Las casas peden tener todas las formas y tamaños, y de vez en cuando nos encontramos con cosas realmente asombrosas. De hecho, hubo una época donde las casas Ovni estuvieron de moda. El artista finlandés Matti Suuronen tuvo una idea cuando se propuso diseñar la casa del futuro en los años sesenta. Quería que fueran sencillas, futurísticas y se parecieran a los platillos volantes que salían en los dibujos animados del momento. Mas de sesenta de estas casas ovni para humanos están repartidos por todo el mundo. Son muchos los que se han quedado sorprendidos al ver estas casas las cuales tienen la misma estructura. La diferencia son los colores y como lo han decorado por dentro, pero es un ovni alienígena en toda regla. El proyecto es su fue bastante interesante y partió de la petición de un tal doctor Jaakko Hiidenkari.

Hiidenkari tenía un proyecto para construir chalets que se pudieran construir en Finlandia y luego llevados a zonas montañosas. Servirían para dar cobijo a personas que fueran a esquiar o hacer senderismo por las diferentes zonas de montaña. Cuando se le contó su idea al artista Suuronen, este rápidamente pensó en hacerlas redondas y con forma de nave extraterrestre. Incluso la entrada tenía que ser por abajo, como en las antiguas películas de ciencia ficción.

La parte interior sigue siendo una casa de lo más normal, con su dormitorio, baño, chimenea y salón. Solo hay un dormitorio aunque cada casa puede albergar a unas ocho personas. Una de las ventajas que tiene es que con la forma redondeada es muy fácil calentarla en poco tiempo. Con solo media hora la calefacción calienta todos los rincones (o la falta de ellos), aunque la chimenea también puede servir para dar un calor adicional. La idea era que las casas se vendieran de forma rápida y por un precio barato. Las primeras costaban doce mil dólares y algo más se querían unir a una casa ya existente.

El transporte era otra ventaja de estas casa ovni, donde podían ser llevadas donde fuera en 16 piezas y luego ensamblar todo con bastante facilidad. Aparte de las piezas que forman la casa, unas patas especiales permiten que la casa se mantenga de pie en cualquier terreno. Sin embargo, el problema fue que el plástico es un componente principal de la casa, y la crisis del petróleo de los años setenta hizo que este material subiera mucho. Esto incrementó mucho el precio de estas casas y finalmente se dejaron de vender. Aun así, muchas siguen estando en lugares remotos de todo el planeta mientras que otras se destruyeron. Quizá algún día se vuelvan a poner de moda y mucha gente viva en un ovni como en los sesenta. ¿Quién sabe?

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