Instrumentos médicos antiguos que te sobrecogerán

No hay duda de que la medicina ha mejorado mucho en las últimas décadas. De hecho, el siglo XX fue un cambio total en muchos de los tratamientos que se usaban hasta entonces. Muchos no se acuerdan o le dan importancia a ciertas cosas que eran muy diferentes no hace mucho. Por ejemplo, muchos procedimientos médicos se hacían sin anestesia. Imagínate sacarte una muela o una cirugía estando completamente despierto. Si piensas que ese es lo peor, prepárate para conocer algunos instrumentos médicos antiguos que bien podrían ser para realizar torturas medievales.

1 – Extractores fetales

Hace algunos años hacer una cesárea a una mujer era casi una sentencia de muerte. Puede parecer imposible de creer hoy en día, pero el porcentaje de muertes en este procedimiento era altísimo. El bebé tampoco lo tenía muy bien ya que la tasa de mortandad también era alta. Por otro lado, el modo en que se hacían las cosas antes también era diferente. Si tenían que elegir entre que sobreviviera la mujer o el bebé, normalmente se sacrificaba al niño.

Sin indagar demasiado los médicos determinaban que el feto estaba muerto y se podía sacrificar. Entonces se usaba uno de estos instrumentos médicos antiguos que básicamente decapitaba al feto. Luego con un gancho se sacaba el resto del feto. Si el feto estaba vivo con este procedimiento claramente moría. En ocasiones se usaba un perforador para matar al feto, lo cual se considerada un acto compasivo con el bebé.

2 – Una herramienta dental algo siniestra

Hace años los problemas dentales eran más pronunciados, principalmente porque lavarse los dientes no estaba tan de moda. Las caries y los problemas de encías llevaban a que se tuviera que buscar ayuda médica en algún momento. Como muchos sabrán, algunas veces eran los propios barberos los que hacían de dentistas improvisados. Antes las extracciones de dientes se hacía con unos alicantes y tirando con todas las fuerzas. Si el diente se rompía, el barbero tenía que sacar trozos del diente usando un cincel.

En el siglo 18 se inventó un extractor de dientes más moderno, pero que seguía siendo terrorífico. Se trataba de una barra con un gancho que aferraba el diente. En la otra punta de la barra había una manivela que giraba, lo cual iba sacando el diente como si fuera el corcho de una botella. Esto se hacía sin anestesia y nos podemos imaginar que no era agradable. No es una sorpresa que la mayoría de la gente no fuera al barbero dentista a no ser que fuera muy necesario.

3 – Las colonoscopias eran una tortura

Hoy en día las colonoscopias se hacen con sedación y el paciente ni se entera. Muchas veces se aprovecha la colonoscopia para quitar un pólipo, tumor, etc. Antes estas cosas también se hacían pero no era como ahora. Se usaba una herramienta llamada “Écraseur” que es una palabra francesa que significa “trituradora”. Era una especie de alambre largo donde en la punta se había puesto una especie de serreta. Esto se usaba para cortar los pólipos o tumores.

En el caso de las hemorroides en la punta se ponía una especie de lazo que oprimía la hemorroide. Esto se hacía para cortar el suministro de sangre como si se tratara de un torniquete. Te puedes imaginar que estas operaciones se hacían sin sedación y debía ser un infierno para el paciente. Este instrumento tenía una variante que se usaba para castrar al ganado. Se oprimían los genitales para que el animal no se desangrara.

4 – La forma de curar los cálculos biliares

Los cálculos biliares eran un problema muy común en el pasado. El motivo era que mucha gente no se podía permitir una dieta con muchas proteínas. El remedio en casi todos los casos era la cirugía para sacar la piedra. Se solía hacer una incisión en la zona del rafe perineal, que es entre el ano y el pene en el hombre o vagina en las mujeres. De esta manera se accedía a donde supuestamente estaban las piedras.

Se creó una herramienta especial para realizar esta operación llamada Lithotome Caché. Básicamente eran dos cuchillas que se usaban para sacar y cortar para de la vejiga y luego dilatarla con unos fórceps. De está manera se buscaba que los cálculos biliares cayeran por la pared del recto. Era un procedimiento muy doloroso y traumático para el paciente. Por este motivo los cirujanos se especializaron en realizare las operaciones en unos cinco minutos. Eran unos minutos que imaginamos que suponían una eternidad para los pobres pacientes.

5 – Una guillotina para quitar las amígdalas

En el pasado las infecciones eran mucho más peligrosas que ahora. No existían los antibióticos y mucha gente moría por infecciones que ahora se curarían sin ningún problema. Una de las fuentes de infecciones más comunes era por las amígdalas. Por eso era importante extraerlas, lo mismo que ocurre hoy en día. Para hacerlo se creó una guillotina especial para cortar las amígdalas.

Este fue uno de los instrumentos médicos antiguos más aplaudidos para realizar el procedimiento. Permitía al cirujano llegar al fondo de al garganta con facilidad. El instrumento pinzaba la amígdala luego las guillotinas servían para dar el corte. Se inventó en el siglo 19 donde ya se usaba derivados de la cocaína para adormecer la zona. Los médicos celebraron este invento sobre todo porque ya no tenían que meter los dedos en la boca del paciente. Más de uno se debió llevar un mordisco.

6 – Creando vacunas contra el tifus

En este caso no entra en la categoría de instrumentos médicos antiguos, pero merece la pena recordarlo. En tiempos de guerra muchos soldados morían a causa del tifus. De hecho, antes en las guerras morían más soldados de enfermedades que en el campo de batalla. El tifus también se cobró muchas vidas en ciudades durante la posguerra y llegó a ser un problema muy serio en muchos sitios. La enfermedad era transmitida por pulgas y hasta los años 20 no hubo cura.

Fue un profesor llamado Rudolph Weigl el que descubrió un modo curioso de conseguir una vacuna. De hecho el sistema no era nada agradable, pero si era efectivo. Lo que ideo fue crear unas pequeñas jaulas donde metía a las pulgas para que criaran y se alimentaran de sangre humana. Las jaulas habitualmente a las piernas de voluntarios que se dejaban chupar la sangre. Una vez que estaban crecidas se las infectaba con el tifus, luego se diseccionaba y se creaba la vacuna.

7 – Instrumento de constricción para la uretra

Cuando los hombres tenían problemas para orinar, el remedio era algo radical y nada agradable. Se usaba un pequeño instrumento parecido a unas pinzas normales. La idea era ensanchar la uretra para que el paciente pudiera orinar. Estas pinzas se metían por la parte superior del pene y se metían hasta donde hiciera falta.

El siguiente paso era hacer que la pinza se abriera, y lo hacía con una tuerca al final del instrumento. Esto servía para ensanchar la uretra mucho más de lo normal Incluso algunas veces provocaban sangrados, lo cual los médicos veían como algo positivo. Era efectivo en la mayoría de los casos pero el paciente no lo pasaba nada bien.

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