Tiene que ser increíble que te toque una millonada a la lotería. Ganar la lotería significa que todos nuestros problemas estarán resueltos para el resto de nuestra vida y los de nuestros familiares. Podemos viajar, comprar la casa de nuestros sueños, el coche con el que habíamos soñado y sobre todo dejar de trabajar. Dicho de otra manera, conseguiremos ser felices para siempre. Aunque hay un dicho que dice “el dinero no da la felicidad” lo cierto es que teniéndolo en abundancia ayuda mucho a no estar triste. Aun así, la verdad es que hay muchas personas que han tenido suerte de acertar la lotería que no les ha salido tan bien. De hecho, estos casos mostraron que los afortunados no fueran tan felices como se podía pensar.

En algunos casos el dinero fue malgastado de una forma compulsiva hasta quedarse en nada. En otras influyeron otros factores que también acabaron con el dinero. Saber lo que las pasó ha estas personas nos puede ayudar a no cometer los mismos errores si alguna vez tenemos suerte de ganar la lotería. Quizá te pienses que ganar la lotería no es tan bueno después de todo.

1 – Ganar la lotería y suicidarse

¿Si te toca la lotería pensarías que el acabarías suicidándote? Lo más lógico es decir que no, pero un hombre llamado Gerald Muswagon pensó lo contrario. Se hizo millonario en la lotería canadiense y le tocaron diez millones de dólares. Lo primero que hizo fue comprar unos cuantos coches buenos y también compró coches para sus amigos. También se compró una gran casa nueva para hacer continuas fiestas con sus colegas. También compró un buen montó de televisores para regalar a familiares y conocidos.

Muswagon siempre había sido un amante de las fiestas y el dinero le dio la libertad para hacer muchas. En estas fiestas abundaba el alcohol y las drogas y los gastos iban a cargo del ganador de la lotería. Durante estas juergas muchos de sus “amigos” la hablaron de estupendos negocios en los que invertir y se empezó a gastar parte de su fortuna en ellos. En solo siete años desde que le habían tocado los diez millones, Muswagon tuvo que empezar a buscar trabajo. Se había arruinado y de hecho tuvo que volver a vivir con sus padres. Al poco tiempo se acabó ahorcando en el garaje de sus padres. Según dijeron, se había juntado con la gente equivocada que solo querían aprovecharse de haber ganado la lotería.

2 – El “problema” de ganar en la lotería

Si hay alguien que tuvo mala suerte cuando le tocó la lotería, ese fue William “Bud” Post. Estaba dado de baja permanente por problemas de salud y en su cuenta bancaria solo tenía unos pocos dólares. Un día se compró un boleto de lotería y la fortuna le sonrió. Ganó 16 millones de dólares, los cuales parecía que le sacarían de todos sus problemas. Solo en las primeras dos semanas se gastó 300 mil dólares. En los siguientes tres meses le gasto de su fortuna fue tremendo. Incluso se compró una mansión. Su familia quiso hacerse con el dinero antes de que se lo gastara todo. Incluso su propio hermano le intentó matar para heredar el dinero. Su mujer le acusó de violación y  fue a los tribunales. Le tuvo que dar una tercera parte de su fortuna.

Finalmente se había gastado mucho más de lo que tenía. De hecho, no le quedaba dinero y encima tenía una deuda de medio millón de dólares. En el juicio por la supuesta violación de su mujer, fue enviado a la cárcel. Al salir de prisión solo tenía un cheque por unos quinientos dólares al mes. Volvió a vivir la vida que tenía antes de ganar la lotería. Llegó a decir que era más feliz cuando no tenía dinero.

3 – Un ex convicto con suerte

Haber estado en la cárcel y tener problemas de dinero es algo que debe ser desagradable. Era el caso de David Lee Edwards, el cual de repente ganó 27 millones de dólares en una máquina tragaperras en una sala de juegos. Dijo que se gastaría el dinero con cabeza y de forma responsable. Ganar la lotería no le iba a cambiar. Lo primero que hizo fue comprarse una mansión por un millón y medio de dólares. Hasta aquí no hay problema, pero al poco tiempo se compró un avión particular por dos millones de dólares.

Se puede pensar que todavía le sobraba mucho dinero, y así era. Sin embargo, sus gastos no pararon ahí. Empezó a comprar coches de todos los modelos de lujo posibles. Sus vecinos llegaron a decir que su mansión parecía un concesionario de automóviles más que una casa. Compró muchas más cosas y en el primer año ya se había gastado doce millones de dólares. Aparte de esto, buena parte del dinero se gastó en drogas. Su mujer y el contrajeron por este motivo la hepatitis al compartir aguja. En cinco años el dinero se había acabado y Edwards moría en un hospicio en la total pobreza.

4 – La coreana que cenó con Bill Clinton

Una inmigrante de Corea del Sur llamada Janite Lee estaba trabajando en una tienda de pelucas cuando le tocaron 18 millones de dólares. Lo primero que hizo fue meter a toda su familia en una casa que le costó un millón de dólares. De momento, es la más responsable de toda la lista. Lo siguiente tampoco fue algo usual que hicieran otros ganadores de la lotería. En lugar de gastar el dinero en ella, empezó a hacer donaciones, ayudas a proyectos de varios tipos y financiaciones políticas. Estuvo involucrada en las campañas de Bill Clinton y Al Gore, e incluso la hicieron un homenaje por sus donaciones en una espectacular cena.

A los ocho años todos sus millones se habían esfumado. Eso no fue lo peor, sino que encima acabó debiendo más de dos millones de dólares y con menso de mil dólares en su cuenta bancaria. Se tuvo que declarar en bancarrota.

5 – Una pareja que se lo pasó muy bien

El joven matrimonio de los Griffiths lo tenía todo antes de ser ricos. El trabajaba de informático y ella era profesora de actuación artística. Ganaron la lotería y se llevaron algo más de dos millones de dólares, lo cual no está nada mal. Ambos dejaro

n su trabajo y dedicaron su tiempo a viajar por todo el mundo. En cada lugar al que iban se gastaban el dinero en los mejores hoteles, las mejores botellas de champán y los mejores restaurantes. También se compraron unos coches de lujo y no paraban de ir de compras en las mejores tiendas. ¿Qué pasó? En ocho años se habían quedado sin dinero. Esto provocó que el feliz matrimonio también se acabara.

6 – El terrible caso de Jeffrey Dampier

El problema del dinero es que todo el mundo le quiere echar mano. Algunas veces de la manera que sea y sin pensar en las consecuencias. Jeffrey Dampier ganó veinte millones de dólares en los años noventa. Con parte del dinero abrió un negocio de palomitas de maíz. Cogió a toda su familia y se los llevó a Florida p ara que llevaran el negocio con el. Diez años después Dampier fue encontrado muerto en una carretera. Su hermanastra y su novio le habían raptado y asesinado para conseguir una parte del dinero que tenía. Ambos fueron condenados a cadena perpetua.

7 – El premio gordo como desgracia

Para Billie Bob Harrell el que le tocaran 30 millones de dólares parece que fue lo peor que le pudo pasar. Al principio todo fue alegría ya que estaba en bancarrota cuando le tocó el dinero. Se fue a vivir a Hawai a vivir una vida de lujo. No se olvidó de su iglesia, ya que era muy religioso. Dio grandes donativos a su grupo religioso. También compró coches nuevos y casas a todos sus familiares. La generosidad de Harrell llegó a oídos de muchas personas y pronto le llegaron peticiones de más donaciones de todo tipo. Tuvo incluso que cambiar de teléfono por todas las llamadas que estaba recibiendo pidiendo dinero.

Aun sabiendo que la mayoría solo les interesaba su dinero, acabó tomando unas malas decisiones. Esto hizo que finalmente su dinero se esfumara y quedara en la ruina. También provocó la separación de su esposa. Finalmente todo esto hizo que se acabara suicidando. Antes de morir le dijo a su asesor financiero que ganar la lotería era lo peor que lo había pasado.

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