Imagina que estás en la guerra de Vietnam en medio de la jungla y empiezas a escuchar siniestros sonidos. Voces fantasmales que provienen de la espesura de la jungla que hacen que se te pongan los pelos de punta. ¿Cómo reaccionarías? Pues esto es lo que realmente ocurrió en la guerra de Vietnam, y formó parte de lo que se conoce como la operación almas errantes, también conocida como los fantasmas de Vietnam. Fue uno de los creativos modos en el que el ejército estadounidense hizo la guerra al Vietcong.

Lo que no sabe mucha gente es que el ejército de los Estados Unidos tenía una sección llamado 6º batallón para operaciones sicológicas. Fue esta sección militar la que se encargó de grabar una cinta con espeluznantes sonidos que recordaban fantasmas sobrenaturales. Llamaron a la grabación “cinta fantasma número 10”. Esta es la cinta que grabaron… la puedes escuchar mientras sigues leyendo el artículo (no te asustes demasiado).

Los orígenes de esta peculiar arma llamada operación almas errantes

La idea de la operación almas errantes no era algo nuevo. Fue utilizado por primera vez en una operación llamada “El ejército fantasma” durante la segunda guerra mundial. La idea no hacer creer a los alemanes que había fantasmas, sino hacerles creer que los aliados tenían muchos más tanques de los que realmente tenía. En la guerra de Vietnam le dieron un giro a la estrategia aprovechándose de las creencias budistas de la región.

En Vietnam había una fuerte creencia de que los espíritus de los muertos estaban condenados a vagar por la tierra si sus cuerpos no eran enterrados adecuadamente. También pensaban que estos fantasmas podían comunicarse con la gente en el aniversario de su muerte. Por este motivo se creo el plan para hacer creer a los combatientes del Vietcong que los fantasmas les acechaban. Esto les producía una terrible ansiedad y miedo.

La operación almas errantes fue realizada con la ayuda de soldados de Vietnam del Sur, aliados de los americanos. Los gritos y aullidos iban acompañados de voces fantasmales para infligir mucho más terror a los combatientes de Vietnam del Norte. Algunas de las frases que decían era “Amigos míos, he vuelto para deciros que estoy muerto… estoy muerto” o cosas como “No acabéis como yo. Volved a casa antes de que sea demasiado tarde

La preparación del plan operación almas errantes

Una vez que la tenebrosa cinta estaba preparada, había que hacerla sonar del modo más efectivo posible. Lo que si hizo fue llevar grandes altavoces y esconderlos en ciertas partes de la jungla. También se utilizaron helicópteros con altavoces para llevar el sonido a zonas más complicadas. Lo cierto es que el efecto en los soldados del Vietcong fue variado. Algunos no se lo creían y directamente disparaban en dirección a los altavoces o helicópteros. Otros huían aterrorizados pensando que realmente había fantasmas.

Lo cierto es que el 6º batallón para operaciones sicológicas decía que la estrategia era siempre efectiva, aunque el enemigo no se creyera que hubiera fantasmas. El mensaje y los sonidos provocaba un efecto negativo en los soldados del Vietcong, se lo creyeran o no. La cosa no acabó con la cinta de fantasmas.

El ejército de Vietnam del Sur empezó a propagar rumores de que un gigantesco tigre estaba atacando y matando soldados del Vietcong. Este rumor causó un profundo miedo entre las tropas de Vietnam del Norte. El 6º batallón para operaciones sicológicas aprovechó este miedo grabando sonidos de tigres gruñendo. El plan funcionó bastante bien. En un terreno dominado por al menos 150 soldados del Vietcong, estos sonidos de tigres les hicieron huir dejando la zona en control del ejército estadounidense.

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