Hemos hablado en flipada.com de muchos misterios a lo largo de los años, donde algunos han quedado como enigmas hasta el día de hoy. Algunos misterios quitan el sueño, y otros son relativos a cosas que la ciencia no ha podido explicar. Lo cierto es que muchos de estos misterios la final han sido resueltos en años recientes. En algunos casos las respuestas eran mucho más sencillas de lo que parecía.

Estos son algunos misterios del pasado que ya tienen una respuesta confirmada. Aunque en algunos casos le quita algo de magia, la verdad siempre debe estar por delante…

1 – El misterio del resplandor del ángel

batalla de Shiloh
batalla de Shiloh

Durante la guerra civil americana, se dio un extraño caso en la batalla de Shiloh, ocurrida en 1862. Los médicos observaron que de las heridas de algunos soldados brotaba un extraño brillo azulado. También observaron que los que tenían estas heridas “brillantes” tenían más oportunidades de sobrevivir. Por este motivo lo llamado el resplandor del ángel.

No pudieron dar una explicación de qué podía ser este brillo azul en algunas de las heridas producidas en combate. Observaron que este brillo azul se podía ver en soldados que llevaban varios días esperando tratamiento médico. Uno de los problemas era que en el campo de batalla era muy complicado recibir atención médica al momento. Parece que este fulgor tardaba algún tiempo en aparecer en las heridas.

En 2001 un equipo de investigación pudo descubrir de qué se trataba el resplandor del ángel. La clave estaba en el terreno donde combatieron en la batalla de Shiloh. En la tierra hay una bacteria llamada Photorhabdus luminescens que se suele introducir en las heridas de los animales para poner sus larvas, y que se alimenten de la sangre. Mediante una reacción química al alojarse en sus huéspedes, se crea este fulgor azulado.

Curiosamente, esta bacteria se introducía en las heridas de los soldados y evitaba infecciones por otras bacterias. Por este motivo, los soldados con esta bacteria no desarrollaban gangrena o infecciones peligrosas.

2 – El monstruo de las playas de Florida

Tom Signorini
Tom Signorini

Florida es un estado al sur de Estados Unidos conocido por su buen tiempo y vida tranquila. Por eso, es uno de los lugares preferidos para que muchos americanos se retiren. En el caso del monstruo de las playas de Florida, los jubilados vieron como su jubilación se volvió más inquietante de lo que hubieran querido.

A finales de los años cuarenta y buena parte de los cincuenta, aparecieron unas enormes huellas en varias playas de Florida. Las huellas tenían tres grandes dedos y las autoridades no tenían ni idea de que animal podía ser.

Todo empezó en 1948, donde aparecieron unas grandes huellas que parecían salir del agua. Fuera lo que fuera, había estado recorriendo buena parte de esa playa para luego meterse de nuevo en el agua. Todo esto causó mucha preocupación entre los habitantes de las localidades cercanas. Todo indicaba que había un monstruo marino que rondaba la zona.

La aparición de las huellas no se detuvo ahí, ya que volvieron a aparecer nuevas huellas en diferentes partes. Esto se prolongó durante meses, y llamó la atención de muchos medios de comunicación. De hecho, empezaron a surgir en varias islas de la zona de Florida, por lo que parecía que el monstruo marino se movía por diferentes zonas a placer.

Muchos medios de la época empezaron a barajar la posibilidad de un pingüino gigante. Las huellas coincidían con las de un pingüino de tamaño descomunal, pero no había evidencias de que existiera un animal de este tipo. Las huellas siguieron apareciendo en los diez años siguientes, aunque en menor medida. Nadie pudo dar una respuesta en ese tiempo, y la explicación era que había un ser marino desconocido.

Finalmente se descubrió el misterio de monstruo de las playas de Florida en 1988. Un periodista de la revista “Times” pudo descubrir que todo fue una broma elaborada por un tal Tom Signorini. Este hombre trabajaba en un taller de automóviles, y le enseñó al reportero un par de grandes plantillas de hierro con tres dedos. Signorini le confesó al reportero del “Times” que todo había sido una broma que elaboraron el y su jefe Steven Williams.

Se les ocurrió la broma cuando vieron unas fotos de huellas de dinosaurios, y pensaron hacer sus propias “huellas” en la playa. En este caso pensaron en hacer las pisadas del monstruo con unos grandes zancos de hierro que simulaban las huellas del monstruo. Incluso se sacaron fotos haciendo las huellas, lo cual confirmaba que habían sido ellos.

3 – La destrucción del Hindenburg

Hindenburg
Hindenburg

Ya hicimos hace algún tiempo un artículo completo sobre el dirigible Hindenburg y algunas de sus curiosidades. Sin embargo, siempre ha habido teorías sobre como fue su destrucción y lo que pudo pasar. Murieron 35 personas que iban a bordo y se hablo mucho de que pudo ser un atentado u algún plano oculto para conseguir ciertos objetivos.

En 1937 el Hindenburg quedó envuelto en llamas después de haber volado a través de  una fuerte tormenta. La duda era el origen de las llamas y como había comenzado el desastre.

Es cierto que muchos expertos señalaron que el culpable había sido el material usado, y una posible fuga de gas. Sin embargo, el problema era que no había un modo claro de demostrar que había sido eso, lo cual dejó libre el terreno para muchas especulaciones y teorías de la conspiración. Sin embargo, casi 80 años después un equipo de ingenieros comandados por Jem Stansfield pudo por fin dar pruebas decisivas de lo que pasó en el Hindenburg.

Usando tecnologías modernas y elaboradas maquetas a escala del Hindenburg, el equipo de Stansfield vio lo que había pasado. Al pasar por la tormenta de origen eléctrico, la nave había quedado cargada con electricidad estática. Al llegar a la estación de Lakehurst, tiraron un cable a tierra como ancla y para amarrar el Hindenburg. El cable hizo de toma de tierra y provocó un chispazo fatal. Esta chispa debió tocar alguna pequeña fuga de hidrógeno provocando el terrible incendio.

4 – La puerta del infierno en Hierápolis

Hierapolis
Hierapolis

Hemos hablado de las posibles puertas del infierno que existen en el mundo, pero hay una que los antiguos griegos tenían muy presente. Se trata de antigua ciudad griega de Hierápolis, donde había una cueva que era se pensaba que era una entrada al infierno.

Para evitar que los demonios salieran de esta entrada infernal, se sacrificaban animales en este lugar. Sin embargo, los animales no morían por intervención del hombre sino que al entrar en la cueva morían directamente y sin explicación. Solo los sacerdotes entraban en la cueva para examinar los cadáveres de los animales, y la mayoría lo observaban todo a distancia.

Se pensaba que la atmósfera que salía del infierno mataba a los animales, y por tanto estaba prohibido acercarse a esa cueva. De la ciudad de Hierápolis solo quedan las ruinas y muchas historias antiguas. ¿Qué ocurría realmente en la cueva que supuestamente daba al infierno? Hace pocos años se desveló el misterio de la cueva de Hierápolis.

En 2018 se encontró la cueva que seguramente era considerada la puerta del infierno en Hierápolis. Los expertos pudieron observar que estaba justamente en una zona que comunicaba con túneles volcánicos muy profundos. Se detectó que había un alto contenido de dióxido de carbono en la cueva, lo cual era muy peligroso para seres humanos y animales.

¿Por qué los sacerdotes no morían al entrar en la cueva? Se ha comprobado que las grandes concentraciones de dióxido de carbono estaban principalmente a ras del suelo. Mientras que los sacerdotes estuvieran de pie y no se agacharan, estaban relativamente a salvo. Por supuesto, más de un sacerdote murió por romper esta regla.

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