Seguro que has oído hablar de los famosos programas de protección de testigos, sobre todo del americano. Sin innumerables las películas que hablan sobre el tema, aunque la mayoría no sabe realmente en cómo funciona. Este tipo de programas empezó a principios de los años setenta gracias a un miembro del departamento de justicia americanos llamado Gerald Shur. Desde entonces, muchos países replicaron este sistema y miles de familias han recibido protección a cambio de testificar en juicios de diferentes modalidades. Esto ha sido sobre todo muy útil en testimonios contra el crimen organizado. Como todo el mundo sabe, los soplones no son muy apreciados por la mafia.

Una cosa que muchos no saben, es que casi el 90 por ciento de la gente que se acoge a este programa son criminales. Las personas que se encargan de dar las nuevas identidades y organizar la nueva vida de los testigos, no suelen hablar de su trabajo ni los detalles. Obviamente tienen que ser muy discretos en su trabajo. ¿Qué más sabemos sobre estos programas de protección de testigos? Te contamos algunas cosas de este programa que seguro que te resultan interesantes.

foto-1Durante años, estos programas pasaron por diferentes métodos para orientar y educar a los testigos. Se les decía lo que se esperaba de ellos cuando fueran realojados a otro sitio y con otro nombre. En algunos casos, los testigos esperaban meses para recibir las nuevas identificaciones y números de seguridad social. Para ayudar a acelerar el proceso, en los años ochenta se crearon nuevos procedimientos, donde también se implementaron más métodos de seguridad. Se crearon “hogares” provisionales para nuevos testigos que podían albergar hasta seis familias. Los vehículos que salían y entraban tenían los cristales oscurecidos para que no se pudieran ver. Eran también casas que podían soportar explosiones en caso de un ataque. Las familias solían estar como mucho 6 semanas.

Muchos de los testigos no son trigo limpio

Como ya se ha dicho, un alto porcentaje de los que se acogen al programa no son precisamente inocentes. De hecho, una valoración que se hizo hace algunos años estimaba que menos del cinco por ciento de los testigos estaban totalmente limpios de delitos. La gran mayoría son personas que quieren también librarse de pagar sus propios crímenes y salir absueltos. Esto ha ocasionado algunos problemas con la policía de algunos estados, ya que temían que estos testigos podrían atraer crimen y represalias si se les realojaba en su distrito.

Curiosas peticiones de la familia de los testigos

foto-2El programa de protección de testigos es el responsable de asignar nuevos números de seguridad social, carnets de conducir, certificados de nacimiento y algunas otras cosas. Si los testigos tienen hijos, eso significa que los datos escolares tienen que ser modificadas para que los nuevos profesores puedan ver el historial anterior del alumno. Cuando se fundó el programa por Gerald Shur, muchos testigos pedían que se mejoraran las notas escolares de sus hijos. Shur se negó a esta petición, y normalmente ahora siempre se dejan de la forma original.

Aparte de pedir mejorar las notas, había otras curiosas peticiones que se conseguían. En los años setenta y ochenta, la mafia estaba recibiendo grandes golpes y el programa de protección de testigos era crucial en esta lucha. Miembros importantes de la mafia estaban testificando contra sus jefes, y saber que podían empezar una nueva vida era clave para estos testimonios. Al principio, la cosa iba tan bien que el programa de protección era flexible con las peticiones de los testigos y sus familias. Se llegaron a pagar implantes de pecho, estiramientos faciales y otras cirugías pagadas por el departamento de justicia.

Los problemas con parejas divorciadas

foto-3Estos programas de protección tenían sus inconvenientes. Uno de los problemas eran las parejas divorciadas con hijos. En algunos casos algunas personas veían como su ex mujer estaba casada con un testigo protegido. Con la nueva identidad que se les daba, les era muy difícil poder ver a sus hijos en la nueva ubicación. Algunas veces no los podían ver en absoluto. Decirles donde estaban podía poner en riesgo todo el programa y la vida de los protegidos. En muchos casos no podían ni ver la graduación o boda de sus hijos.

El dinero no dura para siempre

El programa de protección normalmente paga por la casa en la nueva ubicación, todo el amueblado interior y un cierto dinero basándose en el coste de vida en la nueva área. Todo esto dependía también en el tamaño de la familia y la economía local. La paga que se les daba estaba calculada para que les durara seis meses. Ese era el tiempo estipulado para que buscaran un nuevo empleo y se pudieran mantener por ellos mismos. El departamento de justicia llegó a pagar hasta un millón de dólares a testigos con juicios de larga duración.

Algunos criminales se aprovecharon del programa

foto-4Otro de los problemas con los que el programa se enfrentaba era que muchos criminales no se rehabilitaban. Personas que nunca se habían ganado la vida honestamente y no tenían ninguna experiencia laboral, de pronto se encontraban buscando trabajo en un sitio totalmente nuevo. Muchos acababan volviendo a las actividades ilegales. También sabían que su situación hacía más difícil que hubiera consecuencias por ser testigos protegidos. En varias ocasiones, se pudo comprobar que se usaba la nueva identidad para generar muchas deudas. Con un nuevo nombre y en una nueva ciudad, podían escapara de los acreedores y aprovecharse de las ventajas de su situación.

Tienen que mentir si se casan de nuevo

Cuando un testigo protegido se casa de nuevo, una de las primeras cosas que tiene que hacer es mentir. El programa deja muy claro que no se puede divulgar la identidad verdadera a nadie, ni siquiera a la nueva familia. En muchos casos se daba la bigamia al casarse el testigo con otra mujer estando casado todavía con la esposa original.

Cada sitio tiene su propio programa de protección de testigos

foto-5Solamente en Estados Unidos, cada estado tiene su propia forma de gestionar este tipo de programas. La meta es proteger a personas que ponen en riesgo su vida al testificar contra otras personas u organizaciones. Sin embargo, hay muchos tipos de crímenes y cada sitio lo planifica dependiendo de muchas cosas. Por ejemplo, si un testigo ha presenciado como una banda comete un asesinato, lo más seguro es que el gobierno no intervenga. En lugar de eso, posiblemente localmente se puede ofrecer un sitio donde estar seguro hasta que se celebren los juicios. De hecho, existen programas de protección a menor escala para ciertos casos.

Algunas veces, los testigos tienen que pasar un tiempo en la cárcel

Mientras que este tipo de programas pueden dar inmunidad a los testigos y llegar a ciertos acuerdos, algunas veces los testigos siguen teniendo que ir a prisión. Sin embargo, para motivar a los que tienen que pasar un tiempo encarcelados, se les da algunos privilegios. Por ejemplo, se les daba de comer lo que pedían sin reparar en gastos. También podían hacer llamadas por teléfono sin límites. En este sentido se descubrió que algunos testigos usaban las llamadas para actividades delictivas, por lo que se tuvo que controlar.

¿Se puede salir de uno de estos programas?

En Estados Unidos se ve que estos programas de protección funcionan muy bien. Tienen el orgullo de poder decir que ni una persona bajo su protección ha muerto o ha resultado herida. Por desgracia, no todos los testigos se toman los riesgos tan seriamente. Algunos han abandonado el programa o no han seguido las reglas. Varios que lo han hecho finalmente murieron por ajustes de cuentas poco tiempo después.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here