Ya hemos hablado en el pasado de la película de Wes Craven Pesadilla en Elm Street, pero no llegamos a contar sus orígenes. Cuando vemos ciertas películas, sobre todo si son de terror, es difícil imaginar que puede haber algo de verdad detrás. Esto es más siniestro cuando nos enteramos de la historia real de Pesadilla en Elm Street. Para los que no la haya visto, básicamente se trata de un asesino en serie llamado Freddy Krueger que se  introduce en los sueños de la gente para matarlos. ¿Cómo puede haber algo de verdad en una historia así? Pues lo cierto es que si hay una parte real.

El origen de la historia real de Pesadilla en Elm Street

Según dijo Wes Craven en una entrevista, la idea de hacer la película le vino por un inquietante artículo que leyó en el periódico. El artículo se llamaba “Una pesadilla que puede matar” y hablaba sobre la misteriosa muerte de varias personas de origen asiático mientras dormían. Un grupo de refugiados compuesto por 17 hombres y una mujer llegaron a Estados Unidos huyendo de la dictadura comunista de Pathet Lao en Laos.

Venían de la provincia de Hmong, la cual estaba en alto riesgo ya que habían ayudado a los americanos en la guerra de Vietnam. Esto suponía que el régimen de Pathet Lao no perdonaba lo que consideraba una traición. La gente de la provincia de Hmong era muy aislada y aunque habían ayudado a los americanos, muy pocos hablaban inglés. De hecho tenían su propia religión, en la cual pensaban que todas las cosas tiene un espíritu.

El grupo llegó a los Estados Unidos en 1975 y adaptarse a su nueva vida les costó mucho. De haber vivido en la tranquila vida rural en Hmong, ahora se tenían que acostumbrar a la más movida vida americana. Muchos de los refugiados tuvieron que ser tratados por ataques de ansiedad. Incluso pensaban que tenían enfermedades que habían contraído en Estados Unidos, lo cual no era cierto.

La misteriosa muerte de los refugiados asiáticos

Lo que nadie se esperaba era que los refugiados empezaran a morir mientras dormían. La mayoría de ellos eran personas jóvenes y aparentemente saludables, pero fueron muriendo una detrás de otra. Simplemente los encontraban muertos en sus camas. La última persona del grupo de 18 refugiados era un hombre de 21 años que estaba aterrorizado. No quería irse a dormir y de hecho no lo hizo en toda una semana.

Este refugiado insistía que algo sobrenatural estaba ocurriendo y que si se dormía acabarían con el. Estuvo una semana entera tomando pastillas y café para no dormir, pero finalmente no pudo resistir el sueño. Como había dicho, se durmió y ya no volvió a despertar. Murió como el resto de los refugiados de su grupo.

Las teorías que se dieron sobre las extrañas muertes

La causa oficial de todas las muertes una supuesta arritmia cardíaca. Se pensaba que las 18 personas tenían algún problema cardíaco que se fue manifestando a lo largo de unos meses. Por supuesto, la gente seguía pensando que era demasiada causalidad que todos tuvieran la misma dolencia. Sin embargo, había otra causa que salió a la luz que podía explicar mejor todas estas muertes. Se trataba del llamado “Síndrome de Muerte Súbita”, la cual suele ser más normal en recién nacidos.

Se había comprobado que este raro síndrome afectaba un porcentaje alto de varones en la provincia de Hmong. En menor medida afectaba a jóvenes mujeres, pero era un hecho de que mucha gente moría en la zona por este motivo. Solo se conocía otros casos en Filipinas, donde mueren unas 50 personas al año por el “Síndrome de Muerte Súbita”.

La creencia de los habitantes de la provincia de Hmong

Aun siendo verdad que esta extraña condición pudiera acabar con algunos refugiados, ¿Cómo podía afectar a 18 personas diferentes en tan solo unos meses? La comunidad Hmong tenía otra teoría sobre lo que había pasado. En la cultura Hmong hay un espíritu conocido como Dab Tsuam, el cual se lleva a los hombres a sus dominios mientras duermen. Hay tal miedo de este espíritu que muchos hombres en Laos se visten de mujeres para ir a dormir, y así engañar a Dab Tsuam.

En Filipinas también tienen una creencia parecida, pero su espíritu se llama Bangungot. En este caso el espíritu se sienta sobre la cara o el pecho de sus víctimas hasta asfixiarla. Muchos asocian esta condición con la parálisis del sueño. Sea como sea, en algunas partes de Asia tienen su propio Freddy Krueger que los mata en su sueño.

Wes Craven quedó impactado con la historia de los refugiados de Hmong

No hace falta decir que la historia de los refugiados de Hmong le dejó impresionado. La idea de que una especie de demonio pudiera matar a 18 personas de la misma manera la dejó sobrecogido. Además de esto, la última víctima que no quería dormir le dejó intrigado y le dio la idea de hacer un film sobre ello. Chicos jóvenes que tienen miedo a dormir porque alguien los persigue en sus sueños. Así nació la saga de “Pesadilla en Elm Street”.

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