¿Sabes quién es John Waters? Quizá muchos hoy en día no se acuerdan de el, pero si eres aficionado al cine underground seguro que sabes quien es. John Waters es conocido de muchas maneras, como por ejemplo el barón del mal gusto o el sultán del trash. Para resumirlo mucho, John Waters es un cineasta transgresor que busca siempre impactar al público. Cuanto más impactado se quede, mucho mejor.

Le han acusado de muchas cosas a lo largo de los 50 años de su carrera, sobre todo de ser desagradable y vulgar, aunque precisamente es una de las cosas que siempre buscó. Te contamos algunas curiosidades de este peculiar director de cine que a es considerado de culto.

1 – Las películas del género “depravado”

Sabemos que existe cine de todo tipo y para todos los gustos. Al final el público es el que manda, y algunas veces los géneros son bastante curiosos. Hay un tipo de cine nacido en Estados Unidos llamado “sleazy movies” también llamado “trash” que trata de ser lo más desagradable posible. Curiosamente este tipo de cine se hizo famoso en Japón, y lo llevaron a un nivel superior (lo que no hagan los japoneses…).

John Waters creció siendo un gran aficionado a este tipo de cine. El problema era que la mayoría eran calificadas X y no dejaban entrar a niños al cine. Por suerte, al lado de donde vivía Waters había un cine al aire libre donde la gente podía ver películas desde sus coches (drive-in theater). Con unos prismáticos el joven Waters pudo ver un montón de estas películas que tanto le gustaban.

2 – Supo desde joven que el cine era su destino

El interés en el cine de John Waters iba a más y su familia lo podía notar. Su abuela incluso le quiso animar a dar el siguiente paso, y le regaló una cámara de 8mm para que filmara cosas. Con ella hizo su primera película, la cual duraba 17 minutos pero que confirmó que ese era su destino. Tenía que ser director de cine y no pararía hasta conseguirlo.

Durante su adolescencia hasta el momento de ir a la universidad, Waters se dedicó a coger experiencia y conocimientos de cine. De hecho, decidió estudiar en la universidad de cinematografía en Nueva York. Era el paso definitivo para hacerse director de cine. Curiosamente durante sus primeros años de juventud, conoció mucha gente pintoresca que luego aparecería en sus películas. Una de ellas fue Harris Glenn Milstead, más conocido como “Divine”.

3 – Sus complicados primeros años

Como tenía previsto, empezó a estudiar en la universidad de cinematografía en Nueva York. Sin embargo, duró poco ya que le pillaron fumando marihuana en el campus. Fue expulsado de la universidad, y tuvo que volver a su casa en Baltimore. Sin embargo, no haber podido acabar la carrera de cine no le desanimó. Nada más llegar a su tierra natal, empezó a rodar “The Roman Candles” en 1966. La protagonizaron algunos de sus amigos de adolescencia, incluyendo a Divine.

Esta primera película era realmente un rodaje experimental que nunca se estrenó. De hecho, el argumento no tenía mucho sentido. Waters había unido varias grabaciones que hizo con diferentes historias, pero que no tenían relación entre si. Fue más un “entrenamiento” para su siguiente película.

En 1969 comenzó a rodar “Mondo Trasho” que sería su primer largometraje. Sin embargo, John Waters y algunos amigos fueron arrestados mientras la estaban rodando por un comportamiento indecente. En la escena donde fueron arrestados, una chica conducía un descapotable totalmente desnuda. Grabaron la escena en la universidad de Johns Hopkins, pero el problema es que no pidieron permiso.

4 – La película más polémica de John Waters

Siempre hay una película que hace saltar al director a la fama y al reconocimiento. En el caso de John Waters fue la polémica “Pink Flamingos”, la cual rodó en 1972. Con este rodaje realizado sin apenas presupuesto y con las técnicas más cutres, Waters escandalizó a muchos países donde fue mostrada.

Todo el film estaba pensado para asquear al espectador. Su escena más grotesca culminó con el actor Divine comiendo heces de perro en primer plano frente a la cámara. No eran heces de mentira, sino reales ya que la escena incluye a un caniche haciendo sus necesidades segundos antes de que Divine las comiera. Por supuesto, la película fue prohibida en varios lugares, como Australia, Noruega y Canadá.

En su momento los críticos no sabían como reaccionar. Tuvo en general malas críticas porque la veían soez y de muy mal gusto. Otros la veían como una forma de arte transgresora que no se había visto hasta entonces. Sin embargo, John Waters consiguió que se hablara de ella y que “Pink Flamingos” se hiciera de culto. Consiguió que todo el mundo supiera lo que había rodado con un ridículo presupuesto.

5 – Los peculiares actores de Waters

Si las películas de John Waters son peculiares, lo normal es que sus actores también lo sean. El director ha trabajado con un montón de actores y actrices de todo tipo, algunos más normales y otros que realmente llaman la atención. Al principio siempre rodaba con su grupo cercano de amigos, algunos de los cuales se hicieron famosos con el tiempo. Otros se fueron uniendo con los años.

Una de las cosas más curiosas de Waters contratando actores, es que suele elegir convictos reales. También le gusta contratar actores y actrices de cine adulto, como es el caso de Traci Lords. Quizá uno de los actores más conocidos que pertenecieron a su círculo de actores sea Johnny Depp, el cual actuó en una de sus películas más comerciales – Cry Baby.

6 – El éxito de Hairspray y su relación con Waters

La película (2007) y obra musical de Broadway de “Hairspray” es mundialmente conocida, y le debe mucho a John Waters. Hizo la versión de 1988 y en su momento no tuvo tanto éxito como se esperaba. Sin embargo, se hizo de culto en ciertos círculos y eso la mantuvo como un clásico de los ochenta.

En el 2002 se hizo la versión musical de Broadway y ganó fama mundial. Ganó toda clase de premios y al final se hizo la versión de cine con John Travolta, Michelle Pfeiffer, Christopher Walken, Amanda Bynes, James Marsden y otros grandes actores. Todo ello gracias a la primera película original de Waters que pasó bastante desapercibida en su momento.

7 – La curiosa apariencia de Waters

John Waters es de esas personas que reconoces casi al instante por su aspecto. Para empezar, tiene un fino bigote pintado a lápiz, lo cual le da una seña de identidad. Sin embargo, esto lo sacó de uno de sus ídolos que fue el cantante Little Richard. Empezó a llevar este aspecto desde muy joven, e incluso sus padres se alarmaron de este curioso bigote que no era natural. Ha mantenido este aspecto durante el transcurso de los años hasta hoy en día.

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