Humphrey Bogart fue una de esas estrellas de Hollywood que todo el mundo recordará para siempre. Hizo un buen número de películas que están consideradas clásicos del cine de todos los tiempos. Una película en partícula que hizo es considerada de las mejores que se han hecho, y es El Halcón Maltés. Independientemente de si te guste la película o no, marcó una base para las películas de detectives en general.

El Halcón Maltés se estrenó en 1941 y no solo tenía al ya famoso Humphrey Bogart, sino un buen número de estrellas del cine consagradas. Una de ellas era el siempre inquietante Peter Lorre, el cual hizo uno de sus mejores papeles en esta película.

Te contamos algunas cosas curiosas de El Halcón Maltés que sorprenderá incluso a los cinéfilos. Después de leer el artículo puede que quieras volver a ver esta clásico del cine negro.

1 – Hay versiones anteriores de la película que no funcionaron

halcon maltes 1931

La productora que puso en marcha El Halcón Maltés ya lo había intentado antes, pero sin éxito. En 1931 se hizo la primera versión de la película, y curiosamente tenía una gran carga sexual para la época. Pasó los filtros de la censura y llegó a los cines, pero no tuvo el éxito deseado. Warner Bros no se desanimó y lo volvió a intentar en 1936, pero esta vez haciendo El Halcón Maltés en formato de comedia.

Después de varias discusiones decidieron cambiar el nombre de “El Halcón Maltés” a “Satan Met a Lady”. Sin embargo, esta versión gustó incluso menos que la anterior. Aun teniendo a una gran actriz como Bette Davis, el film fue un total fracaso. Warner Bros no se desanimó y puso en marcha un tercer intentó, el cual fue el definitivo y el que triunfó. La versión de 1941 funcionó bien tanto para la crítica como para el público, aunque hicieron falta dos fracasos para que ocurriera.

2 – Humphrey Bogart no fue la primera elección como actor principal

Humphrey Bogart

¿Quién imagina El Halcón Maltés sin el gran actor Humphrey Bogart? Pues lo cierto es que el estudio había pensado en otro actor mucho antes. George Raft fue un actor y bailarín muy famoso en la década de los treinta y cuarenta. Su vida no fue nada fácil, y de hecho de joven iba de camino de ser un gangster. Se le relacionaba con varios miembros del crimen organizado, pero salió de ese mundo gracias al cine.

Se le encasilló en papeles de gangster, lo cual le iba muy bien dada su anterior experiencia en la calle. El director John Huston había tenido un gran éxito con su película “El último refugio”, y Warner Bros estaba muy contento con su trabajo. Por este motivo el estudio le dio plena libertad para que eligiera el actor que quisiera para la nueva versión de El Halcón Maltés. Huston había trabajado con Humphrey Bogart en “El Último Refugio” y le eligió sin dudarlo.

Sin embargo, el estudio rectificó lo de la libertad de elegir actor y se decantó por George Raft. Esto no sentó muy bien a John Huston, pero eran los que ponían el dinero para la película y poco podía hacer. Huston tuvo suerte porque George Raft rechazó el papel. El motivo es que puso es que John Huston todavía no era un director importante, a pesar del éxito de su anterior película.

La providencia hizo que finalmente Bogart fuera el elegido tal como había pedido Huston desde el principio. El actor y director eran muy amigos y por eso se entiende que hicieran tantas colaboraciones en películas tan importantes.

3 – La película inspiró la bomba atómica usada en Japón

Sydney Greenstreet

En la segunda guerra mundial fueron lanzadas dos bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Se les pusieron los nombres de “Little Boy” y “Fat Man” respectivamente. El nombre de la segunda bomba “Fat Man” (hombre gordo) se inspiró en la película El Halcón Maltés. Le puso el nombre el físico Robert Serber, el cual estaba involucrado en el proyecto Manhattan donde se creó la bomba atómica.

En la película hay un personaje llamado Kasper Gutman, interpretado por el actor Sydney Greenstreet. Los otros personajes de la película le llaman continuamente “Fat Man” y al final el apodo se puso a la bomba atómica que fue usada en Nagasaki.

Algunos piensan que la de Hiroshima también tuvo inspiración en la película, pero solo fue un rumor que luego se ha desmentido.

Hablando del actor Sydney Greenstreet, El Halcón Maltés fue su primera vez frente a una cámara. El actor británico había estado unos cuarenta años haciendo teatro, pero nunca había hecho cine antes. De hecho, siempre había rechazado papeles en películas porque no le convencía mucho ese medio. Cuando aceptó hacer el papel de Kasper Gutman, se sentía aterrorizado frente a las cámaras, a pesar de su experiencia.

4 – Se pensó en hacer una segunda parte de El Halcón Maltés

La película de John Huston fue todo un éxito, y Warner Bros pensó en hacer una secuela. El estudio contactó con el escritor de la novela Dashiell Hammett para que escribiera el guión para la segunda parte. El único problema que hubo fue que Hammett pidió una gran cantidad de dinero por hacerlo. Solamente el adelanto por empezar a escribir el guión era desorbitado. Warner Bros no lo aceptó y la secuela de El Halcón Maltés nunca se hizo.

5 – Se hicieron varias estatuas para la película

Para hacer El Halcón Maltés se fabricaron varias estatuas de halcones, la mayoría de ellas muy ligeras. No todas aparecieron en la película, pero las que si aparecieron se convirtieron en iconos de coleccionista.

Uno de estos halcones decorativos fue vendido en el año 2013 por cuatro millones de dólares. Esto lo convirtió en la pieza de cine más cara que se había pagada hasta el momento.

6 – Hubo una gran privacidad durante el rodaje

el halcon maltes libro

John Huston quiso que el rodaje se hiciera sin presiones y dejando que los actores y actrices estuvieran lo más cómodos posible. Sin embargo, dejó muy claro que quería que todo el desarrollo del film fuera privado y no se filtrara información. Tanto el equipo de rodaje como el reparto lo aceptaron sin problemas, y de hecho lo llevaron a rajatabla.

Fue tal el compromiso de todos lo que estaban haciendo El Halcón Maltés, que cualquier persona ajena al rodaje era expulsado de inmediato. La actriz Mary Astor lo llevó al extremo cuando un grupo de sacerdotes visitó el rodaje. Antes de empezar a rodar Mary Astor comenzó a lanzar palabreas malsonantes y juramentos para escandalizar a los curas. Esto provocó que los sacerdotes salieran espantados al oír ese lenguaje tan fuerte. La actriz lo hizo expresamente para que se fueran.

El estilo de Mary Astor tuvo un gran impacto entre los demás miembros del reparto, y también del director John Huston. A partir de ese momento usaron estrategias similares para crear polémica cuando había gente ajena al rodaje.

En una ocasión Humphrey Bogart inició una fuerte discusión casi llegando a las manos con Sydney Greenstreet. Le acusaba de querer quitarle protagonismo en la película, y Greenstreet le respondió con violencia. Sin embargo, era un número que se habían montado para dejar boquiabiertos a un grupo de turistas que estaban de visita en el estudio. Hubo más bromas de este tipo, y todas pensadas para mantener el rodaje en secreto y de paso reírse un poco de los visitantes que iban llegando.

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