En flipada.com nos gusta el viejo oeste, y de hecho tenemos artículos sobre esa interesante época de Estados Unidos. Fue una época dura donde la civilización no se había asentado del todo, aunque ya estaba en camino. Todavía existían “vacíos” legales y la ley no siempre estaba a mano. Esto permitía que pistoleros y forajidos muchas veces fueran los que dijeran la última palabra.

Lo que conocemos del viejo oeste es por las noticias, artículos, libros y fotografías que se hicieron en esa época. También por muchas películas de cine, series y novelas que se han hecho en tiempos más modernos. Claramente el oeste americano genera pasiones y mucho interés de millones de personas.

Aparte de los tiros, duelos de pistoleros, robos de diligencias y bancos y todos esos clichés, ¿Que se hacía en el Viejo Oeste? Hemos visto en muchas películas como tenían sus locales con música, bebida, mujeres y espectáculos. ¿Cómo se divertían realmente en el viejo oeste? Es lo que veremos en el siguiente artículo.

Por muy duro y salvaje que fuera el viejo oeste, la necesidad de divertirse era algo primordial. Era una forma de que todo fuera más llevadero en esos duros tiempos. Te sorprenderán algunas de las cosas que se hacían como diversión en el viejo oeste.

1 – Los rodeos

Rodeos en el viejo oeste

Cuando hablamos del salvaje oeste, también hablamos de vaqueros, caballos y ganado. Eran un parte importante en esta parte de América, y no solo por temas de ganarse la vida. Los rodeos se convirtieron en una de las diversiones más populares en el oeste americano.

Curiosamente, los rodeos se llevaban celebrando mucho antes de la época del oeste americano. No era exactamente igual, pero era algo que los mexicanos ya conocían y hacían años atrás. Durante el salvaje oeste los rodeos ganaron un protagonismo muy grande, y fueron los tejanos los que le dieron esa fama.

El primero rodeo que si hizo en territorio americano fue en Texas en 1852. Tuvo tanto éxito que el evento llegó a todos los rincones del país. En los siguientes rodeos llegaban personas de todas partes y este espectáculo se asentó como uno de los principales en el viejo oeste.

Los rodeos que se hacían eran básicamente como los que se hacen hoy en día. En ese sentido no han cambiado mucho. Se hacían capturas de reses con lazo y los vaqueros montaban a grandes toros para ver quién aguantaba más sin caerse. También había otros espectáculos entre medias de los actos principales, como por ejemplo demostraciones de puntería o exhibiciones de jinetes.

Muchas leyendas del salvaje oeste acabaron sus días en este tipo de espectáculos. Uno de los más conocidos fue Buffalo Bill, el cual es conocido por todo el mundo. Aunque los eventos que hacía eran una mezcla de rodeos y circo, llevó el espectáculo por toda América con mucho éxito. Se puede decir que Buffalo Bill fue un pionero en este tipo de súper espectáculos que se copiaron en todo el mundo.

2 – Los prostíbulos

Prostíbulos en el salvaje oeste

En las películas del oeste siempre vemos muchas mujeres cantando y bailando en los “Saloon” del oeste. Aparte de entretener a los clientes con sus bailes y acompañarles mientras bebían unas copas, muchas acababan subiendo al piso superior del local para ofrecer otra clase de servicios. Lo cierto es que esto era algo muy habitual en el viejo oeste.

La prostitución era ilegal en el viejo oeste, lo cual hace que la situación fuera muy curiosa. Los prostíbulos se convirtieron en una parte esencial en cualquier pueblo del viejo oeste, y ni siquiera la ley lo podía impedir.

En el oeste había muchos trabajadores de todas clases, donde la mayoría eran duros y para hombres curtidos. Vaqueros, mineros, buscadores de oro se pasaban el día trabajando duramente, y cuando iban al pueblo lo primero que buscaban era bebida y mujeres. Por eso los prostíbulos eran permitidos a pesar de las leyes, ya que su prohibición supondría graves revueltas.

Los prostíbulos también eran visitados por los fuera de la ley. Esto hizo que estos locales se convirtieran en lugares con muy mala fama, y no solo por la actividad habitual que había. Sin embargo, los prostíbulos en el viejo oeste eran uno de los negocios más fructíferos y estables. Al final se normalizaron tanto que era extraño que no hubiera una población con al menos un burdel.

Incluso en las ciudades más grandes del oeste había este tipo de locales. A finales del siglo 19 era algo muy corriente e incluso se anunciaban los burdeles en folletos de viaje. Había listas de los mejores burdeles del viejo oeste en los pueblos distribuidos por la frontera.

Una de los problemas que había con todos estos prostíbulos era la higiene. Como ya podemos imaginar, en esas tierras tan salvajes la limpieza y prevención de enfermedades no era siempre la mejor. Las ETS o venéreas eran un gran problema, tanto para las meretrices como los hombres que requerían de sus servicios. Muchas enfermedades venéreas como la sífilis hicieron estragos durante esta época.

3 – El póker como diversión y negocio

Póker en el oeste americano

Seguro que también has visto en películas y series como en el antiguo oeste se jugaba mucho al póker. Pues también es cierto que este juego de cartas era otra de las grandes diversiones. Normalmente los locales donde se bebía y se veían diferentes espectáculos, también hacían de prostíbulo y salón de juego.

Si nos fijamos en los bares de la época actual, sobre todo en España, podrás notar que jugar a las cartas en los bares es una actividad muy común. No juegan exactamente al póker, pero es algo que se lleva haciendo toda la vida y en diferentes partes del mundo. El viejo oeste no era una excepción.

En los salones o “Saloons” era normal que hubiera varias mesas preparadas exclusivamente para jugar al póker. Para los dueños del local era una buena manera de mantener a la gente sentada y consumiendo bebidas.

Las partidas de póker en el viejo oeste eran de muchas clases, pero algunas podían a llegar a ser de grandes cantidades de dinero. Muchos trabajadores se dejaban todo el dinero que acaban de ganar en su jornal. Algunas veces la paga de toda la semana, aunque normalmente se distribuía con el alcohol y los servicios del burdel. En algunos casos muchas personas se gastaban todo lo que tenían en estas partidas de cartas.

La figura del jugador profesional de póker se hizo también popular en estos locales. Es algo que seguro que hemos visto en películas, pero es cierto. Muchos buscavidas se dedicaban al póker como forma de ganarse la vida. En muchos casos eran pistoleros que también se dedicaban al juego como por ejemplo Doc Holliday.

Uno de los problemas con estas partidas de póker era la combinación de alcohol y armas. Mientras todo fuera bien no pasaba nada, pero algunas veces las cosas se calentaban y las discusiones se podían convertir en disparos.

4 – ¿Bebían tanto en el oeste como se ve en las películas?

Seguro que has visto más de una película del oeste donde se bebe litros y litros de whiskey. Lo cierto es que el whiskey y la cerveza era una de las formas de diversión más extendidas en el salvaje oeste. Se podía decir que llegó a formar parte de la cultura de esa parte de América.

Como ya te habrás dado cuenta, los salones de juego y burdeles eran uno de los máximos entretenimientos en los pueblos y ciudades. Eran sitios donde básicamente se iba a beber alcohol, y luego estaban las diversiones que ofreciera el local. Era un hábito tan arraigado en esa época, que prácticamente todo el mundo bebía en mayor o menor cantidad.

Curiosamente, fuera de esto salones donde se jugaba, había música, espectáculos, prostitutas y juego, la gente no solía beber alcohol. Parece que estos locales eran la excusa para beber licores o cerveza, y fuera de ellos estaba mal visto hacerlo. Por supuesto, siempre había gente que se llevaba unas botellas a la calle o a casa, pero no era la habitual.

Era tal el negocio que había con el alcohol, que casi nunca faltaba en los almacenes. De hecho, que se acabara el whiskey o al cerveza en uno de estos pueblos del oeste, era considerado una tragedia. Podía haber incluso revueltas si faltaba el alcohol.

Otra cosa que muchos no saben es que el whiskey que se bebía en el viejo oeste no era igual al de ahora. Era mucho más fuerte que cualquiera de las marcas que puedas conocer, ya que prácticamente era alcohol puro. Normalmente lo fermentaban con azúcar quemado y con tabaco de mascar. Como nos podemos imaginar, las borracheras tenían que ser colosales con este tipo de whiskey.

No solo se servía este whiskey tan fuerte, ya que la cerveza era la otra bebida de preferencia. También era algo diferente a la que hay ahora, ya que la elaboración cambiaba un poco. Sin embargo, era bastante parecida en general. La cerveza se servía a temperatura ambiente, que solía ser bastante templada.

Otra de las bebidas típicas en los salones eran el llamado “vino de cactus”. Era básicamente tequila con té, y poco tenía que ver con el vino tradicional. En cada pueblo tenían sus propias bebidas locales, por lo que los licores podían variar según se viajaba de un lado a otro.

No hace falta decir que el alcoholismo y los problemas con la bebida también eran corrientes. De hecho, llegó a convertirse en un problema grave con los años.

5 – Los vendedores ambulantes

Otra forma de diversión en el viejo oeste era ver a los vendedores ambulantes que pasaban por los pueblos. Seguro que también los has visto en innumerables películas como unos charlatanes vendiendo de todo. Los más habituales eran los vendedores de pócimas y brebajes milagrosos.

No eran exactamente médicos, aunque en muchas ocasiones decían que lo eran. Eran comerciantes que iban con un carruaje tirado por un caballo y donde tenían todo el material que vendían. Llegaban a los pueblos del oeste y daban sus charlas para entretener y embaucar a la gente. Todo solía estar enfocado a vender un brebaje que lo curaba todo.

Se puede decir que estos vendedores de medicinas milagrosas eran timadores profesionales. Se aprovechaban del vacío legal que había en el viejo oeste para vender productos de dudosa reputación. Normalmente era una mezcla de alcohol y hierbas que no tenía un beneficio para la salud. De hecho, muchas veces era más bien perjudicial.

Una de las cosas buenas que tenían estos timadores ambulantes era el espectáculo que daban. Era un modo de sacar de la monotonía a la gente de los pueblos. Normalmente estos timadores tenían mucha elocuencia y una gran verborrea. Su trabajo era que la gente se lo pasara bien y se riera con sus ocurrencias, pero al mismo tiempo meterles miedo sobre su salud y así vender su brebaje milagroso.

Algunos incluían socios para apoyar sus espectáculos y otras usaban animales. Era una especie de circo improvisado en la calle donde mostraban a la gente lo que ofrecían.

Muchos de estos vendedores ambulantes ganaron mucho dinero recorriendo el viejo oeste. Algunas veces no acababan muy bien, sobre todo si alguno de sus productos ocasionaba problemas en la población. Esto ocurría a menudo con los que ofrecían estos medicamentos que hacían milagros.

6 – Las ahorcamientos públicos

Ya hemos dicho que el viejo oeste fue una época muy dura y bastante cruel en muchos sentidos. Como ya habrás visto en muchas películas, muchos forajidos y bandidos acababan en el cadalso. Eran ahorcados de forma pública, y esto se convertía en una especie de espectáculo macabro. Gente de otros pueblos llegaban para ver como eran ahorcados los criminales, y estas ejecuciones se convertían en una curiosa forma de reunirse y entretenerse.

Lo cierto es que estas ejecuciones públicas tenían una finalidad. En el viejo oeste muchas veces la ley se tomaba a broma y no era respetada. La gente decidía las cosas por las malas, lo cual podía ser una trifulca a tiros o un duelo con revolver. También estaban a la orden del día los atracos a bancos y de ganado. ¿Cómo dar la imagen de que la ley seguía vigente? Las ejecuciones públicas servían hacían esta función.

Cuando se ahorcaba a un criminal por la razón que fuera, se seguía un procedimiento que era casi un ritual. Después del juicio, el condenado pasaba sus últimos días en la prisión local mientras se preparada todo para la ejecución.

Normalmente, el condenado podía ver desde su celda como construían el cadalso donde iba a ser ajusticiado. Llegado el día, era conducido hasta el sitio donde iba a morir, seguido de la gente del pueblo que se había reunido para ver el “espectáculo”. En ocasiones hasta era insultado o le lanzaban cosas, dependiendo del crimen que hubiera cometido.

Luego subía al cadalso donde el verdugo le estaba esperando. El sheriff subía también a la construcción de madera y le leía sus derechos del condenado. También le preguntaba si quería decir algo antes de ser ahorcado. Era la ocasión para que el condenado se dirigiera a todos los que se habían reunido y decir lo que quisiera. Esto se ha mantenido en las ejecuciones de Estados Unidos, ya que el reo puede decir unas palabras.

Las ejecuciones de este tipo fueron muy habituales en el viejo oeste. Por desgracia, se hicieron tan frecuentes que muchas se hacían fuera de la ley. Eran los llamados “linchamientos”, donde más de una persona acabó colgada de un árbol, con razón o sin ella.

7 – El espectáculo del boxeo

Boxeo en el salvaje oeste

Otra de las cosas que se hicieron muy populares en el viejo oeste fueron los espectáculos de boxeo. Eran eventos que se podían montar de forma rápida y sin apenas infraestructuras. Solo había que improvisar un cuadrilátero (ring) en una zona despejada del pueblo, y dos hombres podían empezar a luchar.

No es de extrañar que el boxeo tuviera tanto éxito en el oeste americano. ¿Has visto en alguna película del oeste como muchas veces acababan en peleas a puñetazo limpio? Pues es cierto que muchas veces las cosas se arreglaban en combates usando los puños. Era mejor que acabar a tiros, y dependiendo del sitio se prefería hacerlo de esa manera.

Debido a que las peleas eran más frecuentes en el viejo oeste, muchos decidían aprender a pelear. La mejor manera de hacerlo era con el boxeo. Por tanto, cuando los combates de boxeo como espectáculo llegaron al salvaje oeste, todo el mundo lo vio como algo natural. Curiosamente también lo veían como algo civilizado al haber reglas en las peleas.

Los combates de boxeo se hicieron populares sobre todo en las grandes ciudades. Era la excusa perfecta para que la gente de los pueblos fueran a divertirse a la ciudad. California fue uno de los centros más importantes de estos eventos de boxeo. Se convirtió en un gran negocio donde las entradas se vendían por miles en cada combate.

Aunque en los pueblos más fronterizos también había combates de boxeo, no eran tan habituales. Para los grandes eventos había que ir a la ciudad. Por eso se hicieron populares las peleas ilegales en este deporte en muchas localidades del oeste americano. Aunque era ilegal, los sheriff de los pueblos poco podían hacer para impedirlo.

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