Los cánones de belleza están muy influenciados por lo que vemos en las revistas y anuncios de televisión. Senos suele decir que para tener una belleza física determinada hay que hacer esto o lo otro. Según pasan los años las modas van cambiando y la forma de ver la belleza también. Así ha sido siempre y seguirá siéndolo. También depende de la cultura del país en el que se esté. El estilo de belleza puede cambiar mucho si estamos en un sitio o en otro. En el pasado había unos cánones de belleza que hoy en día nos pueden parecer de muy mal gusto. Algunas incluso nos pueden parecer locuras del pasado sin sentido. Veremos algunos estilos de belleza del pasado que hoy en día no tendrían sentido ni aceptación. Sin embargo, eran el estándar de belleza en esos tiempos.

1 – Las pelucas altas en la Europa del siglo XVIII

Hoy en día es normal ver como muchas mujeres se ponen extensiones y otro tipo de cosas en el pelo. Las pelucas también son otra opción para muchas mujeres e incluso muchos hombres. Hace muchas décadas las pelucas eran muy diferentes a las que tenemos hoy en día. Puede que hayas visto pinturas de de otras épocas con grandes pelucas que simulaban melenas y otras que parecían el pelo de Marge Simpson de lo altas que eran. Estaban hechas de algodón y se pegaban con un pegamento hecho de manteca de cerdo. Lo que no sabe mucha gente es que este peculiar pegamento en l peluca atraía a las ratas. Pro ello, por la noche las pelucas se ponían en jaulas mientras el dueño dormía. Así se aseguraban que las ratas no la destrozaran.

2 – La costumbre de oscurecer los dientes en Japón

En nuestros tiempos tener unos dientes blancos y brillantes es lo ideal. Los dientes dicen mucho de nosotros, sobre todo cuando sonreímos. Sin embargo, en la antigua cultura japonesa los dientes blancos no eran el ideal de belleza. De hecho era todo lo contrario. La práctica de teñirse los dientes de negro era muy común. Lo hacían con una sustancia obtenida mediante filamentos de hierro mezclados con vinagre. Esto era un signo de belleza estética y también decían que prevenían las caries.

Esta práctica no solo la hacían las mujeres, sino que los hombres finalmente se unieron a esta moda. Normalmente lo hacían los nobles, aunque en áreas rurales también se hacía en fiestas y ocasiones especiales como bodas y funerales. Hoy en día se sigue haciendo ciertos eventos y festivales.

3 – La dieta de la Tenia Solitaria

Las dietas no suele ser del gusto de nadie. Implican un sacrificio que significa pasar hambre, aunque la recompensa es quitarse esos molestos kilos de más. Hay algunas más soportables y otras que son extremas. Sin embargo, podemos decir que la dieta más extrema que se haya conocida es la de la Tenia o lombriz Solitaria. Este tipo de dieta se hizo popular a principios del siglo XX y consistía en consumir carne con quistes de Tenia, normalmente tomados en una píldora. El parasito se desarrollaba en los intestinos de la personas e inducía a una pérdida de peso. La diarrea y los vómitos iban incluidos en la dieta, pero con tal de estar delgados se aceptaban estos efectos secundarios. Cuando la persona llegaba al peso que quería, tomaba un medicamento antiparásito para poder acabar con la Tenia. El problema era expulsar la lombriz por las heces, lo cual podía causar problemas abdominales y rectales.

Si pensamos fríamente la locura de hacer este tipo de dieta, hay que pensar que esta lombriz podía alcanzar los 5 metros de larga. Se pegaba al intestino grueso como una garrapata. Con el tiempo podía llevar a tener enfermedades como la meningitis, epilepsia y demencia. Todo ello por perder unos kilos sin apenas esfuerzo. Definitivamente es de las locuras más grandes que se han hecho para quitarse unos kilos de más.

4 – La dieta del vinagre

Siguiendo con las dietas, en el siglo XIX la idea de estar delgado y estilizado era algo también importante. Está claro que tener sobrepeso no ha sido muy bien visto en la mayoría de las épocas. Lord Byron fue uno de los poetas y políticos más reconocidos en la historia de Gran Bretaña. También se le conoce como uno de los primeros en poner de moda las dietas. Byron era propenso a engordar y era algo que odiaba Por ello siempre estaba inventando cosas para mantener la línea.

Una de las dietas que Byron puso de moda fue de una que consistía principalmente en vinagre. Bebía vinagre todos los días y todo lo que comía sólido estaba bañado en este líquido. El problema es que esto le llevó a tener varios problemas de salud que le hacían tener colitis y vómitos frecuentes. Esto no hizo que parara de usar esta dieta y de hecho muchas personas la siguieron también. Muchas mujeres usaron la dieta del vinagre para conseguir la figura que soñaban, incluyendo la propia reina de Inglaterra.

5 – Extensiones extremas de uñas en China

Hoy en día si se quieren uñas largas solo hay que ponerse extensiones, pero antes simplemente se dejaban crecer. Durante la dinastía Qing los hombres y mujeres se dejaban las uñas a longitudes increíbles. En muchos casos las mujeres tenían que bañar estas largas uñas en oro para que no se rompieran. Era una costumbre sobre todo en la clase alta, donde el mensaje era que eran tan ricos que no tenían que trabajar con las manos. Había ciertos inconvenientes ya que no podían usar las manos con normalidad. Los sirvientes les tenían que hacer todo, como darles de comer y vestirles.

6 – Alargamiento de los lóbulos de las orejas

Seguro que hemos visto esta práctica en muchos documentales. De hecho, muchos jóvenes lo hacen hoy en día junto a tatuajes y otras modificaciones del cuerpo. Es una práctica común y originaria de la tribu de los Masai en Kenia. El ponerse cosas en las orejas y alargar muchos los lóbulos es algo que refleja la belleza en la mujer según esta tribu. Decoran las orejas con toda clase de cosas, las cuales pueden ser piedras, huesos, abalorios, etc. Los hombres también realizan esta práctica ya que es algo tradicional. Se puede calcular la edad según la longitud del lóbulo. Cuando más mayor es el miembro de la tribu, más largo tendrá el lóbulo.

7 – Alargamiento de los labios

De la misma manera que se extienden los lóbulos de las orejas, en otros sitios se alargan los labios. Es una práctica que se da sobre todo el Etiopía, y el labio es prolongado gracias a unos platos de diferente tamaño. Cuando las chicas llegan a los 15 años el labio inferior es cortado por la madre u otra mujer del poblado. En la herida se introduce un trozo de madera. No se quita la madera hasta que se cura la herida, que suele ser en tres meses. A partir de aquí ya depende de la chica el tamaño que quiere tener del labio inferior.

También hay que decir que no es una práctica obligatoria. Es la decisión de la chica el hacerse este corte en el labio inferior. De hecho, muchas chicas eligen no hacerse esta modificación y no pasa absolutamente nada. Es solo un tema de belleza física, como el que elige ponerse un piercing.

8 – Tener una extrema palidez era bonito en Inglaterra

Una moda que había en Inglaterra en hacer nos cientos de años era tener una tez muy pálida. El maquillaje era muy caro y el lavarse no se consideraba sano en aquellos tiempos. Por tanto, tenían que buscar un modo de conseguir esa palidez tan ansiada. Las mujeres encontraron una manera de hacerlo y era polvorear sus caras con tintes blancos mezclados con vinagre. El problema era que los tintes que usaban contenían plomo. Esto provocaba heridas en la piel y enfermedades. Mucha muerte murió por esta causa sin saber qué les había envenenando. Eso si, morían con la bella palidez que buscaban.

9 – Quitarse las pestañas en la edad media

Depilarse un poco las cejas es algo normal, pero quitarse totalmente las pestañas puede quedar algo siniestro ¿verdad? En la edad media quitarse las pestañas era una forma de resaltar la belleza en las mujeres. De hecho, en esta época la frente de una mujer era considerada la parte más atractiva de la cara. Por este motivo muchas mujeres se afeitaban la línea del cuero cabelludo para resaltar la frente. Las cejas también las quitaban y la mayor parte de las cejas. De este modo la frente quedaba muy visible y de gran tamaño.

Había otro motivo por el que las mujeres se depilaban tanto en la edad meda. La iglesia católica decía que una mujer mostrando demasiado pelo era pecaminoso. Había un toque de lascivia y esto no se podía permitir.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here