Cuando hablamos de ataques de tiburones rápidamente recordamos la película de Spielberg “Tiburón” o algún caso que hemos visto en los medios. Lo que muchos no saben es que Steven Spielberg basó su película en el libro de Peter Benchley, el cual a su vez se  inspiró en algo ocurrido en 1916. Fueron los llamados ataques de tiburón de Nueva Jersey, y ocurrieron durante 12 terroríficos días.

Este tipo de ataques era muy extraño en esa zona de Estados Unidos, pero lo más raro es que los ataques ocurrieron en uno de los ríos que desembocaban al océano. Nadie podía imaginar que un tiburón asesino pudiera entrar río arriba y realizar unos ataques tan mortíferos. Cuatro personas murieron en esos fatídicos 12 días de terror y esto es lo que pasó.

El impacto de los ataques de tiburón de Nueva Jersey

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Para entender lo impactantes que fueron estos ataques hay que tener en cuenta la época. Los ataques de tiburón siempre han existido, pero era algo que no estaba tan extendido por muchos motivos. Antes había una idea general de que los tiburones eran bastante inofensivos. También es cierto que el bañarse en playas de forma turística no era una cosa tan popular como sería años después.

Por supuesto que la gente sabía que los tiburones eran peces grandes con afilados dientes, pero había tan pocos casos de ataques que no se hablaba de ello. Todo esto cambió en el verano de 1916, el cual fue inusualmente caluroso.

De hecho, pocas veces se había visto un verano con tanto calor, y la gente huía a las playas para refrescarse. Aparte de eso, el país estaba pasando por una epidemia de poliomielitis y mucha gente iba a la playa para descansar, huir de la ciudad y recuperarse. No hace falta decir que las playas de Nueva Jersey estaban bastante saturadas el verano de 1916.

Hasta que ocurrieron los ataques de tiburón de Nueva Jersey, poca gente tenía miedo de meterse en el agua. En todo caso podían tener respeto por si había medusas o una corriente muy fuerte. Se piensa que lo que pasó cambió la mentalidad de la gente a nivel mundial sobre la figura del tiburón y su relación con el hombre. Ese fue el mayor impacto que tuvieron los ataques de tiburón de Nueva Jersey en 1916.

El comienzo de la pesadilla

Todo empezó con una familia que fue a la playa de Beach Haven el 1 de julio para celebrar el día de la independencia. El joven Charles Vansant había ido con sus padres y sus dos hermanas a pasar un día de playa y alejarse del calor. Pasaron todo el día en esta playa y cuando ya estaba anocheciendo Vansant quiso darse el último chapuzón. El y su perro se metieron en el agua.

Charles Vansant era un joven de 25 años y en muy buena forma. Le gustaba nadar y no tenía problema en alejarse de la orilla. El joven se metió unos 50 metros en el agua mientras muchos ya estaban saliendo al estar poniéndose el sol. Según dijeron algunos testigos, un bañista había visto una sombra extraña en el agua y se lo dijo a Vansant. El joven no hizo mucho caso y siguió nadando junto a su perro.

En un momento dado el perro desapareció y Vansant le empezó a llamar. La gente desde la orilla le oía llamar a su perro, pero de repente las llamadas se convirtieron en gritos. La gente no sabía lo que le pasaba, y pensaron que la había dado un calambre o algo parecido. Hicieron una cadena humana para poder sacarle del agua, y fue cuando vieron como algo estaba atacando al joven.

Lo consiguieron sacar del agua, pero había perdido una pierna y parte de la otra. Le aplicaron un torniquete en cada una de las piernas y le llevaron a un hotel cercano hasta que pudiera llegar la ambulancia. Sin embargo, todo fue inútil y Charles Vansant murió apenas llegó al hotel.

Se intentó silenciar este primer ataque de tiburón

Como se ha dicho, los ataques de tiburón no eran usuales o por lo menos no se daba mucha información sobre ello. Debido al verano tan caluroso que hacía, las zonas costeras estaban ganando mucho dinero con la llegada de veraneantes. Había sido el primer incidente de este tipo que se había dado en la región. Era algo malo para el turismo y por eso los periódicos locales intentaron quitarle importancia.

Los dueños de los hoteles de la zona sabían que un incidente como ese podría estropear toda la temporada. Aparte de esto, ¿Qué probabilidades había de que ocurriera algo parecido? Había sido un accidente aislado y no había que seguir preocupándose… o eso era lo que pensaban.

Los siguientes ataques llegaron en cadena

El siguiente incidente ocurrió solo cinco días después de la muerte de Charles Vansant. Ocurrió en Spring Lake donde estaba el hotel “Essex and Sussex”, y en este caso fue otro joven llamado Charles Bruder. Estaba a unos 60 kilómetros del primer ataque y no se había oído nada del suceso en el área.

También decidió darse un baño al atardecer, y según algunos testigos al poco tiempo le oyeron gritar. Pudieron ver un intenso chapoteo y claramente como era un tiburón el que estaba haciendo el ataque. Una testigo que estaba en el muelle lo vio en primera fila y dijo que el tiburón realizó varios ataques muy agresivos.

Dos socorristas se echaron al agua de inmediato y llegaron adonde estaba Bruder. El joven no paraba de gritar que le había mordido un tiburón en la pierna. Cuando le sacaron del agua vieron que la faltaba la pierna de rodilla para abajo. Debido a la pérdida de sangre el joven murió antes de que pudieran hacer nada.

En este caso mucha gente que estaba en el hotel pudo ver el ataque y esto ya era difícil de ocultar. Las noticias de esta segunda muerte se extendieron rápidamente y fue enviado un aviso a todos los hoteles y playas de la costa de Jersey.

Dos ataques en cinco días y las primeras teorías

Debido a que ya eran dos ataques con muertes por el mismo motivo, biólogos y médicos se juntaron para estudiar lo que había pasado. Para empezar, pensaron que era casi  imposible que hubiera sido un tiburón, incluso con los testigos que había. De hecho examinaron el cuerpo de la segunda víctima Charles Bruder y concluyeron que el animal responsable había sido una orca

Otros expertos también apoyaron la idea de que no podía ser un tiburón porque no solían atacar a los seres humanos. Hubo una situación absurda entre la población que empezó a lanzar teorías de tortugas marinas asesinas, bancos de peces hambrientos o incluso submarinos alemanes. Esto último era porque el tema de la primera guerra mundial ocasionaba histeria entre la gente.

Solo un médico llamado William G. Schauffler dijo que los ataques eran sin duda de un tiburón. Era uno de los médicos más respetado en Nueva Jersey pero aun así sus opiniones se perdieron entre tantas teorías sin sentido. El tiempo le daría la razón.

Los siguientes ataques no tardaron en llegar

Los dos ataques habían hecho saltar las alarmas en toda la costa, pero aun así se seguía sin reaccionar. El problema es que los siguientes ataques no fueron en playas de una zona turística, sino quince kilómetros mar adentro.

El 12 de Julio la gente del pueblo de Matawan poco sabía de lo que estaba pasando en la costa. Tampoco les preocupaba mucho ya que nadie había visto nunca tiburones en las aguas del río Matawan. Aparte de esto, todavía no estaba claro que fuera un tiburón dada la información confusa que se estaba dando.

La primera señal de que algo iba mal fue cuando el pescador Thomas Cottrell vio una sombra en el agua pasando cerca del pueblo. Había oído hablar de los ataques de Jersey y pensó que podía tener algo que ver. Avisó a la gente del pueblo de lo que había visto pero nadie lo creyó. Pensaban que era imposible que un tiburón pudiera subir tantos kilómetros río arriba desde el océano.

Un chico de once años llamado Lester Stillwell estaba con unos amigos y decidieron ir al río a bañarse. Fue el primero que se metió en el agua y antes de que los demás se metieran se produjo el ataque. El resto de amigos corrieron al pueblo para pedir ayuda. Cuando la gente del pueblo llegó, ya no había rastro del chico. Algunos incluso pensaron que era una broma de los jóvenes para llamar la atención.

El siguiente ataque fue casi seguido

Viendo el estado de nerviosismo de los chicos se dieron cuenta de que no era una broma. Empezaron a buscar el cuerpo de Lester Stillwell en la zona donde se había bañado. Un joven de 24 años llamado Watson Stanley Fisher fue el que más se alejó de la orilla hasta la parte profunda del río. Parece que encontró algo y se dispuso a volver a al orilla arrastrando algo.

Un testigo dijo que Watson llevaba algo en el brazo cuando nadaba de vuelta, y parecía ser el cuerpo del niño de 11 años. Nadie se esperaba lo que pasaría a continuación. Todo el mundo pudo ver como una sombra en el agua iba directo hacía Watson por un flanco. El ataque fue rápido y Watson se hundió en el agua frente a los aterrorizados testigos.

Watson Stanley Fisher era un joven corpulento y consiguió salir a flote y pelear por su vida. Pudieron ver como lanzaba puñetazos al tiburón que le había mordido en el muslo y no le soltaba. Al mismo tiempo una barca fue adonde esta el joven para ayudarle y consiguieron ahuyentar al escualo. Le metieron en la barca y pudieron ver que le faltaba gran parte del muslo, el cual dejaba expuesto los huesos.

Fue llevado al hospital, pero el problema es que el pueblo de Matawan estaba bastante alejado de zonas urbanas. Le pararon la hemorragia como pudieron y fue llevado en tren al centro médico más cercano. Sin embargo murió dos horas después del ataque de tiburón sin que pudieran hacer nada.

Un último ataque y la caza del tiburón

Solo media hora después del ataque de los dos jóvenes, hubo otro suceso un poco más arriba del río Matawan. Un hombre llamado Joseph Dunn estaba nadando en el río cerca de la escalerilla para subir al muelle. Sintió un fuerte tirón en la pierna y gritó pidiendo ayuda. Dos amigos que estaban en la plataforma de madera corrieron para ayudarle. Le agarraron de los brazos y le sacaron del agua.

Joseph Dunn tuvo mucha suerte ya que tenía la pierna en su sitio, aunque estaba sangrando por lo que parecía un mordisco. Fueron rápidamente a reportar el suceso, aunque después de las dos muertes anteriores la gente ya estaba en modo de pánico general.

Fue tal la histeria que todos estos ataques de tiburón produjeron, que el incluso el presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson se tuvo que involucrar. Hizo una reunión en la Casa Blanca y se autorizó hacer batidas en esa zona de Nueva Jersey para encontrar al asesino de hombres.

Pocas veces se ha visto una caza organizada tan grande para cazar a un animal. Se pusieron redes en las playas para impedir la entrada de cualquier tiburón que estuviera por la zona. Se hicieron batidas de cazadores con rifles, arpones, hachas y otras armas para cazar al tiburón asesino. De hecho, incluso se utilizó dinamita en las aguas para cazar al animal.

Se ofrecieron recompensas para los barcos que mataran al posible tiburón culpable de las muertes. Como podemos imaginar, se mataron un gran número de escualos sin tener ninguna prueba de que fuera el pez que buscaban.

El tiburón culpable y las dudas sobre la fiabilidad

Como se ha dicho, hubo una gran matanza de tiburones que posiblemente nunca habían atacado a nadie. Sin embargo, uno de los barcos cazó a un gran tiburón blanco que tenía un tamaño descomunal. Cuando lo llevaron a la costa lo abrieron para ver qué contenía su estómago. Se encontraron restos orgánicos que fueron analizados por médicos forenses.

El informa de los médicos dijo que algunos huesos encontrados en el tiburón eran humanos. Para ser más precisos, fueron encontrados una costilla y el hueso de una pierna. Sin embargo, tampoco podían asegurar que fuera el mismo tiburón que realizó los cuatro ataques. Lo cierto es que después de matar a este tiburón los ataques pararon.

La versión oficial de 1916 dijo que el animal responsable había sido un gran tiburón blanco que se desorientó. Atacó a las personas en la costa y luego se despistó nadando río arriba y matando a los dos muchachos. Sin embargo, expertos en la actualidad dudan de esta versión ya que los tiburones blancos no sobreviven en agua de río. Eso solo lo pueden hacer los tiburones toro.

Se sabe que los tiburones toro suelen entrar por los ríos varios kilómetros y alejarse del mar. Su capacidad de vivir en agua dulce les permite adentrarse en ríos y lagos si están bien comunicados. Aun así, no hay seguridad de que fuera un solo tiburón el culpable de los ataques de tiburón de Nueva Jersey en 1916.

Aun hoy en día no hay una seguridad total de si fue un tiburón o dos de diferente especie. Lo que si se sabe es que con los ataques de Nueva Jersey se inició un profundo miedo a los ataques de tiburón que han perdurado hasta nuestros tiempos.

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