Los payasos se están poniendo de moda de nuevo gracias a una moda llegada de Estados Unidos donde a la gente le da por disfrazarse de payaso diabólico. Esto vino a raíz de unos videos de bromas pesadas donde payasos psicópatas corrían detrás de transeúntes aterrorizados. La moda ya se ha extendido a Europa, donde se pueden ver estos payasos maléficos por las calles. De hecho, hace poco en Berlín un joven que iba disfrazado fue apuñalado por un amigo al que quería asustar. Ver uno de estos payasos por la noche puede ser aterrador y aunque la mayoría no lo reconoce, los payasos inquietan más que divierten. ¿Por qué nos dan tanto miedo los payasos? Lo cierto es que hay varios motivos.

En el circo y el mundo del espectáculo tenemos muchos artistas disfrazados de muchas cosas diferentes. Tenemos magos, acróbatas, trapecistas, domadores y otros con sus respectivas vestimentas. Ninguno de ellos suele dar miedo o causar malestar, pero en el caso de los payasos es muy diferente.

Los payasos y su estereotipo

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Para empezar, el pensamiento general que se tiene de los payasos es que son personas adultas que no son precisamente felices en su vida privada. ¿No te lo crees? Mira como han creado el personaje de Krusty el payaso de la serie Los Simpson. Es un claro ejemplo de este estereotipo. Esta idea que se tiene de los payasos no es de ahora, ya que una referencia clara es del siglo 19 con un payaso llamado Joseph Grimald. Se hizo muy popular en Londres ya que era un excelente comediante y sus vestuarios y maquillaje eran muy elaborados. Se maquillaba toda la cabeza y tenía el pelo azul, lo cual le hacía muy reconocible.

Sin embargo, la vida privada de Grimald no tenía nada de comedia, sino más bien tragedia. Para empezar, tenía un grave problema de alcoholismo, y de hecho fue el motivo de su muerte en 1837. Debido a su adicción a la bebida tuvo varios problemas personales que fueron aireados en los periódicos. Por tanto, el alcoholismo y los problemas de Grimald eran de conocimiento público. El cliché del payaso triste posiblemente se remonta a Joseph Grimald y su trayectoria artística y personal.

Los payasos no siempre fueron cosa de niños

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Mientras que se asocia a los payasos al mundo del entretenimiento para niños pequeños, los antiguos payasos tenían un significado diferente. En la antigüedad, la gente que se disfrazaba y maquillaba para actuar de un modo grotesco y absurdo, no era para hacer reír precisamente. Era más bien para conjurar espíritus o para alejar a los que eran maléficos. También dependía bastante de la sociedad en donde se encontraban. Por ejemplo, los indios americanos tenían “payasos” que participaban en ceremonias espirituales.

Estos payasos hacían reír a todos los miembros de la tribu con sus gestos y movimientos. Sin embargo, tenían un lado más oscuro. Hay registros de ataques a personas que estaban viendo los rituales sin permiso, y estos “payasos” se ponían muy violentos incluso llegando a matar.

El propio maquillaje ya les da una mala fama

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Se ha hablado mucho del maquilla que los payasos suelen usar. Muchos piensan que la pintura blanca que se ponen por toda la cara recuerda al de un muerto. El maquillaje rojo que se ponen en los labios también recuerda a sangre. Sin embargo, lo más siniestro del maquillaje no es el exceso sino precisamente lo contrario. El maquillaje que se ponen les hace seguir pareciendo una persona (no es una máscara), que es lo suficiente para darles un aspecto fuera del estándar que conocemos, y no para bien precisamente.

La cultura popular les ha hecho “malignos”

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Uno de los primeros payasos diabólicos que se hicieron famosos en el mundo entero es sin duda Pennywise de Stephen King. Tampoco podemos olvidarnos del villano Joker, el cual personifica al típico payaso malvado psicópata. Si nos vamos más atrás en el tiempo, en el siglo 19 ya existía una ópera llamada Pagliacci donde un payaso cometía un asesinato por celos. Como se puede ver, los payasos siempre han tenido un lado oscuro incluso en tiempos pasados.

Coulrofobia – fobia a los payasos

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Incluso si los payasos no se pusieran maquillaje, no salieran más payasos diabólicos en los medios y se lavara su imagen,  la gente seguiría teniéndoles miedo. La coulrofobia es el nombre del miedo irrefrenable a los payasos. Puede que no cause el mismo terror que otras fobias como pueden ser la aracnofobia y otras similares, pero hay mucha gente que no puede aguantar ni siquiera mirar un payaso. Hay incluso tratamientos contra este tipo de fobia, donde suele ser la exposición del paciente con payasos poco a poco. Lo bueno es que el porcentaje de éxito es alto.

El terrorífico payaso Pogo

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En los años setenta un ex convicto por violación  llamado John Wayne Gacy quiso ganar el favor de su comunidad de nuevo. Se le ocurrió que haciendo servicios sociales sería una buena idea. Lo hizo poniéndose un traje de payaso y acudiendo a cumpleaños de niños para entretenerles. Se puso de nombre artístico “Pogo”. Parecía que todo iba bien para Gacy, el cual se ganó la confianza de sus vecinos de nuevo. Ni siquiera sospechas cuando varios visitantes a su casa olieron algo raro, lo cual Gacy achacaba a moho.

No fue hasta finales de los años setenta cuando se hizo una inspección en su casa y se descubrieron 33 cuerpos. Gacy había violado y asesinado a las víctimas durante siete años. En algunas de sus confesiones, dijo que muchos de los crímenes los había cometido usando su disfraz de payaso, por lo que ya podemos imaginarnos la mala fama que les dio. Viendo la foto de Gacy disfrazado de Pogo, nos puede dar una clara idea de lo terrorífico que fue este asesino en serie.

Las bromas con payasos diabólicos

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Ya hemos hablado de ello al principio, pero las bromas usando disfraces de payasos diabólicos están muy de moda. Estas bromas son grabadas para luego ser colgadas en YouTube y generar miles o incluso millones de visitas. Las bromas se suelen hacer en plena calles aisladas o carreteras solitarias. Estos falsos payasos suelen llevar algún tipo de arma para aterrorizar más aun a las víctimas de la broma. Las “inocentadas” muchas veces se van un poco de la mano, y hay un buen número de detenciones ya que algunas veces no solo son bromas. Se han reportado intentos de secuestros usando estos disfraces, por lo que hay cierta alarma en este sentido.

También se han dado casos de bromas que han salido mal. Aparte del caso de Berlín comentando al principio, mucha gente reacciona de diferente manera al ver a un payaso diabólico. Son varios los casos de apuñalamientos o golpes para defenderse, dolo para descubrir que era una broma. Por lo tanto, hay que tener cuidado con estas bromas porque pueden acabar muy mal.

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