Si te preguntaran, ¿sabrías decir cuales son las guerras más ridículas de la historia? Lo cierto es que todas las guerras son eventos absurdos que no deberían ocurrir, pero por desgracia llevamos siglos de conflictos bélicos. Es una forma que se lleva utilizando mucho tiempo para solucionar disputas, aunque la mayoría de las veces las consecuencias no compensan en absoluto.

Hay guerras de todo tipo y hemos visto que se pueden producir entre países, a nivel interno (guerra civil) o incluso entre regiones y poblaciones. Un ejemplo de esto es la guerra de la cerveza en Wroclaw, donde el motivo del conflicto fue bastante absurdo. De hecho, muchas guerras comenzaron por motivos ridículos que son de risa. El problema es que causaron muerte y destrucción por muy ridículo que fueran sus orígenes.

La gran mayoría de los conflictos bélicos comienzan por temas de fronteras, tierras y religión. Hay otras razones también, pero algunos parecen sacados de una película de humor negro. Te hablamos de las guerras más ridículas de la historia que seguro que no te creerás.

1 – La rebelión china de Taiping

rebelion de Taiping
Rebelión de Taiping

La rebelión de Taiping fue una guerra que ocurrió entre 1850 y 1864. Empezó como una rebelión pero se convirtió en una de las guerras más sangrientas que se conocen. Muchos incluso la compararon a la segunda guerra mundial debido a la cantidad de muertes y lo cruel que fue. Murieron oficialmente 20 millones de personas, aunque muchos historiadores creen que pudo ser el doble.

En 1850 la dinastía Qing estaba en el poder, pero un creciente grupo religioso cristiano estaba cogiendo mucha fuerza en China. Todo empezó con un hombre llamado Hong Xiuquan, el cual decía tener poderes de clarividencia. También decía que era hermano de Jesucristo y tenía visiones de Dios.

Hong Xiuquan se hizo muy fuerte e influyente en la provincia de Guangxi. El problema fue que quiso formar una nueva dinastía basada en el cristianismo, lo cual no sentó muy bien a la dinastía Qing. Esta dinastía llevaba el nombre de Reino Celestial de la Gran Paz, y Hong Xiuquan básicamente quiso erigirse como nuevo mesías de la nación. La negativa de la dinastía Qing a esto inició la revolución de Taiping y la posterior guerra.

2 – El conflicto de las islas San Juan por la muerte de un cerdo

guerra de la isla San Juan
Guerra de la isla San Juan

Ya hablamos de este conflicto provocado por un cerdo en otro artículo, pero merece la pena revisarlo de nuevo. Ocurrió en 1859 y ocurrió en las islas de San Juan, las cuales eran disputadas por los americanos, británicos y españoles. Las islas estuvieron bajo mandato español hasta su abandono en 1818, quedando los americanos e ingleses disputándose las tierras. Para ello se formaron unas fronteras que no quedaban muy claras.

Las tensiones entre ambas naciones eran muy evidentes, sobre todo por el lado americano. No estaban de acuerdo con la parte de las islas que tenían los ingleses. El problema llegó por un cerdo que teóricamente cruzó la frontera y se metió en tierras americanas.

El cerdo fue tiroteado y murió, lo cual inició una grave crisis entre ambas naciones. También es cierto que las tensiones se habían incrementado mucho por otras pequeñas cosas, pero lo del cerdo fue la gota que colmó el vaso. Los ingleses amenazaron con arrestar y juzgar a los americanos que hubiera por la zona. Los americanos respondieron enviando a una unidad de  infantería.

63 soldados americanos llegaron a las islas de San Juan, y esto fue tomado por los ingleses como una provocación. Lo que hicieron fue llevar también soldados para hacer frente a la infantería americana. Finalmente se llegó a un acuerdo y no se inició la guerra, por lo que predominó la razón. Eso no quita que estuvieron a punto de tener un conflicto bélico por la muerte de un cerdo.

3 – La guerra del perro griego

Otra de las guerras más ridículas de la historia ocurrió en 1925 entre Bulgaria y Grecia. Un perro entró en territorio búlgaro desde Grecia y los guardias de la frontera le dispararon. Detrás del perro iba un soldado griego de frontera, ya que se le había escapado y lo quería recuperar. El soldado griego empezó a increpar a los búlgaros por haber matado a su perro, y también le dispararon. El soldado griego también perdió la vida.

Los guardas del lado griego vieron esto y respondieron con disparos a la zona búlgara. En solo unos minutos se había iniciado una verdadera guerra entre soldados griegos y búlgaros, donde los búlgaros incluso traspasaron la frontera griega. Después del intercambio de disparos, la cosa se calmó y llegaron comités especiales de ambos países para investigar el asunto. Por suerte no hubo muertes en el segundo tiroteo, y solo perdieron la vida el soldado griego y su perro.

Ambos países admitieron que fue un malentendido y que no había que escalar el conflicto. Aun así, Grecia pidió una disculpa a Bulgaria por el soldado muerto a tiros en la frontera. Los militares búlgaros pidieron perdón por la muerte del soldado y el perro, y además pagaron una cantidad de dinero en concepto de compensación.

4 – La guerra de Huescar contra Dinamarca

Huescar

Huescar es una pequeña ciudad española de la provincia de Granada. ¿Te imaginas que una ciudad pueda declarar la guerra a un país entero? Pues eso mismo hizo Huescar en 1809, y lo hizo contra Dinamarca.

Durante las guerras napoleónicas en España, ocurrieron muchas cosas en el país. Por un lado había un apoyo a Napoleón, y por otro el pueblo se rebeló contra los franceses al verlo como una invasión. Huescar era uno de los bastiones donde se luchaba contra los franceses, y no vio con buenos ojos el apoyo de Dinamarca a Napoleón. Por este motivo la localidad dijo oficialmente que cortaba cualquier relación con el país del norte y le declaraba la guerra de forma oficial.

El 11 de noviembre de 1809 Huescar y Dinamarca empezaban una guerra, y Dinamarca aceptó la contienda. Sin embargo, fue una guerra donde no hubo muertos y fue más simbólica que otra cosa. Cuando Napoleón abandonó España, la guerra declarada contra Dinamarca se fue olvidando y la declaración de guerra quedó enterrada en los archivos.

En 1981 alguien desempolvó esta declaración de guerra todavía vigente, y fue publicado en los medios. Después de 172 años de guerra entre Huescar y Dinamarca, se firmó la paz definitiva, aunque realmente fue algo anecdótico y divertido. De hecho, Huescar puso a dos de sus calles “Ciudad de Kolding” y “Dinamarca” como muestra de buena fe.

5 – La guerra entre Bolivia y Chile en 1873

guerra bolivia chile

Una de las guerras más terribles de Sudamérica fue la que enfrentó a Bolivia y Chile entre 1873 y 1883. Fueron 10 años de guerra y el motivo es bastante ridículo, aunque en el momento tenía mucho sentido. Fue una guerra principalmente debido a los excrementos de un pájaro de la zona, la cual estaba en un área determinada del desierto de Atacama.

Esta parte del desierto de Atacama era hogar de múltiples especies de pájaros, y el pájaro guano era uno de ellos. Este territorio recorría parte de la costa del Pacífico, y la zona donde vivía el pájaro guano estaba llena de sus deposiciones. Estos excrementos de pájaro no solo eran un buen fertilizante, sino que eran fundamentales para fabricar la pólvora de las armas de fuego.

Controlar esa zona de Atacama era fundamental por razones obvias, y significaba tener un gran recurso para fabricar pólvora. Fue uno de los motivos por los que tener esta franja de territorio era crucial para ambos países. ¿Era un motivo absurdo para tener una guerra que durara 10 años? Probablemente pero muchos pensaron que merecía la pena.

6 – La guerra de los Emú

En esta sección de las guerras más ridículas de la historia, hablaremos de un conflicto animal. Los militares no se tuvieron que enfrentar con un enemigo con armas de fuego, sino con unos pájaros de gran tamaño.

La llamada Guerra de los Emú ocurrió en Australia en 1932, y el motivo fue muchos agricultores se quejaban de que los pájaros Emú les destruían las cosechas. Los Emú son unos pájaros muy grandes que tienen un cierto parecido con el avestruz, y en Australia la población estaba creciendo de una forma alarmante. El Emú es un animal muy territorial y puede ser bastante agresivo, y hasta peligroso. Después de muchas quejas de los agricultores, el gobierno decidió hacer intervenir el ejército.

Las tropas se desplegaron para amplias áreas de zonas cultivadas en Australia. Su misión era acabar con el mayor número de Emú posibles, pero no era tan fácil como pensaban. Aunque mataron a unos cuantos miles, las intensas lluvias impidieron que pudieran acabar con la sobrepoblación. De hecho, los Emú seguían entrando en las zonas agrícolas devastando las cosechas y cultivos.

La lucha del ejército australiano se intensificó e incluso se incentivó a los soldados con premios por cada pájaro que mataran. Por curioso que parezca, los Emú parecía que entendían la amenaza de los soldados, y lo que hicieron fue separarse en pequeños grupos diseminados. De esta manera era más difícil para los soldados cazarlos.

Finalmente, el gobierno decidió acabar con la caza de Emú viendo que era una tarea compleja, costosa y con pocos resultados. Aun así, no fue del todo mal porque los Emú se dispersan por otros territorios y los daños a las cosechas disminuyeron mucho. Lo cierto es que nadie imaginaba que un ejército tuviera que luchar con un enemigo tan peculiar.

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