Si no sabes quién es Otis Redding a estas alturas quizá deberías revisar tu lista de músicos soul y rhythm and blues. Otis Redding es considerado como uno de los cantantes de soul más importantes de todos los tiempos. Sin embargo, su carrera pasó desapercibida para el gran público la mayor parte de de su vida. Lucho mucho para hacerse una estrella a nivel global, pero parecía que el éxito se le resistía.

Todo cambió cuando el cantante compuso y grabó uno de sus mayores éxitos, que fue (Sittin’ on) the Dock of the Bay”. Hoy en día es considerada una de las mejores canciones jamás grabadas. De hecho, la revista Rolling Stone la tiene en la posición 28 en la lista de las mejores canciones de la historia.

Un éxito que llegó tarde

Dock of the Bay de Otis Redding fue la canción que consiguió el éxito a nivel mundial para el artista. Sin embargo, no llegó a disfrutar de la tremenda repercusión de su canción. Curiosamente Otis Redding tuvo el dudoso honor de tener el primer número 1 póstumo en las listas de grandes éxitos. Hasta el momento ninguna persona muerta recientemente había conseguido que su canción llegara a lo más alto.

También es cierto que muchos coinciden en que si Otis Redding no  hubiera muerto, su canción “(Sittin’ on) the Dock of the Bay” ni siquiera se hubiera publicado. En 1967 el cantante se estaba recuperando de una operación de garganta y tenía dificultades para cantar.

Mientras estaba convaleciente de su operación y recuperaba su voz de siempre, quiso grabar algo más personal. Por supuesto, algo que no le supusiera esforzar la voz mientras se recuperaba. Para ello nada mejor que una balada, y por eso (Sittin’ on) the Dock of the Bay” era perfecto para esto. Grabó la canción y se la puso a su productor para ver que le parecía.

La canción que casi queda en el olvido

Cuando el productor Al Bell escuchó por primero vez la canción que le había pasado Otis Redding, no tenía claro su futuro. El cantante la había grabado de una forma informal mientras su voz se estaba recuperando, y lo había hecho en el estudio casi como una reunión de amigos. Se había juntado con algunos músicos para grabar algunos temas y con la idea de pasarlo bien.

El productor fue sincero con Redding y le dijo claramente que no sabía si la canción (Sittin’ on) the Dock of the Bay” podría ser publicada. No era el estilo habitual del artista y su tono de voz era demasiado simple y minimalista. No tenía claro que la gente le gustara algo así. También estaba el hecho de que Otis Redding no estaba poniendo el 100 % de su magistral voz en la canción. El productor pensaba que esto es algo que notaría la gente.

Parecía que la canción estaba destinada a ser enterrada en algún oscuro archivador del estudio de grabación. De hecho, es lo que pasó porque (Sittin’ on) the Dock of the Bay” y otras que grabó en ese intermedio de su operación de garganta fueron guardadas sin la idea de publicarlas a corto plazo.

La muerte de Otis Redding

Lo que nadie se esperaba es que Otis Redding murió el 10 de diciembre de 1967 en un accidente de avión. Aunque todavía no tenía la fama mundial que tuvo después, ya era muy conocido en los círculos de música soul y muchos fans quedaron devastados. Como suele ocurrir con las muertes prematuras de artistas, las compañías se suelen aprovechar para sacar el máximo beneficio de la muerte.

La discográfica con la que tenía el contrato Otis Redding tenía que publicar una canción inmediatamente, aprovechando el tirón de la muerte del cantante. Empezaron a rebuscar en temas que todavía no habían sido sacados a la luz y encontraron lo que buscaban.

Pensaron que “(Sittin’ on) the Dock of the Bay” podría valer para dar un empujón a las ventas de discos del artista. Aun así, la editaron y añadieron sonidos de olas y gaviotas. La elección fue buena porque en solo tres meses era la canción de mayor éxito del país.

La canción “(Sittin’ on) the Dock of the Bay” ni siquiera estaba terminada

Lo más curioso de todo es que la canción no estaba realmente completa. Cuando Otis Redding grabó Dock of the Bay, tenía idea de improvisar algunas frases al final. El día que la grabaron no se le ocurría nada, y decidió rellenar la canción silbando algo de forma improvisada. El plan era volver al estudio y acabar esa parte de la canción cuando se le ocurriera algo.

Como hemos comentado, el problema principal fue que el productor dejó claro que la canción no era “viable”. Por este motivo, acabar esta última parte no fue una prioridad para Redding, y murió antes de poder grabar las partes que faltaban.

Dado que el la discográfica tenía mucha prisa en lanzar la canción, la dejaron tal cual estaba. La canción “(Sittin’ on) the Dock of the Bay” quedó con el silbido de Otis Redding como final de la canción, cuando realmente era un relleno. ¿Quién iba a suponer que esta parte improvisada sería una de las más reconocidas en la historia de la música?

Como todos sabemos, la canción tuvo más éxito del que nadie podía imaginar. La fama del cantante después de haber muerto se multiplicó por diez y le convirtió en una leyenda de la música. No pudo verlo y posiblemente se hubiera reído a carcajadas sabiendo que su balada se haría de las más famosas de la historia. Después de todo la cantó teniendo la voz al 50 % y sin pensar que podría ser su siguiente gran bombazo.

Sabiendo ahora todo esto, ¿te apetece escuchar la canción Dock of the Bay de Otis Redding? Aquí te la dejamos… que la disfrutes.

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