Estamos en el siglo 21 y la mayoría ya no se impresiona con muchas de las tecnologías que existen. Llevan tiempo entre nosotros y lo damos por hecho y como algo normal. Cuando alguien levanta la vista y ve un avión a lo lejos, ¿se sorprende o piensa lo increíble que es que pueda volar miles de kilómetros a tanta altura? Seguro que hay gente que lo hace, pero pocas comparándolas con el resto. Mucha gente mira atrás en el tiempo y se ríe de lo rústicos y primitivos que eran muchos inventos y creaciones. 

Es normal que la gente tome como referencia lo que existe en su época. Dentro de 200 años posiblemente la gente del futuro mirará de la misma manera a la tecnología que tenemos ahora. Volviendo al tema de los aviones, los primeros pasos de la aviación fueron duros, pero también alucinantes. Hubo muchas historias a principios del siglo XX y la del Bleriot XI fue una de ellas.

¿Qué fue el Bleriot XI y porque fue tan importante? Su fabricante fue Louis Bleriot fue el creador de este monoplano, e hizo historia con su invención.

Un increíble monoplano llamado Bleriot XI

El Bleriot XI fue un proyecto personal del ingeniero Louis Bleriot que le llevó cinco años en culminar. ¿Pero porque fue tan importante un simple monoplano? Hay que recordar que los aviones todavía estaban en una fase de mejora y evolución. No eran las potentes máquinas que serían unos pocos años después. En el caso del Bleriot XI hizo una proeza que dejó a todo el mundo con la boca abierta.

El propio Louis Bleriot pilotó su monoplano Bleriot XI para cruzar el Canal de la Mancha que separaba Francia de Inglaterra. Lo hizo el 25 de julio de 1909 y tuvo unas implicaciones militares muy importantes, ya que Inglaterra dejó de ser vista solo como una isla. El Bleriot XI tardó poco más de media hora en cruzar las aguas que separaban ambos países.

Este viaje dio fama mundial a Louis Bleriot, y especialmente en Francia fue considerado un héroe. En Francia le consideraron un héroe nacional a su llegada. El motivo es que su monoplano rivalizaba e incluso superaba al creado por los británicos con sus biplanos Wright. Ese golpe a la  “competencia” británica llenaba de orgullo a los franceses.

Lo que ocurrió es que el Bleriot XI se empezó a vender por toda Europa al ser el nuevo avión de moda. La compañía de Louis Bleriot los empezó a distribuir por medio de varias fábricas que puso en marcha, lo cual le hizo un hombre muy rico. Vendió cientos de aviones a un precio de cinco mil dólares de la  época, lo cual era mucho dinero. El Bleriot XI se usó principalmente para formación en escuelas de aviación, dado su sencillo manejo. Era ligero, rápido y muy manejable tanto en vuelos rutinarios como en vuelos más complejos con acrobacias.

Hay que tener en cuenta que este monoplano era tan simple, que prácticamente todo era fuselaje. De hecho, el piloto iba de alguna forma sentado en el fuselaje en lugar de tener un asiento dedicado. Aun así, el avión se hizo muy popular en todo el mundo, sobre todo en Europa.

El primer avión de combate en un conflicto bélico

Los aviones no fueron usados en una guerra hasta 1911, en la guerra italo turca. El Bleriot XI fue el primero avión que fue utilizado en una guerra y fueron los italianos los que empezaron a usarlo. La primera misión de la historia de los aviones de guerra fue un bombardeo en un campamento turco en Libia. Dada la simplicidad del Bleriot XI, este monoplano no tenía casi nada de lo que se puede esperar de un avión de combate más moderno. Por ejemplo, no había una cabina dedicada para el piloto ni una forma automática de lanzar las bombas.

El piloto tenía que calcular visualmente donde lanzar la bomba, y luego de forma manual soltar la bomba sobre el objetivo. Aunque pueda parecer una forma muy rústica de lanzar bombas sobre las dianas, los pilotos se hicieron muy buenos con esta técnica. Lograban un alto número de aciertos en todas las misiones que hacían con el Bleriot XI.

Algunos pilotos se hicieron muy famosos en este primero conflicto bélico con aviones de guerra. Un ejemplo fue el teniente Giulio Gavotti, el cual recibió el nombre de “el artillero volador” al ser tan bueno lanzando sus bombas contra el enemigo. Todavía no se había acuñando el nombre de “bombardero” que luego sería utilizado para ciertos tipos de aviones de guerra. Sin embargo, el Bleriot XI se puede considerar de los primeros en ser utilizado precisamente como avión bombardero.

El fin del Bleriot XI

Como se ha visto, el Bleriot XI tuvo sus momentos de gloria en sus inicios y luego su uso en la guerra entre italianos y turcos. Sin embargo, había un problema con este avión, y es que no era muy seguro de pilotar. Aunque el monoplano se vendió muy bien en Europa y se utilizó mucho en la guerra comentada antes, había un alto número de accidentes y algunas muertes. Principalmente fue gente que quería aprender a pilotar aviones y pilotos durante el conflicto bélico.

El Bleriot XI no era muy sólido y en algunas ocasiones el avión se partía por la mitad en pleno vuelo. Llegó un momento en que este problema se hizo tan visible que los gobiernos británicos y franceses pusieron en duda la continuidad de este avión. Louis Bleriot quiso solucionarlo haciendo más fuerte la estructura del Bleriot XI, pero finalmente el avión fue desechado y descartado para ser usado.

Algunos años después unos estudios comprobaron que el verdadero problema no fue el avión en si. Las ocasiones donde el avión se partió por la mitad fue cuando el piloto estaba haciendo maniobras o subía la velocidad. La estructura no estaba preparada para hacer ciertos movimientos a velocidades determinadas. Funcionaba bien en vuelos normales sin hacer cosas demasiado “atrevidas”, pero en maniobras más bruscas, no estaba preparado para ello.

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