Una de las parejas sobre investigación paranormal más conocida es sin duda Ed y Lorraine Warren. Hollywood se ha encargado de volver a recordarlos en varias películas de terror y contando algunos de sus casos más famosos. Una de ellos es el de la muñeca Annabelle, la cual ya tienen sus propias dos películas y una tercera parte en camino. En la gran pantalla esta diabólica muñeca ha vuelto a meternos el miedo dejando a Chucky en un segundo plano. Han pasado cuarenta años desde que el verdadero caso de Annabelle saliera a la luz y merece la pena contar la verdadera historia de esta muñeca, la cual está todavía en el museo Warren.

La Verdadera historia de la muñeca Annabelle

En los años setenta una estudiante de enfermería llamada Dona recibió una muñeca de su madre como regalo de cumpleaños. Se trataba de un antiguo tipo de muñeca llamada Raggedy Ann, la cual había sido muy popular en otros tiempos. Dona vivía con su amiga Angie en un pequeño apartamento. Lo primero que hizo Dona fue poner a su nueva muñeca en su cama a modo decorativo. Aquí tendría que haber acabado la historia de la muñeca Raggedy Ann. Sin embargo, su aspecto inquietaba a ambas jóvenes. Se empezaron a alarmar cuando la muñeca cambiaba de posición en la cama de Dona. Al poco tiempo se la empezaron a encontrar en diferentes habitaciones, y ninguna la había movido.

En algunas ocasiones se encontraban con la muñeca Annabelle  con las piernas cruzadas. Podían encontrarla en cualquier sitio de la casa, como por ejemplo el sofá del salón. Otras veces estaba con los brazos cruzados en lugar de las piernas. Esto según las dos jóvenes ocurría con frecuencia. Incluso cuando se iba a trabajar la dejaban en una habitación, cerraban la puerta bajo llave pero al volver se la encontraban en otro sitio.

La muñeca Annabelle no solo se movía

La muñeca Annabelle además de moverse parece que podía escribir. Al cabo de un mes las dos muchachas empezaron a encontrar por la casa mensajes en papeles que pedían ayuda. Lo mensajes eran escritos en plural como si fueran varias personas las que necesitaban ayuda. La escritura era más bien la de un niño pequeño. La situación se estaba haciendo cada vez más escalofriante y decidieron pedir ayuda a una médium. Esa médium les dijo que una niña llamada Annabelle Higgins era las que les estaba visitando por medio de la muñeca. Parece ser que en las sesiones de espiritismo que hicieron, la niña Annabelle se sentía segura y cómoda en el apartamento.

El problema es que al cabo de poco tiempo se dieron cuenta que el espíritu de Annabelle Higgins no era lo que parecía. Un amigo de las dos chicas las dijo que se libraran de la muñeca. Nunca le había gustado y por eso dijo que lo mejor era que la tiraran y pasaran página. De otra manera al final tendrían un disgusto con este misterioso espíritu. Al poco tiempo sus avisos se convirtieron en realidad. Una noche que este amigo mutuo se quedó a dormir en la casa, se despertó completamente paralizado. Según dijo, pudo ver como la muñeca Annabelle le estaba subiendo por la pierna y llegó hasta el pecho donde empezó a estrangularlo. Se desmayó, pero al día siguiente se despertó asegurando que no había sido un sueño.

En un principio no sabía si creerle o no, pero ese mismo día Angie y el estaban en la casa y escucharon ruidos provenientes de la habitación de Dona. Fueron a ver que pasaba y los extraños ruidos pararon. Solo se podía ver a la muñeca Annabelle tirada en un rincón. No había nadie en la habitación pero ambos sintieron que había una presencia.

La verdadera naturaleza de la muñeca

A estas alturas, Dona, Angie y su amigo no se creían que fuera el fantasma de una niña pequeña. Decidieron llamar a un sacerdote porque sospechaban que había un ente maligno en la muñeca y por tanto en la casa. El sacerdote solo tuvo que hacer una visita a la casa para saber que algo no iba nada bien. Llamó inmediatamente a Ed y Lorraine Warren. La pareja de expertos en fenómenos paranormales vieron que la muñeca Annabelle no estaba realmente poseída, sino que estaba siendo manipulada por “algo” para hacerla parecer viva. Dicho de otra manera, estaba usando la muñeca para relacionarse con las personas y así poder conseguir poseer a un ser humano.

Todos los movimientos de la muñeca fueron hecho por el ente maligno, que solo quería crear confusión. Uno de los primeros pasos para una posesión es llamar la atención de los miembros de la casa. Eso hacía el ente maligno. Según Los Warren, el haber llamado a un médium ayudó mucho al espíritu maligno. Ayudó a tener un mayor contacto con las chicas en la casa. Parece ser que la sesión de espiritismo fue la que ayudó al espíritu maligno aprovecharse de las debilidades de las chicas y manifestarse de forma tan clara.

La decisión final de la muñeca Annabelle

Llegados a este punto había que tomar una decisión. Los Warren ayudaron a las dos chicas para librarse del ente que se había metido en sus vidas. Lo primero que hicieron es hacer un exorcismo en el apartamento para dejarlo totalmente limpio de “presencias extrañas”. Lo siguiente es llevarse a la muñeca Annabelle por petición de Donna y ponerla en un lugar seguro. La llevaron a la residencia de Los Warren y se puso en una vitrina “especial” para que no pudiera salir. Con esto parece que la muñeca definitivamente fue controlada y ya no volvió a moverse por si misma. Hoy en día sigue en el museo y atrapada en la vitrina. ¿Alguien la quiere comprar para llevársela a casa?

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