Ya hemos hablado de algunas asesinos en serie muy conocidos como son Alberto Fish y Ted Bundy, pero hay otros muchos no tan conocidos por no menos terroríficos. En Estados Unidos la época de la gran depresión fue muy complicada para una gran parte de la población. Mucha gente se tuvo que buscar la vida para seguir adelante, y algunos lo hicieron de la peor manera posible. Un ejemplo fue el de Joseph Douglas Ball, conocido después como el Hombre Caimán.

La historia del Hombre Caimán empezó en el sur profundo de Texas, aunque sus crímenes tuvieron fueron más peculiares que otros conocidos. Lo que diferencia a Joseph Douglas Ball de otros criminales es que hacía desaparecer a sus víctimas dándolas de comer a sus caimanes. De paso se enriqueció mientras cometía los asesinatos.

1 – Los orígenes de Joseph Douglas Ball

Antes de convertirse en el infame Hombre Caimán, Joseph Douglas Ball era otro vecino más del pueblo de Elmendorf, a unos 25 kilómetros de San Antonio. Venía de una familia adinerada y por eso había heredado una enorme casa y muchas tierras por la zona. La casa había recibido el nombre de la vieja casa de esclavos, ya que su familia había tenido mucha mano de obra realizada por esclavos en el pasado.

De joven trabajó en las tierras de su familia, sobre todo en un almacén de algodón junto a sus hermanos. Era el año 1917 y tampoco había mucho más que hacer en una zona como Elmendorf. Cuando llegó la primera guerra mundial Joseph Douglas Ball no dudó en alistarse para ir al frente a luchar. Fue destinado a Francia y estuvo dos años fuera de Texas.

Al volver a Elmendorf decidió montar un pequeño local donde vendía alcohol de forma ilegal aprovechándose de la ley seca. En su local se bebía, jugaba y se hacían reuniones sociales que venían de todas partes. También había espectáculos con música y baile para que la gente se lo pasara bien. Sin embargo, Douglas quiso llevar la diversión un poco más allá.

2 – El espectáculo del foso de caimanes

El local de Douglas iba funcionando pero quiso dar un espectáculo con mayor impacto. Cavó un enorme foso en la parte trasera de su local y lo llenó de agua. Luego echó dentro un montón de caimanes como si de un zoológico improvisado se tratara. Lo cierto es que en aquellos tiempos no era difícil encontrar caimanes por Texas, y su local se hizo célebre sobre todo los sábados por la noche.

Mucha gente acudía al local solo para ver como se alimentaban los voraces caimanes. Para regocijo de los clientes del local, muchos desdichados animales eran lanzados vivos a los caimanes. Esto incluía perros, gatos, zarigüeyas y cualquier animal que cayera en manos de Douglas. La gente disfrutaba del dantesco espectáculo mientras bebía cerveza y licor barato del local. Sin embargo, había otro ingrediente en todo este espectáculo que mucha gente venía a ver, y eran las atractivas camareras que Douglas contrataba.

Como se ha dicho antes, la gran depresión fue muy dura para miles de personas y escaseaba el trabajo. Muchas chicas jóvenes tenían que buscarse la vida como podían, y trabajar de camareras en locales como el de Douglas era normal. Era una forma de coger experiencia para luego moverse a ciudades más grandes en busca de mejores oportunidades. Por este motivo, era normal que trabajaran por periodos cortos y nunca más se las viera.

Una gran cantidad de chicas jóvenes trabajaron en el local de Douglas. Muchas de ellas llamaron la atención por su juventud y belleza, y al marcharse eran recordadas por los clientes. Algunas solo estaban un día y nunca más se las volvía a ver. Esto empezó a levantar rumores entre la comunidad de Elmendorf.

3 – La desaparición de Hazel Brown

Hazel Brown era una de las chicas que más impresión causó en el bar de Douglas. Servía copas, cantaba y bailaba y se hizo bastante popular en el bar. Solo trabajó unas cuantas semanas, lo cual fue suficiente para comenzar una relación sentimental con Joseph Douglas Ball. Lo cierto es que Douglas ya había mantenido varias relaciones con sus empleadas e incluso se había casado con algunas de ellas.

Sin embargo, el propio Douglas decía que era muy malo con las relaciones sentimentales y todas acababan mal. Su fuerte carácter tampoco ayudaba, y de hecho se podía poner muy violento. Una de sus ex esposas llamada Minnie Gotthardt lo comprobó de primera mano cuando Douglas le rompió una botella de cerveza en la cara.

Al poco de comenzar la relación con Douglas, Hazel Brown desapareció por completo. Todo el mundo quedó extrañado ya que no había mencionado nada y de hecho parecía contenta trabajando en el local. También estaba el hecho de que había comenzado un romance con el dueño del local. Debido a los rumores que ya existían, la policía comenzó una investigación. Las otras mujeres de Douglas también se habían ido sin dejar rastro, al igual que otras camareras del local.

Esta vez la policía quiso profundizar más en estas desapariciones debido a la presión de la comunidad. La investigación para encontrar a Hazel Brown se convirtió también en la búsqueda de Minnie Gotthardt y Dolores Goodwin, otras dos esposas de Douglas.

4 – El suicidio del Hombre Caimán

La investigación llevada a cabo por la policía les llevó a sospechar que Douglas tenía algo que ver con las desapariciones de muchachas. Antes su sorpresa, cuando fueron a interrogar a Douglas a su local, hizo algo sorprendente. Frente a la policía sacó una cerveza de detrás de la barra y se la bebió. Seguidamente sacó una pistola y se pego un tiro en la cabeza.

El suicidio prematuro de Douglas hizo que la policía indagara más en todas las desapariciones que se rumoreaban. Se centraron al principio en sus primeras esposas, empezando por Minnie Gotthardt. Douglas había dicho que su mujer le había abandonado al enterarse este que le había engañado con otro hombre. Sin embargo, un antiguo amigo de Douglas llamado Clifton Wheeler acabó confesando que Douglas le había dicho que la había matado.

Al poco tiempo se descubrieron las ropas ensangrentadas de Hazel Brown. Se hizo un registro en el local de Douglas y se encontró un hacha con restos de sangre. Se comprobó que pertenecía a Hazel. Esto hizo suponer que la había matado con el hacha, aunque los restos tampoco aparecieron. La policía pensaba que quizá había echado los restos al río San Antonio.

A las pocas semanas de la muerte de Douglas, se había comprobado que las personas desaparecidas no habían ido a ningún sitio. No había rastro de ellas en otras ciudades, y se empezó a sospechar que no habían salido con vida del local de Douglas. Se encontraron muchas ropas diferentes de mujer, algunas de ellas desgarradas y con restos de sangre. Se pensaba que su fin había sido el mismo que la de sus esposas.

5 – La desaparición de los cuerpos

Había muchas chicas desaparecidas pero ningún cuerpo. Solo ropas, restos de sangre, supuestas armas utilizadas en los crímenes, pero poco más. ¿Cómo había hecho desaparecer cualquier rastro de los crímenes? La policía llegó a la conclusión que la respuesta estaba en el foso de caimanes.

Se pensaba que el voraz apetito de los caimanes había ayudado a Douglas a hacer desaparecer las pruebas. Por supuesto, había que verificar y confirmar esto. Los caimanes fueron enviados al zoológico de san Antonio para su estudio y ver si el pozo tenía restos humanos.

Sin embargo, en el foso no se encontraron pruebas de restos humanos. Tampoco los caimanes mostraron signos de haber consumido carne humana. Sin embargo, un vecino dijo que había visto a Douglas alimentar a los caimanes con un cuerpo humano. No lo había denunciado porque no estaba seguro de lo que había visto. Por tanto, tampoco había pruebas sólidas de que Douglas había alimentado a los animales con chicas de su bar. Aun así, ya le habían puesto el mote de Hombre Caimán.

6 – Las conclusiones de la policía

Debido a la falta de pruebas sobre todas las chicas desaparecidas, no podían saber con seguridad si Douglas las había matado. Estaban seguros de que había matado a Hazel Brown y a Minnie Gotthardt. Aunque no habían encontrado pruebas en el foso de caimanes, seguían pensando que durante varios años había alimentado a los animales con sus víctimas.

Sea como sea, Joseph Douglas Ball se convirtió en el Hombre Caimán, también llamado “Caimán Joe”. Se volvió parte del folclore de Texas cuando se trata de asesinos en serie e historias para no dormir. Incluso se hizo una película dirigida por Tobe Hooper (La Matanza de Texas) llamada “Eaten Alive”. Hoy en día se sigue contando la historia del Hombre Caimán en muchos fuegos de campamento en Estados Unidos.

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