¿Conoces un grupo musical de Rock & Roll llamado Rolling Stones? Estamos seguros que la mayoría ha dicho que si. Los que han contestado que no es que han estado viviendo en una remota isla durante los últimos cuarenta años. Sin embargo, lo que muchos no saben sobre esta legendaria banda de rock es un fatídico concierto que hicieron en Livermore, California.

Fue el concierto de Altamont Speedway y es una de las actuaciones que los Rolling Stones querrían borrar de la historia. Se suponía que el festival de Altamont Speedway sería algo parecido a Woodstock, donde todo sería felicidad, amor y unión. Eran los últimos tiempos del movimiento hippie y el 6 de diciembre de 1969 se suponía que iba a ser el exponente máximo de este movimiento. De hecho, la idea es que fuera un final épico de los años sesenta en todo su esplendor.

Lo cierto es que se convirtió en un evento muy comentado durante muchos años, pero no por la razón que esperaban. El concierto de Altamont Speedway acabó con cuatro muertos, donde uno de ellos fue un joven de 18 años llamada Meredith Hunter. Fue apuñalad por los Ángeles del Infierno, los cuales habían sido contratados como encargados de seguridad.

¿Cómo pudo salir tan mal un concierto de Rolling Stones?

¿Qué pudo pasar para que un concierto que iba a ser el evento del amor, se convirtiera en una tragedia con muertos? Muchos piensan que la culpa fue directamente de los miembros de los Rolling Stones. Por supuesto, que hubo otros factores como la desorganización de los que planificaron el evento.

Sin embargo, fueron los Rolling Stones los que decidieron que los Ángeles del Infierno fueran los encargados de seguridad. Fueron con la mejor voluntad del mundo para dar un concierto inolvidable, como había sido el de Woodstock. De hecho, toda la idea del evento estaba basada en ese concierto mítico.

El problema era que lo querían hacer antes de entrar en la década de los setenta. Solo tenían unos meses para organizarlo todo y las cosas se hicieron a trompicones. Hacerlo en diciembre de 1969 era muy precipitado, pero se empeñaron hacerlo antes del cambio de década.

La organización del concierto de Altamont Speedway

Preparar un concierto de tal magnitud era algo muy complicado. Ni siquiera tenían un sitio para hacerlo, pero todos estaban decididos en rememorar Woodstock en otro épico evento parecido. Un hombre de negocios llamado Dick Carter ofreció Altamont Speedway como lugar para hacer el macroconcierto. Fue en el último minuto por lo que apenas se pudo habilitar para algo de tanto calibre.

El súper concierto tenía que ser gratis para todo el mundo, lo cual atraería mucha más gente aun. Se comprometieron a llevar un montón de artistas conocidos, como Santana, Crosby, Stills, Nash & Young y Jefferson Airplane entre otros.

Hubo muchos fallos cuando se pusieron todas las instalaciones necesarias para el concierto. Uno de los más destacables fue no dio tiempo para poner barricadas entre el público y el escenario donde actuarían las bandas. Al final solo pusieron unas sogas que hacían esta separación, lo cual era ridículo. La seguridad era otro problema ya que no había dado tiempo a contratar a una empresa para ello.

Los Ángeles del Infierno encargados de la seguridad

LIVERMORE, CA – DECEMBER 6: Some of the 300,000 celebrants enjoy the early part of the day at The Altamont Speedway on December 6, 1969 in Livermore, California. (Photo by Robert Altman)

Los grupos que iban a actuar en Altamont Speedway se dieron cuenta de que faltaban muchas cosas. Las prisas habían hecho que hubiera muchos fallos y estaban preocupados por la seguridad mientras actuaban. Esto preocupaba especialmente a los Rolling Stones, los cuales decidieron contratar a los Ángeles del Infierno para su seguridad.

Lo cierto es que fue un contrato más bien de boca, porque les pagarían con toda la cerveza gratis que se pudieran beber. La banda de motoristas aceptó de buen grado esta forma de pago, lo cual nadie cuestionó al principio.

Sin embargo, una vez que los Ángeles del Infierno se encargaron de la seguridad, las cosas se empezaron a poner muy tensas. Tanto los organizadores del evento como los músicos que actuaban no veían con buenos ojos el comportamiento de los motoristas. Estaban la mayor parte del tiempo borrachos (gracias al pago de barra libre con cerveza) y daban más problemas de los que evitaban.

Los problemas continuaron mientras se celebraba el evento. De hecho, el miembro de los Jefferson Airplane Marty Balin tuvo un problema con uno de los Ángeles y se llevó un puñetazo que los dejó inconsciente. Aun así, el concierto continuó ya que era casi imposible hacer cambios con todo empezado.

El caos durante el concierto

Meredith Hunter fue a ver el concierto después de haber estado en el festival de Monterrey. Fue con su novia y unos amigos en principio para pasarlo bien, aunque en este punto hay ciertos detalles con mucha polémica. Uno de los puntos de más controversia en este caso, es que Meredith Hunter se llevó una pistola teóricamente para defensa propia, según dijeron después de sus amigos (quién lleva un arma a un concierto de música).

Al llegar nadie se esperaba que las cosas fueran de esa manera. Era un auténtico caos. No había ningún control y la gente iba y venía por todos lados, mientras los Ángeles del Infierno intentaban poner orden a puñetazo limpio. Cuanto más cerca del escenario, más caótico era todo.

Después de pasar toda la tarde en el concierto de Altamont Speedway, Hunter y sus amigos decidieron ir al coche y marcharse. Sin embargo, Hunter quería ver el acto principal de aquella noche que eran los Rolling Stones. El y su novia volvieron al concierto.

El mismo cantante de la banda Mick Jagger se dio cuenta de que las cosas no iban bien. Debajo del escenario todo era una locura de gente gritando, saltando, peleando mientras los Ángeles intentaban poner orden. Por el micrófonos dijo que por favor se mantuviera la calma y dejaran de empujar a la gente hacía el escenario. Esto parece que calmó un poco los ánimos.

La muerte de Meredith Hunter

Meredith Hunter decidió subirse a uno de los grandes altavoces que había a los lados del escenario. Así podía ver mejor a la banda y de paso salir del caos que había en primera fila. Los Rolling Stones empezaron a tocar su éxito «Under My Thumb» y todo el mundo enloqueció frente al escenario. A duras penas los Ángeles del Infierno podían controlar la situación, aunque uno de ellos vio a Hunter subido al altavoz y lo quiso bajar.

Hunter se resistió a bajar aprovechando su posición elevada. Esto enfadó más al Ángel del Infierno, el cual intentó de nuevo agarrarle. Esta vez lo pilló y lo hizo caer del altavoz. Se inició una pelea justo enfrente del escenario. Hunter sacó su arma y la apuntó a los Ángeles del Infierno

Aquí es donde muchos piensan que Hunter no fue precisamente una víctima en este caso. Fue a un concierto con una pistola y el primer día la saca frente a todo el mundo. La novia de Hunter le suplicó que tirara el arma pero ya era demasiado tarde. Uno de los motoristas llamado Alan Passaro se acercó rápidamente a Hunter y le asestó cuatro puñaladas. Cuando cayó le dio varias patadas en la cabeza y el pecho.

El video del suceso

Hunter quedó tumbado en el suelo y su novia le atendió en el mismo lugar, pero estaba en muy mal estado. Le llevaron a un centro médico pero era demasiado tarde. Murió poco después por las heridas. En el concierto hubo otras tres muertes también violentas, lo que hizo que el concierto de Altamont Speedway se convirtiera en todo lo contrario a lo que quería transmitir originalmente.

Parte de lo que pasó quedó grabado en video, y hay muchas opiniones al respecto. ¿Actuaron bien los Ángeles del Infierno desarmando a una persona con una pistola? Hunter pudo haber disparado hiriendo o matando a personas inocentes. Por otra parte, ¿Qué clase de guardas de seguridad van pegando puñaladas para mantener la calma?

La polémica fue brutal y un punto negro en los festivales de música y la carrera de los Rolling Stones. Echa un vistazo al video y saca tus propias conclusiones.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here