Hace poco se ha estrenado la película “Megalodón” y de nuevo las películas de tiburones se ponen de moda. En este caso se trata de un mítico animal desaparecido ya hace unos cuantos millones de años. Mucha gente asegura que realmente no se ha extinguido y algunos de estos tiburones prehistóricos siguen estando en las profundidades del océano. Lo cierto es que el carcharodon megalodon fue uno de los depredadores más grandes y poderosos que han existido en toda la historia.

Cuando estos enormes tiburones recorrían los océanos no tenían rival y pobre del que se pusiese en su camino. Era la máquina de matar perfecta y quizá uno de los seres más aterradores que han existido. Siempre hablamos del Tiranosaurio Rex como el rey de los depredadores, pero en el mar el carcharodon megalodon era el que reinaba. Gracias a muchos estudios que se han hecho con los fósiles que se han encontrado del megalodon, se sabe bastante de cómo era. Te contamos algunas de ellas que son más aterradoras que la película.

1 – ¿Podría seguir existiendo un carcharodon megalodon?

Cuando hemos dicho que hay gente que piensa que todavía hay megalodones, no estábamos de broma. Hay que recordar que el planeta Tierra tiene cinco grandes océanos donde solo hemos podido investigar un 10 por ciento de ellos. Y eso solo ha sido posible con la tecnología moderna que tenemos ahora. Aun así, no hemos podido ver nada de lo que esconden estas grandes masas de agua. ¿Qué es lo que hay en las profundidades del océano? Hay muchas teorías pero realmente nadie lo sabe.

A lo largo de la historia muchos marineros han contado historias de grandes bestias marinas. Muchos aseguraban que habían visto animales que se creían extinguidos hace mucho. Lo mismo ocurre con el carcharodon megalodon, donde muchas personas dicen haberlo visto. Uno de los primeros avistamientos documentados fue en 1918 donde unos pescadores de la isla de Broughton (Australia) dijeron haber visto un tiburón del tamaño de una ballena azul. Muchos pescadores tenían miedo de volver a navegar por esas aguas, y todo fue documentado por un  naturista australiano llamado David G. Stead.

Sin embargo, los supuestos avistamientos de un megalodon más conocidos son a finales de los años veinte y principios de los treinta, donde varias personas vieron un gran tiburón blanco de unos 12 metros. Pudieron ver el tiburón varias veces en la costa de Rangiora en Nueva Zelanda. ¿Era realmente un carcharodon megalodon? Se piensa que pudo ser un gran tiburón blanco que había crecido mucho, aunque nunca se hacen tan grandes.

2 – Un depredador temible

Imaginemos como era un megalodon para tener una imagen clara. Según muchos estudios se piensa que el promedio de estos tiburones podía alcanzar los 14 metros y pesar hasta 70 toneladas. Sin embargo, los más grandes podían alcanzar los 20 metros. Para hacerlos una idea, piensa en un animal del tamaño de un autobús con dientes como machetes de caza.

¿Qué los hacía tan temibles? Los grandes tiburones que conocemos hoy en día, suelen atacar a las partes blandas de sus presas. No son muy buenos partiendo huesos y por eso prefieren morder solo la carne. Sin embargo, el megalodon no tenía ningún problema en romper y despedazar huesos. El fósil de una ballena encontrada hace unos años mostraba una mordedura de megalodon, el cual le ocasionado múltiples fracturas. Las mordeduras de este tiburón eran masivas, y no paraba con el primer bocado. Muchos tiburones dan el primer mordisco y luego esperan a que la presa se desangre. El carcharodon megalodon seguía mordiendo y triturando a su presa hasta devorarla por completo.

Además de todo esto eran muy rápidos. Debido a la forma que tenían, se calcula que podían alcanzar los 60 kilómetros por hora. Esto les hacía mucho más rápido que muchas especies que había en esas aguas.

3 – ¿Qué significa carcharodon megalodon?

Para los que no lo sepan, carcharodon megalodon significa “diente grande” y con toda la razón. Los dientes del megalodon podían alcanzar los 18 centímetros y hay muchos fósiles que lo demuestran. Hoy en día hay una mini industria que paga bien por estos dientes de megalodon ya que son muy difíciles de encontrar. Hay muy pocos de 18 centímetros y son los que mejor se pagan. Uno de estos dientes se puede vender por miles de dólares en el mercado.

Para hacernos una idea de cómo son estos dientes, los del tiburón blanco pueden alcanzar los ocho centímetros de largo. Nada en comparación a los grandes megalodones. Lo cierto es que el carcharodon megalodon perdía los dientes frecuentemente y los reemplazaba por otros. Esto ocurría durante toda su vida. Muchos los perdía en sus ataques. Lo bueno es que tenían cinco hileras de dientes por lo que no le faltaban dientes para reemplazar.

4 – La presa preferida del megalodon

Cuando se trataba de comer, el carcharodon megalodon no podía demasiadas pegas. Con unas mandíbulas que podían medir tres metros y medio de diámetro, podía morder casi cualquier cosa con efectos mortales. Atacaba otros tiburones, delfines, tortugas marinas y por supuesto, sus presas preferidas que eran las ballenas. Se sabe que las ballenas eran su presa preferida por los fósiles que se han encontrado de ballenas jorobadas. Parece que este tipo de ballenas eran la predilección de los megalodones.

Se han encontrado dientes de megalodon incrustados en fósiles de ballenas. Muchos de los dientes se perdían en el ataque y por eso se suelen encontrar cerca de estos fósiles. Hoy en día los grandes tiburones blancos siguen atacando ballenas jorobadas aunque lo suelen hacer con las crías, o ballenas que están enfermas. Son más fáciles de matar.

5 – Estaban en todas partes

Cuando el carcharodon megalodon existía, se podía encontrar en todos los océanos del mundo. Se han encontrado fósiles de estos animales en América del sur y del norte, Australia, Nueva Zelanda, África, Asia y hasta en las islas Canarias Lo cierto es que se podían aclimatar perfectamente a cualquier entorno. Siempre que hubiera comida un megalodon estaba sano y feliz en esa zona. Por este motivo los océanos no tenían límites para el carcharodon megalodon

Lo cierto es que los megalodones preferían aguas no demasiado profundas. Por este motivo la teoría de que están en la profundidad de los mares no es muy creíble. Algunos estudios han demostrado que el megalodon se acercaba a la costa para dar a luz. Se piensa que el motivo era también porque los bebes de megalodon eran vulnerables a otros tiburones o animales.

6 – ¿Cómo desaparecieron los carcharodon megalodon?

No se sabe muy bien porque los megalodon desaparecieron o se extinguieron. Hay varias teorías aunque la más sólida es que murieron de hambre. El voraz apetito que tenían estos animales empezó a ser un problema muy grave. Se sabe que hace unos 3 millones de años los niveles del mar empezaron a cambiar. Esto causó un impacto muy grande para los recursos alimenticios de los megalodon.

Se sabe que con estos cambios en los niveles de los océanos muchos grandes animales marinos se extinguieron. Los depredadores marinos más pequeños tenían muchas más opciones de sobrevivir. Las presas más pequeñas eran más fáciles de capturar y había más disponibles. Para los megalodones era cada vez más complicado encontrar presas que pudieran satisfacer su gran apetito. Se sabe que comenzaron grandes migraciones para encontrar comida, aunque finalmente no pudieron sobrevivir. Los tiburones más pequeños si consiguieron llegar hasta nuestros días. Hoy el animal más parecido al megalodon es el gran tiburón blanco.

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