En el verano del año 1945 uno cosa ocurrió en un desierto al sur de Nuevo Méjico. Fue algo que cambiaría el mundo y la forma de ver las guerras. La primera vez fue una brillante explosión que fue seguida de algunas más. Eran las primeras bombas atómicas que se había creado en el Proyecto Manhattan. Este proyecto fue donde se basó toda la tecnología para crear armas atómicas que luego serían usadas en Japón. Fue un proyecto muy secreto, aunque tiempo después de desvelaría lo que había pasado en estas investigaciones. El ser el primero en desarrollar este tipo de armas era esencial. Al principio fue para hacerlo antes que Alemana durante la segunda guerra mundial.

Te contamos algunas cosas sobre el Proyecto Manhattan y cosas que se supieron mucho después. Algunas son realmente inquietantes y demuestra lo poco que se conocía de la energía nuclear.

1 – El pueblo atómico de Oak Ridge

En Tennessee había un pueblo llamado Oak Ridge donde los residentes tenían que pasar por un detector de mentiras. No aparecía en los mapas y se consideraba como un pueblo secreto en el Proyecto Manhattan. Fue una de las tres localidades donde los residentes originales fueron evacuados y usado por el personal construyendo la bomba atómica. De hecho se le puso el nombre de “pueblo atómico” por este motivo. La privacidad y el secretismo eran importantes. De hecho, no se podía pronunciar en alto la palabra uranio.

Tal era el miedo de que se filtraran noticias de lo que se hacía en Oak Ridge, que había carteles alrededor del pueblo recordando que cerrara la boca. Eran carteles con nazis que podían estar escuchando para conseguir los secretos de las armas atómicas. Básicamente decían que lo que ocurría en Oak Ridge se quedaba en Oak Ridge, como si de Las Vegas se trataba.

2 – Las primera victimas mortales del Proyecto Manhattan

De los muchos experimentos que se hicieron en el Proyecto Manhattan, uno fue llamado “Tickling the Dragon’s Tail”, lo cual significa hacer cosquillas a la cola del dragón. Un nombre peculiar para una cosa tan peligrosa. Uno de los físicos en el experimento fue Haroutune Krikor, el cual manejaba productos radioactivos. Durante una prueba dejó caer un recipiente de alto contenido en uranio, lo cual contaminó el área. Para el físico fue una condena a muerte. Aun así pudo estabilizar el núcleo e impedir que la contaminación se extendiera. Murió tres semanas después envenenado por la radiación.

El físico había permitido que la ciencia estudiara su cadáver para ver los efectos de la radiación en el cuerpo humano. Ese día había estado trabajando solo por lo que fue la única víctima. Sin embargo, había otra persona cerca de la zona contaminada y era el guardia de seguridad. El guardia murió de leucemia unos años después. No fue la única víctima de estos experimentos, ya que otro físico llamado Louis Slotin murió de la misma manera.

3 – La primera prueba en Álamo Gordo

La primera prueba atómica fue llamada Trinidad y se desarrolló en Álamo gordo, Nuevo Méjico. Se construyó una rústica torre metálica donde se colgó un recipiente de hormigón donde se podría el artefacto nuclear. El hongo que generó esta primera bomba atómica llegó a doce kilómetros de altura. Muchos piensan que la prueba de Trinidad fue la que realmente empezó la era nuclear.

4 – Las consecuencias de la primera bomba atómica de Trinidad

La bomba se detonó en el desierto y la arena que rodeaba la zona se fundió creando un cristal verdoso radioactivo. Dejó un cráter de 2 metros de profundad con diez metros de ancho. La prueba se hizo de noche en una zona rodeada de montañas y los testigos dijeron que todo se iluminó como se fuera de día. En las zonas cercanas donde se estaba visualizando la prueba dijeron que el calor subió como si estuvieran en un horno. La onda expansiva se pudo sentid a 160 kilómetros de distancia. Hoy en día se puede visitar este lugar donde estalló la primera bomba atómica, aunque solo dos veces a la semana y con vigilancia. No se pueden sacar fotos.

5 – El aspecto de la primera bomba atómica no es como lo pensamos

La primera bomba atómica que se hizo parecía cualquier cosa menos una bomba. Como se puede ver en la foto era un enorme cilindro llego de cables e instrumentos. Al lado de la primera bomba de este tipo se puede ver a Norris Bradbury, el creado. Nos preguntamos si realmente sabían como iba a ser la explosión. No había ninguna referencia en ese momento y solo muchas teorías. Lo llamaban por aquel entonces el “artefacto” sin darle un nombre determinado. Las bombas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki si tenían su propio nombre, que fueron “Little Boy” y “Fat Boy.

6 – El Proyecto Manhattan provocó depresiones y problemas de alcoholismo

En los tres pueblos atómicos donde la gente trabajaba para construir las bombas atómicas, muchos ni siquiera sabían en lo que estaban trabajando. Se les asignaba tareas precisas sin saber el objetivo final. Tal era el secretismo que había alrededor del proyecto. Muchos descubrieron en lo que habían estado trabajando cuando se anunció el ataque en Hiroshima. Mucha gente supo en qué habían usado tantas horas de trabajo y las consecuencias de esto. Se multiplicaron los casos de depresión y problemas con el alcohol en los trabajadores del Proyecto Manhattan.

Lo cierto es que se emplearon 600 mil personas en el Proyecto Manhattan, y esto fue de gran ayuda para muchos debido a la gran depresión que existía. Aun con un buen sueldo y un lugar para vivir, el saber que se había colaborado en la destrucción de dos grandes ciudades de difícil. Muchos decidieron verlo por el lado más optimista, y que finalizar definitivamente la segunda guerra mundial.

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