NOTA PARA LOS LECTORESEste artículo puede tener contenido que afecte a personas sensibles. Si eres de los que se impresionan con materiales escritos o gráficos, puede que no sea buena idea que continúes leyendo.

Hemos hablado en el pasado de accidentes nucleares y sus consecuencias. Todavía tenemos en los recuerdos el accidente de Chernobyl o el de Fukushima, pero nadie recuerda los dos accidentes nucleares de Tokaimura. Está planta nuclear en Japón tuvo dos problemas en un periodo de dos años, siendo el primero en 1997 y el siguiente en 1999. Aunque no es tan conocido como el de Chernobyl, fueron accidentes muy graves.

Cuando se habla de los accidentes de Tokaimura, se recuerda sobre todo a un técnico que trabajaba en la planta llamado Hisashi Ouchi. La historia de este técnico de laboratorio puede que sea la más terrible que haya ocurrido este tipo de accidentes nucleares.

La planta nuclear de Tokaimura estaba a unos quince kilómetros de la capital Tokio, por lo que el desastre pudo ser mucho mayor. Sin embargo, algunos trabajadores estuvieron expuestos a altos niveles de radiación. Uno de lo empleados llamado Hisashi Ouchi fue el que se llevó la peor parte, y tuvo una muerte agónica que se prolongó durante 83 días.

Desde las bombas de Hiroshima y Nagasaki no se había tenido una documentación tan real de los efectos de la radiación en el cuerpo humano. Se pudo documentar con todo detalle lo que la radiación extrema puede hacer a una persona, y fue escalofriante. Hubo mucha polémica por el hecho de que los médicos experimentaron con Hisashi Ouchi para mantenerlo con vida lo máximo posible. Esto provocó que su terrible agonía fuera más larga.

Lo ocurrido con este empleado en la central nuclear nos dejó muy claro las consecuencias del envenenamiento por radiación.

1 – El trabajo de Hisashi Ouchi en la central

central de Tokaimura

Hisashi Ouchi empezó a trabajar en la central de Tokaimura en 1999, por lo que ya había ocurrido el primero accidente dos años antes. Se le contrató para mantenimiento y proporcionar combustible a uno de los reactores que había en la central. El reactor tenía el nombre de Joyo y fue el que tuvo el segundo accidente.

Las circunstancias del accidente fueron bastante polémicas y algo oscuras. El grupo de técnicos (incluyendo a Hisashi Ouchi) estaban en un edificio diferente al habitual en el que solían trabajar. Eran unas instalaciones que todavía estaban en pruebas, y parecer ser que los habían trasladado allí. En el momento del accidente, Hisashi Ouchi estaba con dos compañeros de trabajo.

Otra de las polémicas que surgieron sobre el caso de Hisashi Ouchi, es que no parecía tener una preparación suficiente para el puesto. Hubo un gran secretismo sobre los estudios y trayectoria profesional de Hisashi, y esto dio lugar a muchos rumores. Uno de los más inquietantes fue que todo lo que pasó estaba premeditado, y el técnico Hisashi Ouchi fue el objeto de un experimento para saber cuanta radiación podía soportar un ser humano. No era tan descabellado, sobre todo sabiendo que en la historia se habían hecho experimentos incluso más terribles.

En algunos experimentos modernos, ya se había probado la reacción del hombre a la radiación alta. Sin embargo, nada se podía comparar al caso de este técnico japonés de la central de Tokaimura. Aun así, solo fueron algunos de los muchos rumores que hubo sobre el caso.

2 – El incidente en la central nuclear de Tokaimura

hisashi ouchi footage

La central de Tokaimura era algo diferente a las que existían en el resto de Japón. Estaban utilizando un tipo de uranio especialmente enriquecido, lo cual lo hacían más peligroso. De hecho, también hubo polémica en este sentido ya que se habló de que propasaba los límites permitidos.

La preparación del combustible para el reactor nuclear no era una tarea sencilla. Para empezar, se tenía que disolver óxido de uranio en ácido cítrico dentro de un tanque. Luego se tenía que pasar todo a un tanque con acetato de uranilo. Esto es lo que Hisashi Ouchi y el resto del equipo tenían que hacer en la central.

El problema ocurrió al hacer la transferencia de la mezcla a uno de los tanques. Los tanques estaban rodeados de una estructura de agua refrigerante para controlar el calor excesivo de la mezcla. Todo tenía que ser preciso y las medidas exactas para que la estructura aguantara el proceso. Hubo varios problemas empezando por las cantidades que usaron para hacer las mezclas.

Aparte de eso, el equipo técnico hizo una de las mezclas en un tanque que no correspondía para ganar tiempo. Era algo que las normas prohibían por temas de seguridad, pero lo hicieron igualmente. Varios errores llevaron a que el 30 de septiembre hubiera una explosión en la planta de preparación de combustible de Tokaimura.

3 – El mortal escape de radiación

hisashi ouchi fotos

Hisashi Ouchi y otros dos compañeros de equipo estaban realizando este trabajo, cuando notaron un fuerte destello azul en la zona de los tanques. Sabían que algo muy grave había pasado y su vida corría peligro. Los tres hombres corrieron de la sala donde estaban para alejarse de la posible radiación que pudiera salir de los tanques.

Sin embargo, la fuga de radiación fue tan fuerte que los tres hombres no llegaron muy lejos. Hisashi se desmayó en los vestuarios y los otros dos hombres consiguieron salir del edificio pero cayeron inconscientes también. Al haberse quedado Hisashi Ouchi dentro del edificio cerca del escape, se llevó la peor parte del escape radiactivo. El vestuario estaba encima del tanque que había explosionado, y estuvo expuesto durante varios minutos hasta que lo rescataron.

Hisashi Ouchi había absorbido más radiación que cualquier otro humano vivo que se conocía. Ni siquiera en los ataques atómicos de Hiroshima y Nagasaki se había visto alguien con un nivel tan alto de radiación. Había absorbido 17 sievert​s de radiación, lo cual era algo impensable hasta el momento (ocho sieverts se considera mortal). Es como si hubiese estado en el centro de la bomba de Hiroshima y hubiera sobrevivido.

Los dos compañeros que estaban con Hisashi tuvieron más suerte, y recibieron una dosis mucho menor. Aun así, su compañero de equipo Masato Shinohara murió también al cabo del tiempo debido a la radiación.

4 – Los engañosos primeros síntomas de la radiación

hisashi ouchi walking ghost

Aunque Hisashi Ouchi había sobrevivido a la primera exposición de la explosión, y su cuerpo quedó terriblemente afectado. Sin embargo, al principio no parecía que la radiactividad había tenido algún efecto, y de hecho estaba normal. Fue llevado a un hospital en Tokio e ingresado para hacerle pruebas, pero en los siguientes días Hisashi Ouchi estuvo perfectamente. Los médicos y especialistas del hospital no daban crédito.

Según los documentos del caso, Hisashi estuvo los primeros días en el hospital hablando con los médicos y personal con total normalidad. El único síntoma que tenía era un ligero hinchazón en el brazo derecho con algunas zonas enrojecidas.

Aunque los expertos y el equipo sanitario estaban sorprendidos, podían ver en las pruebas que el daño a nivel molecular había sido grande. De hecho, los cromosomas de Hisashi Ouchi estaban destruidos, y el organismo ya no era capaz de crear nuevas células. Llamaban a esto la “fase fantasma” donde el sujeto no mostraba efectos negativos por la radiación.

El motivo principal por el que Hisashi Ouchi estaba consciente y con una aparente normalidad, es que su cuerpo se sostenía por las células previas al accidente. Sin embargo, su sistema inmune estaba a mínimos muy peligrosos. En un cuerpo sano las células están constantemente renovándose, pero en el caso de Hisashi esto no estaba ocurriendo. Los médicos decidieron meterle en una sala esterilizada para evitar infecciones.

Hisashi tenía los linfocitos y los glóbulos blancos casi indetectables, y los médicos se centraron en un tratamiento para subirlos de nuevo. Para ello, usaron la sangre de la hermana de Hisashi Ouchi. Mientras tanto, Hisashi se sentía bien y pensaba que abandonaría el hospital en unas semanas. Algunas enfermeras recuerdas como las preguntaba constantemente cuando podría irse a casa.

5 – Las terribles consecuencias de la radiación en Hisashi

hisashi ouchi como quedo

Mientras los médicos e investigadores hacían infinidad de pruebas, Hisashi estaba perfectamente y cada vez más confiado en salir del hospital. Al haber pasado tantos días, era lógico suponer que el accidente no había sido tan grave. Pensaba que quizá el escape de radiación no había sido tan intenso como había pensado en un principio. Por desgracia, todo era una ilusión y los efectos de la radiación llegaron.

Los primeros síntomas de la radiación en Hisashi Ouchi se vieron en su piel. La epidermis es donde las células se reproducen más rápidamente, y al no poder hacerlo la piel se le empezó a caer. No hablamos de un simple “pelado” de la piel, sino de una caída cada vez más pronunciada dejando las capas inferiores expuestas. Dicho de otra manera, todo el cuerpo de Hisashi Ouchi se convirtió en una gran quemadura.

Los médicos intentaron aliviar este síntoma con gasas y piel artificial, que es lo que se suele usar en los quemados. Sin embargo, los pulmones también empezaron a tener problemas al llenarse de fluidos. Por este motivo Hisashi tuvo que ser intubado.

En pocos días Hisashi Ouchi estaba totalmente recubierto de gasas para que la piel no se infectara, y no podía respirar con normalidad. Llegó un momento en el que su cuerpo no podía mantener el calor corporal y tuvieron que aclimatar la sala según se la necesidad del momento. Aparte de eso, perdía líquidos a una velocidad pasmosa, y los médicos tenían que estar reponiéndolo continuamente.

El cambio de gasas era una auténtica tortura, y se dice que en más de una ocasión Hisashi Ouchi suplicó que le mataran. Sin embargo, la familia dijo en todo momento que se probara todo lo necesario para salvarlo. Era algo que los médicos sabían que era imposible, pero también fue una oportunidad para probar tratamientos alternativos. Otra de las polémicas fue si Hisashi Ouchi sirvió de conejillo de Indias para experimentar con los efectos de la radiación.

6 – La agonía de Hisashi Ouchi

muerte de Hisashi Ouchi

Como se temía, su estado fue empeorando y llegó un momento en que su cuerpo era una gran llaga. Se le habían caído las uñas y el pelo, y ya no podía cerrar los párpados. Internamente estaba destrozado, y de hecho pudieron comprobar que los intestinos se le habían salido del estómago y desplazado a otros partes del abdomen.

Cuando la piel ya se había caído del todo, el problema empezó en los músculos y cartílagos que rodean el esqueleto. Simplemente se iban desprendiendo del cuerpo como carne muerta, y lo único que lo mantenía sujeto eran las gasas que le ponían los médicos. Se intentó hacer trasplantes en las zonas más delicadas, pero fueron en vano. Se puede decir que su cuerpo se estaba desintegrando.

Para evitar más sufrimiento al pobre diablo, los médicos le empezaron a administrar fentanilo, que es más potente que la morfina. A los dos meses Hisashi había tenido tres ataques al corazón, y habían conseguido reanimarle. Sin embargo, en los ataques había estado “muerto” durante varios minutos y su cerebro y otros órganos se vieron afectados. Aunque seguía respondiendo a ciertos estímulos, estaba prácticamente en coma.

Lo cierto es que era un milagro que después de 60 días siguiera vivo. Sus riñones y el hígado ya habían empezado a fallar, y respiraba gracias a un ventilador mecánico. La parte externa de Hisashi era prácticamente irreconocible, y era un milagro que siguiera con vida.

Lo consiguieron mantener vivo 83 días, lo cual era algo inaudito para alguien que había absorbido tal nivel de radioactividad. Se rompieron todas las estimaciones que se tenían hasta ese momento. Esto nos muestra lo duro que es el cuerpo humano y como puede soportar verdaderos castigos externos. Sin embargo, fueron casi tres meses de sufrimiento y agonía que hizo que se cuestionara si merecía la pena mantenerlo vivo. Hisashi Ouchi murió el 21 de diciembre de 1999 debido a un fallo multiorgánico.

8 – Conclusión

La terrible experiencia de Hisashi Ouchi nos da una idea de lo peligrosa que es la radioactividad en dosis elevadas. Accidentes como el de Tokaimura, Chernobyl o Fukushima nos han mostrado que algo tan horrible le puede ocurrir a cualquier población. Esto también incluye las armas nucleares y el efecto que tiene en los meses siguientes.

Aunque la energía nuclear es muy útil y con grandes beneficios, también puede ser peligroso para todos los seres vivos y la naturaleza. El caso de Hisashi Ouchi nos lo recordó a todos del modo más terrible.

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