Las guerras por terribles que sean, siempre tienen historias conmovedoras y de actor heroicos. No siempre tienen que ser historias con personas ya que los animales también hicieron mucho por salvar vidas humanas. En este caso hablaremos de Cher Ami, una Paloma mensajera que salvó la vida a más de 200 personas solo enviando un mensaje. Ocurrió en la primera guerra mundial y fue la paloma mensajera más condecorada de toda la guerra. Primero hablaremos de lo que hacían estas aves en tiempos de guerra.

Las palomas de la guerra

Así era como llamaban a las palomas mensajeras en tiempos de guerra. Las palomas de la guerra fueron muy populares en la primera gran guerra. Su capacidad para poder volar sin ser detectadas las hacía muy apreciadas. Aparte de esto era muy fiables para entregar los mensajes, lo cual las hizo un medio de comunicación muy utilizado. Las palomas sabía perfectamente como volver a donde estaba su “hogar”, por lo cuando los batallones siempre se llevaban unas cuantas palomas por si tenían que enviar un mensaje al cuartel general. El cuartel general era el hogar de estas aves.

Cuando tenían que enviar un mensaje y que pasara desapercibido, se le ponía a la paloma mensajera un diminuto tubo con un papel enrollado dentro. El tubito se ataba a la pata del ave y luego se liberaba. Cuando la paloma llegaba al cuartel general el encargado del palomar hacía sonar un timbre. Esto avisaba al soldado de guardia para que cogiera el mensaje y lo llevara a los mandos. Esta técnica de llevar mensajes fue usada principalmente por los aliados. Los alemanes sabían que usaban palomas mensajeras y por eso tenían la orden de disparar a todas las que vieran.

Una situación desesperada

Había cientos de estas palomas mensajeras y daban un servicio importante a los aliados. Sin embargo, una destacó sobre las demás el 13 de octubre de 1918. El oficial Charles White Whittlesey se encontraba en una situación muy complicada. Su destacamento había sido forzado a retroceder a un pequeño valle. El y su 200 hombres habían quedado atrapados detrás de las líneas enemigas.  Los alemanes avanzaban por ambos lados impidiendo que pudieran escapar. Ahora estaban luchando a la desesperada para salvar sus vidas. Sin embargo, esto no era lo peor.

Para empeorar las cosas, sus propias tropas empezaron a disparar sobre ellos pensando que eran alemanas. El oficial Whittlesey intentó enviar mensajes a sus propias tropas para avisarles de que no eran alemanes. Sin embargo, no tuvo éxito ya que los sistemas de radio eran más rudimentarios en aquella época y fáciles de bloquear por los alemanes. Al final pensaron que usar el modo alternativo de comunicación que tenían, que era la paloma mensajera.

La primera paloma que enviaron llevaba el mensaje “Hay muchos heridos. No podemos salir de aquí”. El mensaje no llegó a su destino porque la paloma fue tiroteada. La segunda paloma lleva un mensaje más directo que era “Los hombres están sufriendo. ¿Nos pueden mandar ayuda?”. Esta segunda paloma también fue abatida antes de llegar a su destino. Una tercera paloma fue enviada y aunque llegó a su destino, el mensaje eran coordenadas de donde estaba Whittlesey y sus hombres. Lo interpretaron erróneamente y en lugar de enviar ayuda los bombardearon.

Una paloma mensajera heroica

Solo quedaba una paloma mensajera y la supervivencia de todo el batallón dependía de ella. La paloma se llamaba Cher Ami y era la última opción que tenían. Whittlesey cogió un pequeño trozo de papel de cebolla y escribió este último mensaje.

Estamos en el paralelo 276.4. Nuestra propia artillería nos está bombardeando. Por amor de dios, parad ya mismo

Lo siguiente fue poner el trozo de papel en la pata de Cher Ami y soltarla para que volara al cuartel general. Los alemanes detectaron como la paloma mensajera había salido de la zona donde estaban Whittlesey y sus hombres. Empezaron a disparar sobre ella y una de las balas le pasó muy cerca casi matándola. Sin embargo, media hora después el mensaje llegó a la comandancia y detuvieron los bombardeos.

Se envió un batallón de rescate y pudieron salvar a los desesperados soldados que ya temían lo peor. Un simple mensaje salvó la vida de los 200 hombres atrapados por los alemanes. Sin embargo, la paloma mensajera había llegado en muy malas condiciones.

Las terribles heridas de Cher Ami

La paloma mensajera no llegó sin daños. Le habían pegado un tiro que le había atravesado el pecho. La bala había atravesado el pájaro cegándole un ojo y casi seccionándole una pata. De hecho, cuando llegó al cuartel general una de las patas le colgaba solo de un tendón. Los médicos militares rápidamente actuaron para salvar la vida de Cher Ami. Había salva a la división 77 de infantería y merecía otra oportunidad de vivir.

Aunque no le pudieron salvar la pata, si pudieron salvarle la vida. Le hicieron una pequeño pata de madera para que pudiera caminar. Una vez que estuvo totalmente recuperada, la enviaron a los Estados Unidos. Por el servicio que había dado al país nombraron a la paloma mensajera la mascota del departamento de servicios. También le dieron varias medallas honoríficas destinadas a los animales que habían servido en la guerra. Hoy en día Cher Ami sigue siendo la paloma mensajera de guerra más condecorada.

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