Las islas más aisladas son las que más historias inquietantes tienen. Parece que son el lugar perfecto para que ocurran cosas malas, y muchos antiguos naufragios lo corroboran. Hay islas en las que simplemente es mejor no acercarse. Por ejemplo, ya hemos hablado de la isla de las serpientes en flipada.com, donde es considerada como una de las más peligrosas del mundo. Hoy queremos hablar de otra que se llama la Isla Tiburón. Es la isla más grande de México y no es el mejor lugar para pasar unas vacaciones. Estás llena de criaturas venenosas, hace un calor infernal y además viven los Seri, los cuales son conocidos por practicar el canibalismo.

El primer viaje oficial a la isla fue en 1903 por un americano llamado Tom Grindell. En ese momento Grindell y los hombres que iban con el no investigaron toda la isla sino las costas para saber su tamaño. Una vez hechas las medidas volvió Estados Unidos y reclutó más hombres para seguir su investigación en los interiores de la Isla Tiburón. Incluso llevaron con ellos un sistema para depurar agua salada y hacerla potable. En 1905 se establecieron en la isla para con la idea de volver unos meses después con toda la información. Ningún miembro de la expedición volvió.

La segunda expedición a la Isla Tiburón

El hermano de Grindell se preocupó mucho de que su hermano no volviera en las fechas previstas. Organizó otra expedición para saber lo que había pasado. A su llegada a México un grupo de cazadores les informaron que un grupo de americanos habían sido asesinados en la isla. Todo lo que quedaba de ellos eran sus manos, las cuales habían sido atadas a una estaca para hacer rituales. Les dijeron que los habitantes de la isla llamados Seri, les habían despedazado lentamente para irlos comiendo poco a poco. Mientras comían veían a los de la expedición morir.

Aun así, la segunda expedición decidió ir la Isla Tiburón para confirmar que habían muerto. Recorrieron la isla para saber si la historia de las manos era cierta, pero lo único que encontraron fue una mula muerta, un rifle y el diario de Tom Grindell. No hubo ni cuerpos ni manos que encontrar. Los restos de Grindell fueron encontrados dos años más tarde en la forma de un montón de huesos. No hubo represalias con los Seri aunque se dejaron de hacer expediciones a la isla por motivos evidentes.

La Isla Tiburón en tiempos más modernos

Muchos años más tarde se mandaron más expediciones y al final los Seri acabaron civilizándose. De ser considerados unos salvajes se convirtieron en un pueblo más bien amable y cortés. Cuando se les pregunta si realmente son caníbales, la respuesta es que eran otros tiempos y ellos lo veían normal. Por supuesto, el gobierno mejicano tomó cartas en el asunto y les prohibió realizar estas prácticas. Hoy en día apenas queda rastro de la antigua población Seri y solo quedan pescadores y una base militar mejicana. Aun así, no es el mejor lugar para visitar en unas vacaciones, a no ser para visitar su fauna, la cual está muy protegida por el gobierno.

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