Si te preguntan quién fue Donatien Alphonse François seguramente no sabrás que contestar, pero si la pregunta es sobre el Marqués de Sade seguro que ya te suena de algo. Aunque parezca increíble, muchos siguen pensando que es un personaje de ficción que simboliza el sadismo, inmoralidad y aberraciones de todo tipo. Lo cierto es que los que piensan así se equivocan por completo, y la verdadera historia del Marqués de Sade es mucho más interesante de lo que la gente cree.

No vamos a negar que Donatien Alphonse François fue una persona muy peculiar y cuya literatura fue considerara una depravación en su época. De hecho, fue eso lo que provocó que pasara tantos años encerrado en prisiones y sanatorios mentales. Aun así, los encarcelamientos no pudieron parar la expansión de su obra y el que se convirtiese en una leyenda.

¿Quién fue realmente Donatien Alphonse François, más conocido como el Marqués de Sade? Aunque todo el mundo reconoce el título de la nobleza y el nombre asociado, pocos saben sobre su vida y lo que hizo. Este artículo hablará de quién fue este personaje real, el cual tuvo una vida bastante miserable por su forma de pensar y escribir.

1 – ¿Quién fue el Marqués de Sade?

El Marqués de Sade fue un noble francés que vivió en el siglo 18, el cual era también un conocido escritor de novelas. Su tema predilecto eran las obras de contenido erótico, aunque siempre con toques de crueldad y sumisión. La puritana sociedad francesa del momento veía con muy malos ojos estas novelas “sexuales”, y el marqués tuvo problemas desde el principio.

La mayoría de sus novelas eran consideradas blasfemas y eran perseguidas para que no se  publicaran. De hecho, algunas de sus obras estuvieron prohibidas durante más de 200 años. El propio Donatien también tuvo que pagar su osadía por escribir esos contenidos. Pasó muchos en pequeñas celdas donde su salud y espíritu se deterioraron hasta dejarlo hecho una sombra de lo que fue. De ser un joven noble con muy buena apariencia que enamoraba a las mujeres, quedó en un estado irreconocible con los años de encierro.

Donatien Alphonse François de Sade nació en 1740 dentro de la nobleza francesa. Su madre siempre tuvo la obsesión de poder formar parte directa de la realeza, y por ello el marqués siempre tuvo contando sus miembros en fiestas y eventos. De hecho, su madre le obligó a ir a estas fiestas desde muy pequeño y jugar con los infantes de la realeza.  Sin embargo, su carácter rebelde le llevó a meterse en demasiadas peleas con los jóvenes de la familia real, y le enviaron a vivir con su tío para recibir una educación más rigurosa. De hecho, golpeó al príncipe heredero durante una discusión.

Los años de enseñanza siendo muy joven con su tío, le dieron una excelente educación. Acabó sus estudios en un colegio jesuita y luego fue enviado a la academia militar de la caballería ligera del rey. No todo el mundo podía entrar en la caballería ligera, ya que estaba reservada para nobles de buena familia. Sirvió en la caballería del rey durante siete años, y dicen que fue prestando este servicio donde surgieron sus particulares ideas sobre ciertos comportamientos sexuales mezclados con sadismo. Algunos dicen que fue debido a la forma que tenía esta unidad militar de humillar y acosar a los novatos que entraban. Parece ser que esto impactó mucho al marqués, y acabó obsesionándolo durante el resto de su vida.

Durante toda esta época Donatien escribe varias novelas y obras para teatro, a lo cual es muy aficionado. De hecho, se especializa en comedias, aunque su obra también toca otros géneros. Al morir su padre, hereda muchas propiedades e incluso el título de Conde de Sade, aunque el siguió manteniendo de forma alterativa el de Marqués de Sade.

2 – ¿Dónde surgió la leyenda sobre su sadismo?

El marqués acabó su servicio en la caballería ligera y en 1763 se casó con Renee-Pelagie de Montreuil, la cual fue su única esposa. Curiosamente se casó con ella mediante un compromiso familiar, y la conoció solo dos días antes de la boda. La boda fue organizada por la familia de la novia, la cual era mucho más adinerada que la del marqués, pero por debajo en términos de nobleza.

La boda sería beneficiosa para ambas familias, donde la del marqués se beneficiaria económicamente y la de Renee-Pelagie lo haría socialmente. Después de la boda, ambos de mudaron a una casa en París. Donatien Alphonse François compró también un pequeño apartamento secreto donde puso en práctica sus fantasías sexuales. Por esta segunda casa pasaban sobre todo prostitutas, donde se muchas se realizaban prácticas sadomasoquistas. Parece ser que los “castigos” eran recíprocos, donde algunas veces pedía a la prostituta que le fustigara y otras era al revés.

Algunas de estas sesiones en el apartamento llegaron a puntos algo extremos, y esto se sabía en la mayoría de prostíbulos de París. Durante una de sus fiestas Sade fustigó y echó cera caliente en el cuerpo de una prostituta y esta le denunció. Se formó un pequeño escándalo y Sade tuvo que pagar dinero a la prostituta para que retirara los cargos. El problema fue que al ser noble el escándalo llegó a oídos del rey, y se quiso dar un ejemplo por su comportamiento inmoral. Fue el conocido como Caso de Arcueil.

El Marqués de Sade fue desterrado de París y se tuvo que ir con su mujer a una casa que tenia en Provence. Este tipo de juegos sexuales no estaban bien visto en Francia y las consecuencias podían ser el arresto y la prisión. Esto no desanimó a Sade, e incluso su esposa se unió a sus peculiares juegos eróticos con toques extremos. La contratación de prostitutas siguió siendo habitual y entre la nobleza francesa se hablaba de los orgías que hacía el Marqués de Sade tanto en Provence como en sus viajes por Francia.

3 – El Caso de Marsella

Donatien Alphonse François

Dada la posición de noble que tenía Donatien Alphonse François, sus orgías y fiestas sexuales eran toleradas hasta cierto punto. Cuatro años después del escándalo que había ocurrido en Paris con la prostituta, Sade y su criado desplazaron a Marsella. Estas escapadas eran habituales y le daba la oportunidad al marqués de relacionarse con la vida más urbanita del lugar.

Lo primero que hicieron al llegar a Marsella fue pedir el servicio de cuatro prostitutas. El y su criado Latour fueron a la casa de una ellas y pasaron varios días como clientes. Sin embargo, lo que pasó es que dos de las prostitutas enfermaron, y parece ser que fue por unos caramelos que las había ofrecido Sade. El médico que atendió a las dos mujeres vio el ambiente de libertinaje y sospecho que Sade había puesto algún tipo de afrodisíaco en los caramelos. Fueron analizados, pero no se encontró nada anormal. Las mujeres se recuperaron de su indisposición, pero la fama que tenía el Marqués de Sade le jugó una mala pasada. Fue acusado de envenenamiento y comenzó un juicio donde obligaron a declarar a las cuatro prostitutas.

Todo lo que había pasado durante esos días en las casa de las meretrices salió a la luz. Aparte de los contactos sexuales también se habló de latigazos y comportamientos considerados perversos en esa sociedad tan conservadora. De hecho, la sodomía podía ser castigada con la pena de muerte y las prostitutas negaron en todo momento que lo hicieran. Aun así, el escándalo de Marsella se supo en toda Francia y otros países de Europa, lo cual se convirtió en la comidilla de gente de todas clases.

Aunque no había pruebas reales ni una base para las acusaciones, el Marqués de Sade fue considerado culpable por envenenamiento y sodomía. Viendo que podía haber una condena a muerte por medio, el Donatien huye a Italia para escapar de la justicia francesa. También pasa temporadas largas en España, aunque su esposa Renee queda en Francia. De hecho, su mujer dejó París para instalarse en un castillo de la propiedad de Sade que tiene en Lacoste.

Mientras Sade está huido fuera de Francia, su mujer Renee intenta por todos los medios anular la condena a su marido. Viaja varias veces a París para bloquear el proceso y permitir que el Marqués de Sade pueda volver a Francia. Sin embargo, es la propia madre de Renee-Pelagie la que truncó todos los intentos de la joven para librar a su marido de prisión. Se trataba de la influyente Marie-Madeleine Montreuil, la cual no perdonaba los escándalos sexuales del marqués.

4 – El encarcelamiento del Marqués de Sade

Justine o los infortunios de la virtud

Durante años el Marqués de Sade estuvo fugado de la justicia francesa, viviendo en muchos países aunque sobre todo en Italia y España. Se dice que consiguió infiltrarse en Francia varias veces para ir al castillo de Lacoste y ver a su esposa. Lo hacía disfrazándose de mujer y con ayuda de su esposa Renee.

Uno de los momentos más complicados de Sade fue en 1777 cuando se enteró que su madre se moría. Le comunicaron que estaba a punto de morir y esto hizo que Sade se arriesgara para verla por última vez. El Marqués de Sade y su esposa Renee fueron a París el 13 de febrero de 1777, y en el mismo hotel donde se hospedaron fue detenido. Fue la propia madre de Renee la que comunicó que Sade estaba en París y podía ser detenido. Donatien fue encarcelado en la dura prisión de Vincennes.

Las influencias y contactos de Marie-Madeleine Montreuil hicieron que Sade estuviera encarcelado durante 13 años. La condena la pasó entre Vincennes y la Bastilla, aunque al ser noble las condiciones no eran tan duras. Sin embargo, llegó la revolución y al caer el régimen imperante Sade fue liberado. Durante los trece años de cautiverio, el Marqués de Sade tuvo constante contacto con su esposa Renee, la cual intentó todo lo posible para que lo liberaran.

Los años de prisión causaron un profundo impacto en el Marqués de Sade. Por un lado se volvió paranoico con arrebatos de locura. Incluso llegó a acusar a su esposa de estar compinchada con su madre para tenerlo encerrado para siempre. Por otro lado, dedicó mucho tiempo a escribir, consiguiendo crear gran parte de su obra conocida en todo el mundo. De hecho, escribió la novela inicial de lo que sería la tan conocida “Justine”.

5 – De la prisión al manicomio

marqués de sade frases

El paso de la prisión de Vincennes a la Bastilla fue lo que más afectó al Marqués de Sade. Aunque en ambas disponía de una celda propia, la que tenía en la Bastilla era la mitad de grande y con peor iluminación. Esto empeoró mucho su apariencia y estado de salud. Cogió peso llegando a la obesidad por la falta de ejercicio, lo cual le ocasionó problemas de movimiento y respiratorios. Su atractiva y agraciada apariencia que había cautivado a muchas mujeres, había desaparecido.

En la prisión de la Bastillo ocasionó muchos problemas, donde tuvo constantes enfrentamientos con los carceleros. De hecho, ocasionó unas cuantas rebeliones chillando por la ventana que estaban matando a los presos dentro de la Bastilla. Al llegar la revolución y debido al estado físico y mental en el que estaba, es trasladado al manicomio de Charenton. Esto ocurrió con la toma de la Bastilla en julio de 1789.

Uno de los grandes problemas que hubo en el traslado de la Bastilla a Charenton fue que no pudo coger nada. Muchos de sus obras se perdieron al no dejarle recogerlas de su celda. Algunas de las obras aparecieron con los años aunque muchas siguen desaparecidas.

Estuvo en el manicomio de Charenton un año ya que en 1790 los informes de la madre de Renee para mantenerle encerrado quedan anulados. Ahora ya es un hombre libre pero con 51 años y un deplorable estado de salud en todos los sentidos. Su esposa Renee hacía tiempo que se había encerrado en un convento, y por motivos que no se conocen, no vuelven a tener una relación nunca más. Es algo curioso, sobre todo por los esfuerzos que hizo Renee por liberar a su marido.

6 – Su breve paso por la vida política y el terror

Aunque con un estado de salud muy precario, Sade es libre y sigue escribiendo sin parar. Sobre todo hace obras para teatro, que es lo único que le mantiene ilusionado en un mundo que le resulta extraño. En 1791 se estrena una de sus obras llamada “El conde Oxtiern o Los efectos del libertinaje” en el teatro Moliere. Fue un gran éxito tanto de crítica como de público en su estreno. Por desgracia, la segunda vez que se representa un altercado en el público hace que se suspenda la obra.

Sade queda decepcionado por esto y decide acercarse más a la revolución que está teniendo lugar. El julio de 1791 es nombrado “ciudadano activo”, lo cual le permite formar parte de la revolución escribiendo discursos y ayudando a organizar varios eventos. En poco tiempo fue nombrado presidente de sección, que le otorga poderes en el distrito. Esto incluye decidir si encarcelar a los posibles contrarios a la revolución.

Se da la circunstancia que los padres de su esposa Renee estaban en el distrito donde Sade era responsable. Aun siendo de la nobleza, no habían sido detenidos, aunque era cuestión de tiempo que ocurriera. Sade no tomó represalias por los 13 años que estuvo detenido debido a las influencias de Marie-Madeleine Montreuil. En este sentido, muchos dudaban de la naturaleza “maligna” de Sade como lo habían representado. De hecho, en 1793 el matrimonio Montreuil visitó a Sade para pedirle ayuda, y Sade se la prestó y se libraron de ser detenidos durante algún tiempo. Fueron detenidos al dejar Sade la política, por lo que no tuvo nada que ver.

Algunas cosas que se estaban haciendo en nombre de la revolución disgustaban mucho al Marqués de Sade. En una de las sesiones donde se tenían que votar la vida de un grupo de personas, Sade se levantó indignado y renunció a su cargo diciendo que no aguantaba más los horrores que se estaban cometiendo. Fue su final en política y al poco tiempo fue detenido.

El Marqués de Sade fue enviado a la prisión de las Madelonnettes por su rebelión como presidente de sección. No quedan claros lo motivos exactos por lo que se le acusa, pero se piensa que fue por sus críticas a la causa. Mientras tanto, Sade puede ver desde su celda la guillotina por la que pasan decenas de personas. Según escribió Sade en varias cartas, la visión de tanta gente siendo decapitada fue lo peor que había visto nunca. De hecho, dijo que fue peor que todos los años que pasó encarcelado.

Al final la etapa de terror y decapitaciones, Sade vuelve a quedar en el libertar. Se dice que faltó poco para que no pasara el mismo por la guillotina.

7 – Las obras de Sade y su “Justine o los infortunios de la virtud”

Los últimos años del Marqués de Sade no fueron buenos ya que cayó en una pobreza que se mantendría hasta su muerte. Conoció a una actriz llamada Constance, de la cual se enamoró y comienza una relación y con la estaría hasta su muerte. La revolución francesa le había dejado sin las pocas propiedades que le quedaban de su herencia. Muchas de ellas le habían sido quitadas por el anterior régimen que la mandó a prisión. Ahora solo le quedaba ganarse la vida como mejor sabía, y era escribiendo.

El Marqués de Sade escribió novelas y obras de teatro, con lo que iba ganando dinero para vivir junto a Constance. Sin embargo, no le daba suficiente para llevar una vida holgada y se sabe que pasó muchos apuros. Por algunas de sus cartas pidiendo ayudas a viejos amigos, se sabe que incluso estaban pasando hambre y frío al no poder comprar leña para calentar su casa. Se dice que llegó incluso a mendigar en sus peores momentos.

Muchas de sus obras fueron atacadas ya que seguía con su estilo polémico y controvertido, como es el caso de “Los 120 días de Sodoma”. Una de las sus obras más famosas fue “Justine o los infortunios de la virtud” más conocida simplemente por Justine. Se tuvo que publicar de forma clandestina, aunque era un secreto a voces que había sido escrita por el Marqués de Sade. Tuvo un rotundo éxito e impacto en la sociedad, aunque las autoridades la considerado una aberración. De hecho, intentan parar las publicaciones de Justine sin éxito, y hay incluso condenas de prisión por tener algo que ver con esta novela.

En 1801 Sade es detenido de nuevo y encerrado en la prisión de Sainte-Pélagie. Sin embargo, al poco tiempo es enviado a Bicétre, el cual hace la función de prisión y de manicomio y es considerado un verdadero infierno sobre la Tierra. En esta cárcel-manicomio se juntan toda clase de criminales, enfermos mentales y vagabundos. Su pasó por Bicétre acabó de minar su débil salud mental y física y dejándolo al borde de la muerte.

Viendo su delicado estado de salud, Constance pide ayuda al propio Napoleón para que Sade sea liberado. Renee también deja su reclusión en el convento y hace todo en su mano para que no muerte en el manicomio infernal. Por fin consiguen que sea enviado al manicomio de Charenton, donde las condiciones eran mucho mejores. Sus últimos años los pasa en relativa tranquilidad en Charenton.

8 – Algunas curiosidades más que debes saber sobre Sade

Para terminar el artículo sobre el Marqués de Sade, te contamos algunas curiosidades que seguro que ni te imaginabas de este noble francés.

  • Muchos le consideran un pionero del psicoanálisis, mucho antes que Sigmund Freud. Sus obras y estudios sobre el carácter humano dieron la base a muchos conceptos de la psiquiatría moderna.
  • Nunca fue violento con otras personas, y de hecho lo único “anormal” fueron sus actividades sexuales. Hoy en día este tipo de relaciones no serían consideradas tan escandalosas y motivo de ir a prisión. De hecho, el Marqués de Sade nunca se batió en un duelo ni aprobaba la cacería.
  • El libertinaje sexual no era algo raro en aquella época y menos en la nobleza. El problema es que se solía llevar más discretamente y Sade le añadió un toque de perversidad difícil de ocultar.
  • La obra de Sade ha influenciado a más gente de que se puede imaginar. Un ejemplo es la película “American Psycho”, la cual tiene muchas cosas basadas en la obra del marqués. Muchos pintores conocidos como Goya o Picasso se han visto influenciados también Sade.
  • Su novela más conocidas “Los 120 días de Sodoma” fue escrito estando encarcelado en la Bastilla. Lo escribió en un pergamino de 12 metros de largo enrollable, y lo hizo en 27 días.
  • Muchos piensan que el Marqués de Sade tenía ciertas connotaciones feministas, a pesar de sus inclinaciones sexuales. El motivo es que en la mayoría de sus obras, la mujer es la que domina la relación sexual consensuada. Es algo que muchos no saben cuando se habla de la obra de Sade.
  • Cuando estaba próximo a la muerte, escribió en sus últimas voluntades que no se le practicara una autopsia. Pidió también que su cadáver no fuera tocado en 48 horas antes de ser enterrado. El motivo era que el manicomio de Charenton tenía la costumbre de usar los cadáveres para estudios médicos, sacando ciertas partes como el cráneo. Finalmente, años después el cadáver de Sade fue desenterrado y su cráneo extraído para su estudio.
  • Su esposa Renee se mantuvo fiel a Sade durante la mayor parte de su vida. Sin embargo, en 1790 se divorció de el, aunque siempre estuvo a su lado cuando lo necesitaba. Incluso cuando hubo un distanciamiento durante un tiempo, le ayudó a salir del manicomio-prisión de Bicétre. Tuvieron tres hijos estando juntos.
  • Napoleón Bonaparte le despreciaba por su obra y acciones. De hecho, quemó un ejemplar de su novela Justine en público como signo de lo que pensaba del Marqués de Sade.

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