Salem no era un buen sitio para estar en el siglo 17. Esta colonia en Massachusetts pasó por una época de máxima histeria religiosa donde se acusaban a cualquier de hacer brujería. Uno de los peores episodios que pudo vivir Salem fue por las falsas acusaciones de un grupo de jóvenes chicas. Estas acusaciones llevaron a varios juicios que llevaron a uno de los periodos más oscuros de los Estados Unidos. Las consecuencias fueron terribles, aunque hay que empezar a contar como ocurrió desde el principio.

Muchas de las jóvenes que iniciaron las acusaciones habían nacido en orfanatos, por lo que su estatus social era muy bajo. En aquella época los huérfanos no recibirían demasiada ayuda en todos los sentidos. De hecho, había un cierto rechazo a ellos por parte de la sociedad. Algunos historiadores creen que esto pudo ser el motivo principal de las acusaciones. Lograron convencer a todo el mundo con sus entusiastas historias y dramáticas “posesiones” frente a los tribunales. Muchos creen que era una forma de buscar la atención y el respeto de una comunidad tan puritana como era la de Salem.

Las confesiones a raíz de las acusaciones

foto-1

Según las acusaciones de las jóvenes chicas aumentaban, se empezaron a buscar confesiones de los que habían sido acusados. Parecía que era más importante sacar la confesión de alguien que creer en su inocencia. Los que mantenían su inocencia eran llevados a un tribunal especial donde se les interrogaba de forma brutal, algunas veces llevando a la muerte del acusado. Uno de los métodos era sumergirlos en agua para probar sus poderes diabólicos y ver si podían flotar.

Aunque muchos piensan en Salem como un lugar donde se quemaba a las brujas, la hoguera era una forma de ejecución poco usada. Lo que más se usó fue la horca. En 1692 veinte hombres y mujeres fueron llevados a una colina cercada a Salem para ser colgados. Los que habían sido acusados normalmente esperaban en prisiones para ser ajusticiados, algunas veces durante meses. Algunas veces en lugar del ahorcamiento la ejecución se hacía aplastando al reo poniendo una tabla encima y luego añadiendo piedras.

Los acusados tampoco tenían un enterramiento normal

foto-2

Cuando un acusado de brujería era ejecutado, se le denegaba un enterramiento en suelo sagrado y los funerales  habituales. Simplemente era tirado en una fosa común. Solía ocurrir que luego los familiares iban más tarde para coger el cuerpo y enterrarlo en otro lugar. Las tumbas no se podían marcar y solían ser enterrados en propiedades que tenía la familia del ajusticiado. En los años ochenta se celebraron varios funerales por los descendientes de los que fueron ejecutados en Salem. De esta manera, se les daba por fin un enterramiento digno.

Salem no fue el primer lugar donde se juzgaron brujas

foto-3

Puede que los juicios por brujería de Salem sea de los más famosos que se conocen, pero no fueron los primeros. Unos cincuenta años antes hubo otro gran juicio contra la brujería en Hartford. Seis personas fueron colgadas en esta localidad. Antes de ellos fueron torturadas atándolas de pies y manos y metiéndolas en agua para ver si podían flotar sin nadar. Todo empezó con la muerte inexplicable de una niña de ocho años. Según los padres, la niña se puso enferma de repente después de haber estado con su vecino.

Los padres de la niña dijeron que había sido poseída por culpa de su vecino. Se iniciaron unas investigaciones que llevaron a la muerte a seis personas. Hubo varios juicios después de este en los siguientes años, y la población de Hartford tiene en total once ejecuciones por brujería.

Finalmente los juicios por brujería se volvieron muy impopulares

foto-4

A finales del año 1692 la gente empezó a plantearse si estos juicios contra brujas y hechiceros era realmente correcto. El motivo era que muchos de los acusados eran gente muy querida en la comunidad. Se estaba ajusticiando a verdaderos devotos de dios, por lo que no tenía sentido lo que estaba pasando. Esto llevó que al año siguiente doce miembros habituales de los jurados contra la brujería tuvo que pedir disculpas. Reconocieron que no fueron objetivos ni justos en los juicios que se habían celebrado.

Unos pocos años más tarde la corte general declaró que estos juicios contra brujas y brujos iban contra la ley. Se intentó arreglar todo lo que había pasado dando sumas de dinero a los que habían sobrevivido a los juicios y los familiares de los ajusticiados. También se restauró el buen nombre de los que habían sido encarcelados injustamente. Sin embargo, no fue hasta 1957 cuando el estado pidió perdón públicamente por todo lo que había pasado en Salem. Como se suele decir, más vale tarde que nunca.

El caso de George Jacobs

foto-5

Uno de los casos más tristemente famosos fue el de George Jacobs, el cual fue acusado de brujería por su propia hijastra. Fue llevado a juicio y se rió del jurado alegando que no podía creer que todo el mundo creyera lo que estaba diciendo su hijastra. Sin embargo, estas acusaciones provocaron que otras chicas también empezaran a acusarlo. Jacobs entonces vio que la cosa se estaba poniendo muy seria, por lo que decidió finalmente confesar que era un brujo. Pensaba que de esta manera sería perdonado, pero se equivocaba. George Jacobs fue declarado culpable y ahorcado al poco tiempo. Fue de los primeros hombres en ser colgado en Salem.

La teoría sobre lo que provocó la histeria colectiva en Salem

foto-6

Aunque no se sabe muy bien que pudo provocar tal histeria general en Salem, hay varias teorías sobre ello. Una de las más sólidas es que el culpable es un tipo de hongo que crece en el centeno. El centeno era el producto principal cultivado en Salem. El hongo que ataca el centeno es venenoso para el ser humano. Los síntomas de este envenenamiento son contracciones de los músculos y órganos internos, espasmos, alucinaciones y vómitos. Son exactamente los síntomas que se describían en los que estaban supuestamente poseídos.

Este hongo sale durante las épocas de lluvia donde las temperaturas son más altas. Precisamente estas eran las condiciones en Salem cuando empezaron todas las acusaciones y la histeria colectiva. Se piensa por tanto, que este hongo provocó ataques en la gente que fueron confundidas con posesiones demoníacas. De todos modos, no se sabe realmente si este fue el motivo.

 Los fantasmas de Ipswich

foto-7

Según las acusaciones fueron haciéndose más intensas, las cárceles se fueron llenando. Por este motivo se tuvo que llevar a muchos acusados a otras prisiones. Uno de los casos más extraños es el de la cárcel de Ipswich. La acusada Sara Good y su hija de cuatro años fueron encarceladas en esta cárcel, y en ella ara dio a luz a su segunda hija. El bebé murió al poco tiempo por las terribles condiciones de esta prisión. Sara fue colgada poco después solo quedando su hija en esta dura cárcel. Estuvo otros nueve meses hasta su padre pudo pagar la fianza para sacarla. Aun así, la pequeña nunca se recuperó de la experiencia y parece ser que perdió la cordura para siempre.

Como se ha dicho, cuando los juicios fueron declarados ilegales, todos los acusados fueron liberados. Sin embargo, se dice que los espíritus de los que murieron en Ipswich seguían en la prisión. Hay varios documentos de presos que se despertaban chillando porque decían haber visto fantasmas. La cárcel de Ipswich fue finalmente derribada y en las tierras se construyó un colegio. A lo largo de los años siguieron reportándose ruidos extraños y apariciones fantasmales.

No hay comentarios

Dejar respuesta