¿Has oído hablar de Rasputín? ¿Quién era exactamente? ¿Era un hombre sagrado, un demonio o simplemente un experto manipulador? Grigori Rasputín es uno de esos personajes que se han quedado grabados en la historia y perduran como algo místico e inquietante. Hoy en día cualquier personas sabrá quién fue Rasputín y que vivió en Rusia a principios del siglo XX. ¿Qué sabemos exactamente de este misterioso personaje?

Nació en Siberia y siendo joven estudió para hacerse monje después de una visión de la virgen María según dijo. Esta revelación hizo que dedicara su vida a la religión y viajara por todo el país como sanador en nombre de dios. Aunque parezca mentira, consiguió una gran reputación curando a la gente por donde iba. Cuando llegó a San Petersburgo en 1903 ya era muy conocido por sus “milagrosos” poderes curativos.  Por aquel entonces el hijo del Zar Nicolás II y la zarina Alexandra esta enfermo de hemofilia. Esto significaba que cuando empezaba a sangra era muy difícil parar la hemorragia.

Les llegaron noticias del poder para curar de Rasputín y le pidieron consejo. Rasputín les aconsejó algunos ejercicios de relajación y que su hijo dejara de tomar una nueva medicina llamada aspirina. Por aquel entonces no se sabía que la aspirina aclaraba la sangre y empeoraba el estado de los hemofílicos. Parece ser que sus consejos funcionaron y el hijo del zar mejoró considerablemente. Eso hizo que su reputación y relación con la familia real se hiciera sólida, a pesar de que muchos miembros de la nobleza lo rechazaran. Te contamos algunas cosas de este misterioso monje de la Rusia de los zares.

1 – La increíble muerte de Rasputín

En este caso empezaremos por el final, y es la curiosa muerte de Rasputín. Su vida claramente fue increíble pero su muerte lo fue aun más. Según la primera guerra mundial iba empeorando, la economía de Rusia estaba en muy malas condiciones. La mayoría de los nobles se habían puesto en contra del monje y decidieron acabar con su vida. Su influencia en la familia real tenía que acabar cuanto antes, y planearon como matarle.

A finales del año 1916 invitaron a Rasputín. Le dieron para comer tarta y para beber vino, donde ambos habían sido rociados con cianuro. Sin embargo, el veneno parece que no funcionó y Rasputín no parecía notar los efectos. El príncipe Felix Yusupov era uno de los que querían acabar con el monje y al ver que el veneno no actuaba se sintió frustrado. Poro este motivo le dijo que quería hablar con el en privado y fueron a una sala aparte. En dicha sala sacó su pistola y le disparó por la espalda. Pensando que estaba muerto lo dejó tirado en el suelo. Cuando volvió con otros de los nobles del complot, vieron que seguía vivo. De hecho, Rasputín se lanzó sobre el príncipe intentando estrangularlo mientras le susurraba “chico malo”. Los nobles le dispararon otras tres veces y Rasputín consiguió salir corriendo y llegar a la calle.

El monje estaba muy malherido y no consiguió llegar muy lejos. Le alcanzaron y le empezaron a golpear con palos de una forma brutal. En la misma calle uno de los nobles castró a Rasputín, lo cual muestra el odio que le tenían. Finalmente lo envolvieron en una alfombra y lo lanzaron a  un río cercano. Descubrieron el cuerpo al día siguiente. Lo increíble es que la autopsia reveló que estaba aun vivo cuando le tiraron al río. De hecho, intentó escapar y llegar a la orilla. Sin embargo, sus heridas eran demasiado serias para que sobreviviera.

2 – No era la primera vez que habían intentado matarle

Aunque el complot para matar a Rasputín finalmente funcionó como hemos podido ver, antes ya se había intentado. En 1914 mientras el monje andaba por la calle, una mujer le atacó con un cuchillo. Lo hizo gritando que tenía que matar el anticristo. Le consiguió dar una certera puñalada en el estómago, lo cual hizo que las tripas de Rasputín quedaran expuestas al exterior. El monje consiguió llegar al palacio imperial donde le operaron de urgencia encima de la mesa del comedor principal. Parece ser que la mujer era una antigua prostituta que decía que Rasputín había abusado de ella.

El monje consiguió sobrevivir a la herida, aunque había otras personas que lo querían ver muerto. En otra ocasión un monje llamado Blessed Mitya golpeó a Rasputín en la cara y luego intentó arrancarle los genitales con las manos. No lo consiguió, aunque parece que había una fijación en este sentido. Puede que el motivo fuera que Rasputín tenía fama de tener una vida sexual muy activa. De hecho, había rumores de que tenía relaciones con la zarina Alexandra, la esposa del Zar.

3 – La verdad sobre el trabajo de Rasputín

Como se ha dicho, estudió para ser monje después de haber tenido una visión. Sin embargo, solo pasó unos pocos años en el colegio y otros pocos en un monasterio. Ni siquiera aprendió a leer. Esto es increíble teniendo en cuenta de que el mismo Zar puso el país en sus manos en 1915 cuando se fue a luchar y dejó al monje como consejero de la zarina Alexandra. Lo cierto es que ni siquiera era un monje real ya que no completó sus estudios para recibir este título.

4 – Respetaba los derechos humanos

Podemos decir que el monje tuvo una vida bastante turbia en muchos aspectos. Aun así lucho mucho por los derechos sociales de la gente. Cuando la guerra estalló Europa en 1914 se puso en contra de que Rusia interviniera. Intentaba evitar todas las muertes que esto provocaría en el país. También luchó por la igualdad de todo el mundo, incluyendo a la comunidad judía. Esto hizo que muchos se pusieran en su contra ya que los judíos no estaban bien vistos en el país. También ayudó bastante a los más desfavorecidos.

5 – No fue un buen consejero militar

La influencia que tenía en la familia real era importante, y los aconsejaba de muchas maneras. Uno de los enemigos que tenía en la corte era el tío del zar Nicolás II, que era el gran duque Nicolás. La relación que tenia con el zar y los consejos que le daba generaron su odio. De hecho le llegó a amenazar con colgarle. Por este motivo Rasputín aconsejó al zar que el Gran Duque fuera destituido como comandante del ejército ruso. Le dijo que Rusia no ganaría la guerra a no ser que el propio Zar estuviera al frente de las tropas rusas. Lo cierto es que el zar no estaba preparado para tal tarea, aunque hizo lo que Rasputín le había aconsejado.

Como se ha comentado en la anterior sección, el zar dejó a su esposa al mando del gobierno con Rasputín como consejero directo. Nicolás II se puso al frente del ejército ruso y marchó a la guerra. Fue un mal paso ya que la mala economía y la mala actuación del ejército ayudó a la revolución bolchevique.

6 – Su higiene era muy mala

Según documentos que se han encontrado de la época, Rasputín no creía en la higiene personal. Curiosamente esto no parecía importar a todas las mujeres con las que estuvo. Su larga barba solía estar llena de restos de comida y no solía quitárselas en días. Se bañada cada mucho tiempo, cuando el olor era ya insoportable para los que estaban con el. Una vez llegó incuso a jactarse de no haberse cambiado de ropa interior en seis meses. Muchas de las personas cercanas al monje dijeron que algunas veces era como estar al lado de un rebaño de cabras.

7 – Le gustaba mucho la fiesta

El sexo en la vida de Rasputín era muy importante ya que tenía una pasión por las mujeres. Parece que su segunda pasión era beber alcohol en tabernas y fiestas. El mismo día de su muerte, había llegado a su casa de madrugada con una gran borrachera. Esto no impidió que durmiera unas horas y fuera a la fiesta que le habían preparado para asesinarle. Antes de entrar en lo que sería su última fiesta, se bebió el solo 12 botellas de un licor de vino llamado Madeira. En la fiesta bebió grandes cantidades de vino, el cual había sido envenenado con cianuro. Estaba claro que era un gran bebedor.

8 – Estaba casado a pesar de su frenética vida amorosa

Mientra estudiaba para ser monje, Rasputín se casó con una rubia llamada Praskovia Fedorovna Dudrovina. Tuvieron tres hijos juntos pero las ansias de aventura del monje hicieron que fuera de la aldea en la que vivía. Durante su vida volvió a la aldea para ver a su familia varias veces. Su mujer sabía que tenía muchas aventuras con otras mujeres pero no pareció importarle nunca. Una vez dijo que “tenia suficiente para todas”, lo cual muchos piensan que hacía referencia al gran miembro viril de Rasputín.

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