Todos hemos oído hablar de las plantas carnívoras que son trampas mortales para algunos insectos. Atraen a sus presas con colores y olores en sus hojas que se cierran cuando se posan en ellas. Luego lentamente las diluyen segregando sustancias que ayuda a absorber los nutrientes. Algo parecido a lo que hacen las arañas.

De alguna manera este tipo de plantas resultan inquietantes a muchas personas. Las hojas en forma de trampa siempre han hecho saltar la imaginación de la gente, y no para cosas agradables. Por si fuera poco, en 1874 una noticia corrió como la pólvora por todo Estados Unidos aterrorizando a la población. Se había confirmado la existencia de una planta carnívora gigante que comía personas.

La planta carnívora come personas

En este punto alguno se estará preguntando si en algún momento de la historia existió una planta carnívora que comía gente. Lo cierto es que puede que si en la época de los dinosaurios, pero en tiempos modernos no se había oído nunca. Por lo menos hasta 1874 cuando los periódicos americanos hablaron de un terrorífico descubrimiento.

La prensa de la época empezó a hablar de algo que había aparecido en la isla de Madagascar. Por lo visto habían descubierto una planta árbol que comía personas, la cual había sido descubierta por unos científicos visitando la isla.

Los científicos habían escrito una carta a un importante medio periodístico de Estados Unidos describiendo lo que habían visto. Según decían, era una extraña y enorme planta que recordaba a la planta de las piñas, pero de un tamaño descomunal. Tenía un color oscuro y una dureza como si fuera metal. De su parte superior salían ocho gigantescas hojas. En el centro de la planta había unos curiosos tentáculos que se movían de un lado a otro.

El sacrificio humano

 La carta contaba el terrible espectáculo que habían presenciado, y la noticia se hizo viral en todos los medios americanos. Según decían, una tribu local de Madagascar hizo un ritual donde se utilizaba la curiosa planta que habían visto. Llevaron a una mujer a punta de lanza donde estaba la planta. La elevaron con unas cuerdas a la parte superior de la planta y vieron horrorizados lo que pasó.

Los verdosos tentáculos de la planta se acercaron tímidamente a la mujer según se acercaba. Poco a poco la fueron rodeando hasta que de repente la agarraron fuertemente tirando de ella al interior de la planta. Las grandes hojas se abrieron dejando espacio para la mujer que chillaba aterrorizada fuera engullida.

Durante el ritual, los sorprendidos científicos veían como la mujer era tragada por la planta literalmente. No podían hacer nada ya que no se atrevían a interrumpir el ritual. Pudieron escuchar como las hojas empezaban a presionar el cuerpo de la desgraciada chica quebrándole los huesos. No tardó demasiado en aparecer la sangre que chorreaba de la planta según la mujer era echa trizas. La mujer estaba literalmente siendo echa pedazos mientras los miembros de la tribu saltaban y aullaban.

El final del terrible ritual

En poco tiempo la mujer dejó de gritar ya que había muerto. Los indígenas que estaban presentes en el ritual estaban en una especie de trance y se acercaban a la planta para beber la sangre que caía de la chica. Según contaban los científicos, la sangre se mezclaba con la savia de la planta que resultaba ser una especie de bebida alcohólica. Al poco rato los que habían bebido la sangre estaban ebrios en el macabro aquelarre.

Lo que habían visto había sido horroroso, pero su lado científico se imponía al sacrificio que habían presenciado. Estuvieron estudiando la planta después del suceso y comprobaron que se había cerrado por completo en la parte superior.

A los diez días la planta abrió sus ocho grandes hojas como si fuera el capullo de una flor. Los tentáculos volvieron a salir moviéndose de un lado a otro como movidas por una ligera brisa. Pudieron observar que en los siguientes días la planta iba expulsando los huesos de la chica, los cuales quedaron en su base. La planta carnívora desechaba lo que no le servía.

La realidad de la planta carnívora mata personas

En la historia que asustó a miles de norteamericanos, los científicos investigaron la planta en los siguientes meses y pudieron ver que había muchas más de diferente tamaño. Las más pequeñas cazaban pequeños animales que se acercaban demasiado. Algunas incluso atrapaban a pequeños lémures que se confiaban demasiado. De hecho, estos primates parece que eran su plato favorito.

Todo este relato ocasionó una gran expectación ya que fue creída en su mayor parte. Hay que recordar que esto pasó en 1874 y no era fácil ir a Madagascar a comprobar la historia. Por tanto, si lo decían los periódicos del país tenía que ser cierto y se dio la historia por buena. Nada más lejos de la realidad.

La realidad de la planta carnívora come personas fue que un reportero aburrido y sin historias interesantes se lo inventó. La planta de Madagascar nunca existió pero toda una nación lo creyó e incluso sintió terror de que pudiera existir algo así.

Curiosamente, la isla de Madagascar ganó mucha popularidad gracias a esta ficticia planta que comía personas y todo el mundo pudo poner en el mapa. De hecho, uno de los fenómenos que se produjeron fue que miles de personas empezaron a desplazarse a la isla para conocerla e investigar su flora y fauna. Por supuesto que no encontraban plantas que se comían a la gente, pero se hizo de las islas más visitadas de la época.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here