Fue una época oscura en muchos sentidos, pero no en estos casos

Entre los siglos VII y XVI la iglesia cristiana no discriminaba a las parejas del mismo sexo que se quisiesen unir en matrimonio, siendo algunos países tales como Francia y Reino Unido los que se apuntaron incluso al matrimonio civil.

Cabe destacar en estos últimos casos, que estos contratos de matrimonio estaban pensados inicialmente para que hermanos o hermanas con lazos familiares, tras el fallecimiento de sus progenitores pudiesen vivir juntos y compartir las propiedades de sus difuntos padres.

Dichas uniones se denominaban “hermandades espirituales”, poseyendo incluso rituales específicos dentro del seno de la Iglesia Católica.

Esto después se extendió a personas que no eran hermanos, pero que querían vivir bajo el mismo techo, siendo necesaria la presencia de un otario y testigos de ambos miembros, para que ratificasen la voluntad de ambas partes.

A finales del siglo XIII la Iglesia adoptó una distinta postura respecto al matrimonio

foto-1

Llegó Tomás de Aquino con sus famosas palabras que condenaban a la homosexualidad por no traer hijos al mundo, e ir contra la naturaleza misma.

Por tanto, se pasó a considerar al matrimonio como una herramienta para la procreación, por lo que las uniones de ambos sexos pasaron a prohibirse y perseguirse, hasta tal punto que hoy en día todavía se están recuperando aquellas costumbres, incluso avanzando en la unión entre mujeres, cosa que por ejemplo, antes ni siquiera se consideraba.

En algunos países de Europa se siguieron celebrando ceremonias de unión, pero más a escondidas, utilizando los contratos para la convivencia entre hermanos, mencionada anteriormente.

El descubridor de estas ceremonias, John Boswell, muy criticado

Fue un historiador católico el cual en su tesis doctoral descubrió dichas ceremonias, las cuales no fueron bien recibidas por la comunidad cristiana, que no consideraba como significable “suposiciones sacadas de un solo manuscrito, sin más referencias históricas que apoyen su contexto”, como rebatía Robert Winking, profesor de Historia Cristiana de la Universidad de Virginia.

Tantos detractores de su obra no pudieron sin embargo evitar que Boswell ganase el Premio Stonewall de la Literatura, un galardón que entrega periódicamente la revista especializada en personas amantes del mismo sexo. Además de esto, ganó el Premio Nacional del Libro, premio bastante importante en Estados Unidos.

Hoy en día las uniones civiles entre personas de igual sexo son legales en 14 países de todo el mundo

foto-2

Conviene recordar por tanto que no hace falta mirar muy lejos para encontrar prejuicios formados por una institución, siendo ciertos a no los hallazgos de Boswell, lo que queda claro es que como sociedad hemos retrocedido en el tiempo. Si nos vamos más hacia atrás, en la época romana era bastante normal que dos hombres o mujeres estuviesen juntos/as, no tanto así el matrimonio, aunque recordemos que por aquel entonces mucha gente se casaba por conveniencia, para obtener más poder político o simplemente por aumentar su fortuna (además un hijo aseguraría la continuación de los intereses de la unión matrimonial).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here