Todos hemos visto como especialistas de todo el mundo intentan demostrar que pueden hacer lo más difícil, por peligroso que sea. Muchos de ellos lo hacen emulando a sus héroes de niños, por lo que se puede decir que los especialistas desarrollan esta pasión desde muy pequeños. Es lo que le pasó a Eddie Braun, el cual conoció a su ídolo Evel Knievel cuando era solo un crío. Lo que ocurrió es que Braun le pidió consejo para ser el mismo un gran especialista, y lo que hizo Knievel tuvo una charla con el y le dio valiosos consejos sobre el tema. Poco tiempo después Braun hizo su primero show e intentó saltar sobre un montón de latas con su bicicleta, con la mala suerte que se rompió el brazo.

Sin embargo, esto no desanimó al joven aspirante a especialista. Continuó perfeccionando su técnica y se hizo un nombre por si mismo. Recientemente quiso rendir homenaje a su ídolo Evel Knievel y lo hizo saltando el gran cañón del Río Serpiente. Para ello utilizó un cohete que le pudiera expulsar a gran velocidad al otro lado del cañón. Hay que recordar que Knievel intentó hacer esto mismo pero sin éxito. Este cañón tiene 487 metros de un lado a otro, por lo que no es nada fácil lograr esta proeza. Esto es lo que pasó:

Knievel lo intentó hacer a mediados de los años setenta, pero su paracaídas se abrió estando todavía sobre el cañón. Esto hizo que cayera al fondo del cañón sin haber llegado al otro lado. Muchos han querido replicar este salto pero no consiguieron los permisos oficiales para poder hacerlo. Sin embargo, Braun estaba determinado en hacerlo y pasó tres años pidiendo estos permiso y se gastó un millón y medio de dólares de su propio bolsillo para conseguirlo. Al final lo consiguió, como se puede ver en el video anterior.

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