Si hablamos de las transfusiones de sangre nadie prestará demasiada atención. Después de todo es algo que se lleva haciendo hace muchos años y los tenemos totalmente dominado. Es un procedimiento médico que se hace continuamente y no hay apenas margen para los errores. Los protocolos de seguridad son muy fuertes y rara vez se ven casos de contagios de enfermedades o errores de otro tipo. Lo cierto es que no siempre fue el caso. Antes del siglo XX todavía se estaba intentando comprender como funcionaba el sistema circulatorio. Para llegar a dominar este campo de la medicina se hicieron cosas inimaginables e incluso horribles. Te hablamos como fueron las primeras transfusiones de sangre.

1 – Los primeros experimentos fueron bastante raros

En el pasado la sangre humana estaba considerada como la esencia de la vida y única para cada ser vivo. Por este motivo la idea de pasar sangre de un cuerpo a otro no era algo que se hubiera pensado mucho. Eso no significa que se buscara un sustitutivo de la sangre en caso de hemorragias fuertes. La primera inyección intravenosa la hizo un médico llamado Christopher Wren en 1657. Fue en Londres y le inyectó a un perro cerveza y vino en las venas. Como era de esperar, el perro quedó en un estado de total ebriedad y el experimento se consideró un gran éxito. Precisamente la idea era emborrachar al perro metiendo el alcohol directamente en la sangre.

Ocho años después del experimento del perro ebrio, se pensó en hacer la primera transfusión de sangre usando esta vez dos perros. Uno de los perros fue desangrado hasta el punto de estar casi muerto. Entonces se abrió una vía a un segundo perro y se pasó la sangre al primero para devolverle a la vida. También fue un éxito ya que el perro desangrado recuperó la salud con la sangre del segundo can. Esto demostró que las transfusiones de sangre eran vitales para recuperar el sistema circulatorio. Los experimentos se repitieron a partir de este punto.

2 – Hubo un extraño intento de hacer una transfusión en 1667

En Francia se quiso hacer un experimento en 1667 que consistía en renovar la sangre de un joven de quince años para mejorar su salud. El médico que tuvo la “brillante” ocurrencia fue Jean-Baptiste Denys y la sangre que se le metió al chico era de oveja. El joven tenía ciertos problemas de salud, y el médico francés pensaba que con la sangre nueva se recuperaría. Lo único que hizo esta transfusión fue enfermar aun más al chico, el cual consiguió sobrevivir a la experiencia. Jean-Baptiste Denys probó el mismo experimento con otra persona a la cual pagó como conejillo de indias. También sobrevivió aunque a duras penas.

Para su primer intento, el doctor francés eligió a un sin techo con problemas mentales que vagaba por las calles de París. El candidato fue Antoine Mauroy y esta vez las cosas no salieron tan bien como las dos anteriores. Esta vez el médico inocula sangre de un ternero hasta en tres ocasiones. El paciente murió debido a estas transfusiones y Jean-Baptiste fue acusado de asesinato. Después de un largo juicio fue puesto en libertad, pero se decretó que nunca se harían más transfusiones a no ser que la facultad de medicina francesa lo autorizara.

3 – La primera guerra mundial planteó muchas mejoras en las transfusiones de sangre

Todos pensamos en la guerra como algo horrible y que lleva a situaciones espantosas. Es muy cierto pero incluso las guerras dan cosas positivas, como siempre ha sido el caso de la medicina y la tecnología. Al empezar el siglo XX las transfusiones de sangre seguían teniendo un gran problema y es que muchos pacientes se morían a pesar de recibir sangre. El problema era que no se sabía nada de los tipos de sangre. Un médico austríaco llamado Karl Landsteiner fue el descubridor de los diferentes tipos de sangre. Esto salvó muchas vidas en las siguientes transfusiones, sobre todo en la primera guerra mundial.

Uno de los principales problemas que se encontraron en la primera guerra mundial es que había que aplicar la sangre en el momento. Se dio paso a numerosas investigaciones para poder preservar la sangre y así tenerla disponible en todo momento. Uno de los casos más curiosos ocurrió en los años treinta cuando dos científicos llamados Sergei Yudin y Vladimir Shamov vieron que la sangre de un cadáver podía ser preservada durante un tiempo. Hicieron varias pruebas usando sangre sacada de un cadáver con gran éxito. Esto fue el principio de los bancos de sangre donde la sangre podía ser conservada y usada.

4 – La guerra de la sangre entre Estados Unidos e Inglaterra en la segunda guerra mundial

Lo que muchos no saben es que durante la segunda guerra mundial hubo otra “guerra” entre dos aliados debido a las provisiones de sangre. Cuando la segunda guerra mundial estaba a punto de comenzar, el Reino Unido ya había puesto en marcha un servicio militar para donar sangre a los soldados británicos. Tres años más tarde los Estados Unidos estaban metidos en la guerra y vieron que no podía transportar la sangre de donantes americanos por aire a sus soldados en Europa. Esto supuso que las reservas de sangre americanas bajaran mucho en las zonas de conflicto.

La sangre del servicio británico era prioritaria para soldados ingleses y esto no sentó muy bien a los americanos. La solución la dio el presidente Franklin Roosevelt, el cual amenazó al primer ministro Winston Churchill con poner en apuros económicos el imperio británico si no se repartía la sangre de la misma manera. Churchill no se tomó la amenaza a la ligera y dio la orden de que el suministro británico de sangre se distribuyera igual entre ingleses y americanos.

5 – El VIH cambió muchas cosas en las transfusiones de sangre

En los años ochenta mucha gente se estaba muriendo por diferentes causas sin que se supiera muy bien el motivo. En 1984 fue identificado el virus VIH el cual provocaba lo que conocemos como el sida. Era un virus que estaba en la sangre y por tanto las transfusiones de sangre eran un posible modo de contagiarse. Se comenzaron protocolos para localizar sangre infectada con el VIH, aunque la tecnología no estaba preparada para encontrar el mortal virus, sobre todo es su primera fase de contagio. A principios de los años noventa se pudo ver que miles de personas se había contagiados del VIH por las transfusiones de sangre. Esto mostró que no solamente los homosexuales y drogadictos podían tener esta enfermedad.

El enfado en todo el mundo fue brutal, sobre todo por la ineficacia de no poder localizar el VIH en los bancos de sangre. Esto provocó que se cambiaran todos los protocolos de seguridad. Se invirtió mucho dinero es la investigación para detectar el VIH en todas sus fases, sobre todo en las primeras. Aun con todo lo que se avanzó a raíz de los contagios por las transfusiones, hoy en día todavía el VIH puede pasar desapercibido al donar sangre. Por desgracia, la detección no es un 100 % efectiva y se pueden dar casos de contagio.

6 – Unas transfusiones totalmente erróneas

Cuando pensamos en transfusiones de sangre pensamos en que salva vidas y ayuda a la gente. A pesar de algunos accidentes por sangre infectada, es un modo de salvar vidas muy importante en cualquier sociedad. Sin embargo, En Sudáfrica han encontrado un escalofriante uso a las transfusiones que puede ser muy peligroso.

Hace ya unos años que ciertas zonas marginales de Sudáfrica se ha visto azotada por una droga llamada nyaope. Se trata de una droga muy barata compuesta de marihuana, heroína de calidad muy baja, veneno para ratas y productos de limpieza. La gente suele empezar fumándolo pero un buen porcentaje acaba inyectándose el nyaope para potenciar sus efectos. Como es de suponer es muy adictivo, pero lo terrible es como lo usan los drogadictos. Cuando escasea el dinero, lo que hacen entre varias personas es inyectarse la droga y luego inocular la sangre del primer inyectado con los demás. De esta manera con una sola dosis varias personas reciben los efectos esperados.

No hace falta decir lo peligroso que es esto, y el número de infectados por el VIH y otras enfermedades han aumentado de forma dramática en Sudáfrica. En tan solo unos pocos años, esta droga se ha convertido en una de las más letales del mundo, sobre todo por estas “transfusiones de sangre” improvisadas que se hacen los consumidores.

7 – La sangre como modo de conseguir fuerza y poder

A lo largo de la historia la sangre ha sido como algo sagrado y se les han atribuido varios poderes. Durante el imperio romano la sangre era algo muy importante, sobre todo si pertenecía a los gladiadores. Los espectadores de las peleas de gladiadores pensaban que la sangre de los que luchaban les daría valor y fuerza. Por eso la sangre de los gladiadores que morían estaba muy cotizada y se pagaba muy bien por ella. No todos se lo podían permitir pero los más adinerados tenían su suministro asegurado.

8 – La juventud eterna por medio de la sangre

Por último tenemos uno de los más extraños casos de transfusiones de sangre, del cual ya hemos hablado en flipada.com. Ya en el siglo 17 se pensaba que la juventud tenía mucho que ver con la sangre. En los años veinte un médico llamado Alexander Bogdanov pensó que tenían toda la razón y se propuso demostrarlo. Empezó a inyectarse sangre de personas jóvenes para así mejorar su salud y empezar su proceso de rejuvenecer. La idea era extender su vida hasta límites insospechados y hacerlo con una apariencia joven y sana.

Al principio las transfusiones que se aplicaba Alexander Bogdanov parecían muy efectivas. Dijo que se sentía muy bien cada vez que se inyectaba sangre de gente joven. Llegó a pensar que realmente estas transfusiones le podían hacer vivir mucho más tiempo, o incluso hacerle inmortal. El problema es que una de las transfusiones vino de una persona que tenía malaria y tuberculosis. Esto le provocó una muerte prematura. Curiosamente hace pocos años se publicó un estudio en la prestigiosa revista “Nature Medicine” diciendo que las transfusiones de sangre joven realmente ayudan a mantenerse mejor y más rejuvenecido.

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