Tener una alta inteligencia claramente ayuda para resolver muchos problemas en la vida. También evita que esos problemas puedan suceder porque la gente inteligente los ve antes de que ocurran. Por lo general, un alto coeficiente intelectual suele dar más garantías de éxito y una mayor educación. Todo parecen ventajas ¿verdad?

Sin embargo, no todo es tan bonito como puede parecer. Las desventajas de ser muy inteligente pueden hacer dudar de si realmente es algo bueno. Hay un lado negativo que muchos no conocen, lo cual veremos a continuación.

1 – Tendencia a tener trastornos mentales

Ser más inteligente suele ser sinónimo a llevar una vida más sana, ya que hay una mayor preocupación por cuidarse. Esto es a nivel físico ya que el psicológico tiene un lado más oscuro. Los trastornos más comunes en las personas suelen ser  problemas de ansiedad, cambio de humor y depresión. Parece ser que la gente con alto coeficiente intelectual tiene una mayor tendencia a tener estos trastornos mentales.

Algunos estudios han revelado que estos problemas de comportamiento se deben a como reacciona la gente con alto CI a ciertas situaciones. De hecho, uno de los problemas es que son más conscientes de la relevancia de ciertos problemas. Esto lleva a tener ataques de ansiedad y preocuparse más de la cuenta. Por este motivo, las depresiones y cambios de humor son algo común.

2 – No llegar a las aspiraciones deseadas

Una de las grandes preguntas es ¿Qué es necesario para ser feliz? Muchos dirán que lo más importante es tener una vida plena con el máximo de las expectativas de la vida realizadas. Se puede pensar que tener una gran inteligencia ayuda a realizar todas esas cosas que nos puede llenar y hacer más felices, pero lo cierto es que muchas veces no es el caso.

Por desgracia, muchos estudios han revelado que la mayoría de la gente muy inteligente pasa su vida pensando que consiguen hacer poco o incluso nada. Lo cierto es que conseguir todo lo que se quiere en la vida no es un camino fácil. La realidad es que la gran mayoría no lo consigue. Hay que ser realista y buscar objetivos que realmente se puedan alcanzar, lo cual no hace mucha gente.

Lo mismo le pasa a las personas con alto CI cuando se trata de marcarse metas. De hecho, se suelen poner metas que pueden ser muy complicadas de conseguir. El problema es que muchas veces no depende solo de la inteligencia que se tenga, sino de otros factores también. Las personas muy inteligentes suelen frustrarse mucho en este sentido, lo cual lleva de nuevo a la ansiedad y problemas para conseguir lo que quieren.

3 – Relaciones sociales más complicadas

Como todo el mundo sabe (o debería saber) según nos hacemos mayores el círculo de amigos va disminuyendo. Uno de los motivos principales es que las cosas van cambiando en nuestra vida. Las prioridades y los intereses cambian y dificultan muchas de las relaciones antiguas que hemos tenido. Es una parte natural en la época adulta y la gran mayoría pasa por ello.

Curiosamente la gente con alta inteligencia tiene mayores problemas para socializar y relacionarse en su época adulta. Algunos estudios han podido comprobar esto en varios grupos de personas de diferente coeficiente intelectual. Parece ser que es más complicado ajustarse al entorno según se va creciendo. También se pudo comprobar que la gente con alto CI estaba menos satisfecha con la vida que llevaban.

4 – Más propensos a abusar de las drogas y alcohol

Un momento… ahora posiblemente estés pensando que hemos empezado el artículo diciendo que la gente muy inteligente se cuida más. Es cierto, pero también se ha comprobado una tendencia de que pueden llegar a usar drogas y alcohol con más frecuencia si no tienen cuidado. Se podría pensar que tendría que ser lo contrario, pero curiosamente no es el caso.

Muchos estudios han podido comprobar esto, y es algo que sigue sorprendiendo a los científicos. De hecho, suelen usar drogas más potentes que simples porros o drogas blandas similares. Se ha podido ver que la droga de su elección suele ser la cocaína. Se piensa que su efecto estimulante les atrae más que otro tipo de drogas. Aunque el alcohol es más bien un depresivo, también suele ser la más elegida.

5 – El coeficiente intelectual y el juego

Si el tema de los abusos de algunas sustancias ya es una sorpresa, más lo es aun la tendencia al juego. Para empezar, la gran mayoría sabe que el juego siempre beneficia a la casa o los que crean las apuestas. Los casinos lo saben bien, pero aun así muchos siguen cayendo en sus trampas.

Uno de los motivos principales por lo que la gente sigue jugando a pesar de ver que se pierde dinero, es que siempre se espera un diferente resultado. Esto se puede aplicar a muchas cosas en la vida y no solo al juego. Es un comportamiento humano que se repite en muchas cosas, aun cuando no hay señales claras de variaciones. Simplemente la gente cree que algo va a cambiar.

En un estudio realizado en universidades chinas con estudiantes súper dotados, se comprobó que a pesar de su inteligencia, seguían cayendo en las creencias de los juegos de azar. Sabiendo todo lo que rodea al juego, seguían jugando pensando que algo iba a ser diferente. Es algo que se puede ver en personas de alto coeficiente y que sorprende bastante. La ludopatía no perdona a nadie.

6 – La gente muy inteligente no aguanta muy bien la presión

Vivimos en un mundo muy competitivo y esto es algo muy obvio. El mundo se va haciendo más duro aunque tengamos cada vez más comodidades y mejor tecnología. Cuando hablamos de temas laborales, las cosas se complican mucho para todo el mundo. Dependiendo del trabajo hay que pasar por más o menos estrés, aunque en la mayoría siempre existe presión de algún tipo.

¿Cómo aguante la presión la gente muy inteligente? Se podría pensar que la soporta mejor al tener una mayor perspectiva de los problemas. La realidad es que es al revés en muchos casos. Se ha podido ver que un alto coeficiente intelectual no ayuda a aguantar una fuerte presión en los trabajos.

Es cierto que la gente muy inteligente acepta toda clase de desafíos laborales, y puede que este sea el motivo por el que sucumben a la presión. Sin embargo, se ha comprobado que si los objetivos de los trabajos son realistas, suelen funcionar mucho mejor y aguantan bien los pormenores del proyecto.

Como has visto, tener una gran inteligencia no significa ser más feliz o conseguir todo lo que se quiere. Las desventajas de ser muy inteligente son bien conocidas hace tiempo, y de vez en cuando merece la pena recordarlo. Tampoco decimos que es mejor ser menos listo, sino que debemos estar contentos con la inteligencia que la naturaleza nos ha dado.

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