productos sobrevivirían sin abejas?

foto-5

Hay cosechas que no necesitan polinización, como es el caso del maíz y el arroz entre otros. En estos casos habría de sobra. En otros casos el ser humano tendría que intervenir, ya que productos como los tomates, patatas o zanahorias si necesitan algo de polinización. Aun así, en general las cosechas se reducirían mucho. También tendríamos que despedirnos de muchas cosas que usamos en nuestra cocina, como el aceite, el vino, la canela, los cocos, almendras y muchas cosas más. Todo desaparecería.

El precio de los alimentos subiría de una forma increíble

foto-6

Como se ha dicho, las frutas y los vegetales quedarían muy reducidos, por lo que la comida escasearía. Aunque el ser humano podría polinizar las plantas a mano, esto haría que la comida subiera de precio de una forma desorbitada. No tenemos que esperar a que las abejas desaparezcan para ver esto, ya que algo así ocurrió en Escocia hace unos años. En invierno murieron la tercera parte de las colonias de abejas, lo cual hizo que el precio de la comida subiera mucho. Si algo escasea, su valor sube mucho más.

Alimentos que ahora todos nos podemos permitir, como las manzanas, naranjas, café, etc. tendría un precio elevado y no todos se lo podrían permitir. Lo de tomarse un simple café en el bar se acabaría para muchas personas.

El problema de la escasez de alimentos llevaría a otros problemas de salud. Necesitamos los nutrientes de muchos alimentos para estar saludables. Muchos de los alimentos que desaparecerían nos dan nutrientes y vitaminas de todo tipo. Mucha gente tendría falta de cosas tan importantes como el hierro, vitamina C, E y A. Las enfermedades coronarias y muchos tipos de cáncer se elevarían considerablemente. Hasta un típico catarro se convertiría en un problema.

La economía se vería muy afectada

foto-7

Sin abejas, la economía mundial tendría graves problemas. Muchas industrias simplemente desaparecerían, como por ejemplo la del café, el algodón y muchas productoras de alimentos. Las consecuencias serían fatales. Serían millones de empleos que simplemente ya no harían falta, por lo que el paro sería gigantesco. Como se ha dicho antes, los productos lácteos desaparecerían lo cual tendría un efecto negativo tremendo en la economía de la mayoría de países.  La economía simplemente acabaría colapsando sin las abejas.

Habría hambrunas como nunca se han visto

Aunque podríamos seguir adelante, las hambrunas serían habituales en muchas partes del mundo donde antes ni se conocían. Se haría uso sobre todo de productos como el trigo, arroz, maíz y la soja. Sin embargo, llevaría tiempo hacer el cambio total a estos alimentos. Lo cierto es que la dura realidad sería que sustentar a toda la población sería algo muy duro. Por el precio de los alimentos, no estaría accesible a todo el mundo. Si tenemos en cuenta que la población mundial no hace más que crecer, el problema se agrava mucho.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here