No hace falta decir que en el mundo existen antiguas tradiciones que deberían estar prohibidas. Son tradiciones que vienen de otros tiempos menos civilizados pero que han perdurado en algunos países. Desde una perspectiva occidental muchas de ellas son barbaridades, aunque en los países del primer mundo también tenemos nuestras propias tradiciones cuestionables y poco éticas. Un ejemplo es la tauromaquia en España, la cual recibe críticas tanto fuera como dentro del país. ¿Hasta qué punto una tradición de cientos de años puede justificar la tortura y sufrimiento de personas y animales? En algunos países las tradiciones de pubertad son algo comunes y muy inquietantes.

Muchas de las ceremonias y rituales cuando alguien pasa de la pubertad a la edad adulta tienen unas raíces profundas. Algunas de ellas han sido ya abolidas debido a sus brutales prácticas, pero en algunos lugares siguen existiendo. Esto es muy frecuente en países en desarrollo. Incluso en países del primer mundo como Australia se siguen haciendo horribles rituales, aunque en las zonas rurales. Os dejamos con algunas de las tradiciones de pubertad alrededor del mundo que no te dejarán indiferente. Avisamos que algunas son realmente terribles.

1 – Cicatrices faciales

En Etiopía y el sur de Sudán hay varias tribus que siguen teniendo tradiciones ancestrales. Las tribus Nuer son las más numerosas en esta parte del mundo, y cuando  los jóvenes pasan a ser adultos tienen que pasar por una dolorosa prueba. En este caso se les tiene que marcar facialmente. En los hombres se suelen hacer seis líneas horizontales cruzando su frente. Se realiza haciendo incisiones con una cuchilla. Cada línea representa una cosa. Por ejemplo, la primera quiere decir ya se es un hombre, y la segunda que no debe temer a nadie. Las mujeres suelen recibir punciones en lugar de cortes alargados también en la frente.

2 – Las desagradables tradiciones de pubertad de los aborígenes Mardudjara

Para la tribu australiana Mardudjara la llegada de la pubertad está marcada por dos fases. La primera fase es como en muchos otros lugares, donde se debe hacer la circuncisión al joven. El procedimiento es que el iniciado se tumbe al lado de una hoguera mientras la tribu canta y baila alrededor. Mientras se celebra este ritual, un hombre sujeta al muchacho para que no se mueva y le pone un bumerang en la boca para morderlo. De esta manera aguantará mejor el dolor. Al mismo tiempo dos hombres con “cuchillos mágicos” proceden a cortar la piel del prepucio del chico. Hasta aquí no hay nada demasiado destacable.

Sin embargo, la piel que se ha cortado es entregada al muchacho para que se la coma. Creen que de esta manera la piel crecerá dentro de el y le hará fuerte. Para la segunda fase se deja pasar unos meses para que la herida cicatrice. En este segundo ritual se repite la hoguera y los cánticos. En esta ocasión se le introduce un rodillo de madera en la uretra y con un cuchillo se corta la parte inferior del pene. Cuando se ha realizado la intervención se deja que el muchacho ande alrededor de la hoguera salpicándolo con su sangre. Esta operación dejará la parte inferior del pene abierta y el resto de su vida orinará de cuclillas. Creen que esto es un signo de respeto hacía las mujeres de la tribu, las cuales orinan de la misma manera.

3 – Los guantes del dolor

Esta tradición posiblemente la hayas oído en documentales. De hecho, En el programa de Frank Cuesta “Frank de la Jungla”  se pudo ver como es el procedimiento. Se hace en el Amazonas brasileño y cuando se llega a la pubertad los jóvenes pasan por una dolorosa experiencia. Tienen que ir a la selva y recoger las llamadas hormigas bala. La picadura de estas hormigas es increíblemente dolorosa. Las hormigas son depositadas en unos guantes y se la seda aplicando unas hierbas. Cuando despiertan están de muy mal humor, y es cuando los jóvenes se tienen que poner los guantes.

Cuando se ponen los guantes tienen que iniciar una danza que dura unos diez minutos. Mientras tanto las hormigas bala no dejan de picarlos. Para hacernos una idea, cada picadura de una hormiga bala es treinta veces más dolorosa que la de una abeja. Los guantes tienen docenas de hormigas furiosas, por lo que el dolor tiene que ser insoportable. La lección de este ritual es mostrar a los jóvenes que la vida sin sufrimiento o esforzarse para hacer cosas, no merece la pena.

4 – Marcas de cocodrilo

En Nueva Guinea hay una tribu al lado del río Sepik que rinde culto a los cocodrilos. No es raro que muchas tribus usen las cicatrices para hacer dibujos y formas en la piel. En esta tribu usan las cicatrices con el único propósito de hacer que los jóvenes parezcan cocodrilos. Para ellos se tiene que hacer cientos de pequeñas heridas y cortes que son llenadas con arcilla y aceites para mantenerlas levantadas. Esto da un aspecto escamoso. La tribu tiene la creencia de que son descendientes de los cocodrilos y se les rinde tributo de esta manera. Es un proceso muy doloroso y algunas veces hay infecciones que pueden acabar con la vida del joven.

5 – Un viaje alucinógeno hasta la pubertad

En Canadá siguen existiendo tribus indias, como por ejemplo los Algonquin, que viven en la zona francesa del país (Quebec). Los iniciados no pasan por rituales físicos dolorosos como los anteriores, pero la experiencia tampoco es la mejor del mundo. En este caso los jóvenes tienen que tomar alucinógenos para hacerse adultos. Si crees que no es para tanto, sigue leyendo. Los iniciados son llevados a una zona aislada y son metidos en una jaula. Una vez encerrados se les da una peligrosa droga llamada datura. Los jóvenes tienen que pasar unas tres semanas en estas condiciones.

La idea es que entre las alucinaciones, la hipotermia y la amnesia producida por la datura, pierdan los recuerdos de su infancia. Si después de las tres semanas sigue recordando cosas de cuando era niño, tiene que volver a pasar por todo el proceso. En muchos casos se han producido muertes, y en otros la persona ha quedado con daños cerebrales irreversibles.

6 – La inhumana secta de los Skoptsy

Si ha existido alguna vez un culto o secta que se puede igualar a la palabra locura, la más cercana es sin duda los Skoptsy. Se trataba de una secta rusa de finales del siglo XIX y principios del siglo XX donde la castración era obligatoria. Hoy en día se piensa que este culto ha desaparecido por completo, aunque en su día tuvieron miles de miembros.

Los Skoptsy eran una secta cristiana que creían en el bautismo de fuego. Básicamente con esto quería decir que creían en la castración para alejar el pecado de sus almas. Se aplicaba tanto al hombre como la mujer y se hacía en dos fases. En un principio a los hombres se le eliminaban los testículos mediante un hierro al rojo vivo. A las mujeres en esta prima fase se les cortaba los pezones. Al cabo de los dos años al hombre se les cortaba el pene y a la mujer se las cortaban los senos y los labios menores del clítoris. Creían que en esta segunda fase ya no irían al infierno por sus pecados.

7 – Torneos de latigazos

La tribu Fulani está en el norte de África y usan un ritual algo agresivo para los jóvenes que se hacen adultos. Se hacen torneos entre diferentes clanes para luchar. Dos jóvenes son metidos en una especie de cuadrilátero y se quitan la camiseta. Se le entrega a cada uno una larga caña que simular ser un látigo. Uno de los chicos tiene que golpear al otro tres veces en la espalda y costillas con todas sus fuerzas. Luego le toca el turno al otro muchacho. El ganador es el que consigue infringir las heridas más profundas a su oponente y aguanta mejor los latigazos. El ganador lo suele elegir los asistentes al torneo como si fueran un jurado.

8 – El ritual de la rana venenosa

En Brasil hay muchas tribus y muchas tienen sus propias costumbres a la hora de hacer iniciaciones. La tribu de los Matis tiene un rito muy singular que también es extremadamente peligroso. Para dar el paso de jóvenes a hombres y que se conviertan en cazadores. Primero se les administra una sustancia tóxica en los ojos para mejorar su visión y los sentidos. Luego son azotados con palos para determinar si son lo bastante fuertes para convertirse en cazadores. La última parte del rito es la más peligrosa.

En la siguiente fase se aplica lo que se llama el “jugo mortal de la naturaleza”. Hay una rana venenosa llamada rana mono o rana kambó, y sus secreciones son inyectadas con una aguja de madera en el iniciado. Esta sustancia provoca vómitos, dolores de cabeza y una fuerte diarrea. Aun así, muchos usan el veneno para mejorar el sistema inmunológico y la fuerza. En la mayoría de los casos los jóvenes soportan el envenenamiento, aunque en otros mueren debido a los síntomas descritos.

9 – Unas circuncisiones muy peligrosas

La tribu surafricana de los Xhosa han dado mucho de que hablar en los medios de Sudáfrica. La polémica tuvo lugar por las muertes que han causado su sistema de circuncisión cuando los miembros jóvenes pasar de adolescentes a hombres. Se han calculado unas mil muertes por el procedimiento en los últimos 15 años, por lo que incluso las autoridades han tenido que intervenir. En muchos casos la circuncisión ha acabado con la amputación del pene. El propio Nelson Mandela pasó por este ritual y explicó su experiencia en una entrevista.

El procedimiento consiste en que los jóvenes se pintan de blanco. Si no lo hacen son castigados duramente, por lo que la mayoría acepta seguir el ritual. Se ponen a los iniciados en aislamiento durante un mes y luego pasan a la parte final. Varios jóvenes son puestos en fila y uno de los miembros de la tribu coge una lanza. La piel del pene es estirada y de un solo tajo es cortada. El dolor es terrible pero es la forma de conseguir ser un hombre.

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