Seguro que han montado en el metro en una o varias ciudades del mundo. Posiblemente también te hayas fijado que en todos ellos hay un freno de emergencia. Es difícil no verlo ya que suelen ser grandes y de color rojo. También hay una placa donde da instrucciones de cómo usarlo. También hay un aviso que dice que no se debe activar este freno de emergencia a no ser que ocurra algo urgente. De otro modo, puede acarrear serias consecuencias si no se justifica su uso. Esto nos lleva a preguntarnos ¿Cuándo es un buen momento para activar este freno y cuando se puede justificar? Lo cierto es que en cada servicio de metro hay diferentes normas, pero viene a ser muy parecidas.

Usar el freno de emergencia para parar los vagones de metro, solo se deben usar en caso de emergencia. Esto significa que una persona esté en peligro de muerte o quedar mal herida. Un ejemplo podría ser que alguien cayera a la vía o se quedara atrapada al cerrar las puertas. Por otro lado, no se debe usar este freno si hay un fuego o se es atacado por alguien. Esto empeoraría las cosas al dejar a todo el mundo atrapado en el sitio. Por tanto ¿Qué ocurre cuando se activa este freno manual en el vagón?

El freno de emergencia no es ninguna broma. No es como un timbre que avisa al conductor que quieres bajar en esa parada. Lo que hace es activar uno frenos hidráulicos para parar todos los vagones. Cuando se activa este freno, el conductor del metro debe inmediatamente avisar a la policía. El sistema de frenos debe ser reseteado para que el tren pueda volver a moverse. Esto lleva unos quince minutos, por lo que provoca un retraso a miles de pasajeros en la línea afectada. Por lo tanto, hay que tener muy justificado hacer uso de este sistema.

Os dejamos con un video donde hacen pruebas con los frenos de emergencia. De esta manera podréis comprobar como funcionan en la realidad.

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