Hay países más belicosos que otros y tener las mejores armas se convierten en prioridad para muchos de ellos. Ya hicimos un artículo sobre los países que tienen armas nucleares en el mundo, pero muchos otros siguen queriendo tenerlas. De hecho, no hace falta que sean nucleares porque hay otros armas que les pueden dar una ventaja sobre sus vecinos y losenemigos que tenga. Precisamente el proyecto Babilonia trata de este tema.

Seguro que todos recordamos al dictador Saddam Hussein y su clara tendencia a los conflictos bélicos. Independientemente de que tuviera o no armas de destrucción masiva (nunca se encontraron), Hussein siempre tenía en mente reforzar su arsenal. Aunque en la invasión de Irak no encontraron armas nucleares, químicas o biológicas, se sabía que había experimentado con diferentes armas en la guerra con Irán con Irak.

¿Qué fue el proyecto Babilonia?

project babylon

El proyecto Babilonia fue un nombre en código que se refería a la construcción de una súper arma. Fue pensada bajo el mandato de Sadam Hussein en 1988 y para ello contaron con el ingeniero canadiense Gerald Bull. Lo cierto es que no era una idea nueva sino que ya se había desarrollado en la segunda guerra mundial, aunque para otros propósitos.

El súper arma en el proyecto Babilonia era sencillamente un súper cañón más poderoso que cualquier que se hubiera inventado. Ya los empezaron a usar los alemanes para hacer bombardeos a larga distancia. Los súper cañones que utilizaron los alemanes fueron nombrados “Big Gustav” y “Dora”.

Estos dos cañones alemanes tenían un alcance de unos 50 kilómetros, y lanzaba proyectiles de 80 centímetros. Sin embargo, estos cañones tenían un problema y era su enrome peso. Tenían que ser movidos por medio de raíles y era toda una odisea transportarlos de un lugar a otro. Construirlos era muy caro al igual que su mantenimiento.

El ingeniero canadiense Gerald Bull continuó la idea de estos cañones mucho antes del proyecto Babilonia. Lo que pensó en los años sesenta es que este tipo de cañón era una buena manera de lanzar satélites al espacio. Consiguió fabricar varios cañones que tuvieron cierto éxito lanzando proyectiles al espacio. Uno de sus mayores éxitos fue el cañón Yuma en 1966.

La contratación de Gerald Bull por Saddam Hussein

Gerald Bull trabajó para la CIA en varios proyectos internacionales. Uno de ellos fue en Sudáfrica durante los años setenta, donde ayudó a combatir a los comunistas en Angola. En 1980 fue acusado por Naciones Unidas de contrabando de armas y estuvo seis meses en prisión. Al salir de prisión y con sus antecedentes, se hizo mercenario poniendo sus conocimientos al mejor postor.

En 1988 Saddam Hussein hizo una oferta al canadiense para que trabajara en una nueva arma. Dada su experiencia con los cañones de largo alcance, empezó a crear un súper cañón bajo el nombre de proyecto Babilonia. En poco tiempo había dos nuevas armas en marcha para el régimen iraquí: El “Baby Babylon” y el  “Big Babylon”.

El Baby Babylon era el prototipo para hacer todas las pruebas necesarias del proyecto. El cañón tenía 46 metros de largo y tenía un alcance de 750 kilómetros. Sin embargo, pesada algo más de cien toneladas y tenía una base fija (no tenía movilidad).

Después del éxito del prototipo el siguiente paso era crear el verdadero súper cañón que sería el más potente que se había inventado hasta el momento. La idea era construir dos Big Babylon y usarlos para otros proyectos que había también en marcha. El Big Babylon tendría 156 metros de cañón y pesaría algo más de dos mil toneladas.

El propósito del Big Babylon en el régimen iraquí

Aun sabiendo el carácter conflictivo y dictatorial de Saddam Hussein, el ingeniero Gerald Bull tenía en mente que sus cañones se usarían para su idea original de lanzamiento de satélites. Debido a su gran peso, usarlos como armas eras complicado por su escasa movilidad. Además de esto, al primer disparo se revelaría su localización haciéndolo un objetivo fácil de abatir.

Lo cierto es que los planes que tenía Saddam Hussein para los cañones de Gerald no estaban muy claros. Mientras el proyecto Babilonia estaba en marcha, el proyecto de los misiles Scud estaba en todo su apogeo. ¿Tenía alguna relación? Lo que si se sabe es que Saddam le dio instrucciones a Gerald de que el Big Babylon fuera lo más móvil posible. Este cañón tendría un alcance de más de mil kilómetros y podía ser un arma devastadora.

Muchos piensan que el proyecto Babilonia estaba pensado con Israel e Irán como objetivos principales. La idea del dictador es que el cañón pudiera ser transportado con relativa facilidad en tren. Para ello habría que desmontarlo y montarlo en un tiempo récord.

El drástico final del proyecto Babilonia

El Big Babylon no se llegó a acabar ya que el jefe de proyecto Gerald Bull fue asesinado en Bruselas en 1990. Hay muchas teorías detrás de esta muerte, pero la más extendida es que fueron los servicios secretos israelíes del Mosad

También se habla de que al haber sido Gerald un mercenario trabajando para otros gobiernos, alguno de ellos pudo ordenar su muerte. Incluso se habló de que fue por órdenes de la CIA, con la que había trabajado tantos años. También se sospecha de Irán, los cuales no veían con buenos ojos que terminara un cañón que les pusiera en peligro.

El proyecto Babilonia se acabó definitivamente al poco de morir Gerald Bull, cuando un cargamento de piezas para el Big Babylon fue detenido en Inglaterra. Otros cargamentos fueron detenidos durante la guerra del golfo, y muchas piezas fueron confiscadas y destruidas. Este fue el final de lo que sería el cañón más potente de la historia hasta ese momento.

Aquí te dejamos un interesante documental hablando sobre el proyecto Babilonia, por si quieres saber algo más sobre el tema.

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