Estamos en verano y seguro que más de uno está pensando o ya está en la playa. Estar en la costa puede significar estar en muchas partes del mundo, ya que las playas están por todo el planeta. Aunque es algo poco común, suele haber ataques de tiburón de vez en cuando. El problema es que es algo que nos aterroriza y una de las muertes que la mayoría le parece la más horrible. No hay que preocuparse mucho sobre este tema y menos en verano. Cada año hay unos cincuenta ataques de tiburón donde el promedio es de cinco muertes. Es una cifra ridícula si lo comparamos con otros motivos de muerte en el mundo. De hecho, hay otros animales de los que deberíamos preocuparnos más en lugar de los tiburones. Dicho esto, te contamos como sobrevivir a un ataque de tiburón.

1 – Lo primero es tomar algunas precauciones

Como es de suponer, esta guía para sobrevivir a un ataque de tiburón es sobre todo para personas que viajan a lugares de riesgo. Estás claro que si te das un baño en la playa de Benidorm o Villa Joyosa seguro que no pasa nada. En cambio, si decides viajar a Australia o Sudáfrica y visitas las playas, mejor que sepas algunas cosas. Ponerse un traje de neopreno negro te hace parecer una foca para los tiburones.

También hay que tener en cuenta que salpicar y hacer mucho ruido en el agua es algo que atrae a los tiburones. Si además se tienen heridas o es una mujer que tiene la regla, las cosas pueden ponerse mucho más peligrosas. Los tiburones puedes oler la sangre desde distancias asombrosas. Si tienes heridas o alguna hemorragia, no te metas en zonas donde se sabe que puede haber tiburones.

2 – El ataque inicial y qué hacer

Supongamos que ya estás en el agua y que un tiburón decide atacarte (lo cual nunca te va a ocurrir). Lo primero que se aconseja es darle un golpe muy fuerte en el hocico. Una de las ventajas que tiene el  tiburón cuando ataca es que lo hace por sorpresa. Si estas bajo uno de estos ataques, hay que usar cualquier cosa que se tenga a mano para golpear el hocico del animal. Usualmente lo que hará el animal es soltar la presa y escapar. Es una zona muy sensible y el dolor hará que se marche.

3 – Hay que luchar en lugar de intentar huir

Hay que comprender que no somos seres que nos dejamos comer por las buenas. Si nos ataca un tiburón nuestro primer instinto es nadar lo más rápido posible para ponernos a salvo. Es lo peor que podemos hacer si no tenemos un barco cerca. Huir nadando le dice al tiburón que somos una presa. Si además estás sangrando por un primer ataque, el tiburón te tendrá perfectamente localizado para volver a morderte. Lo que hay que hacer es quedarse en el sitio y prepararse para luchar.

Los ojos y agallas del escualo son las partes más sensibles. Se pueden usar los pulgares para presionar estas dos zonas, lo cual hará que el tiburón huya dolorido. La ventaja que se tiene es que los tiburones no están acostumbrados de que una presa contraataque. Luchar dejará al animal confundido y se desanimará de seguir atacando.

4 – Detener la hemorragia es fundamental

La gran mayoría de las muertes por ataque de tiburón es por la pérdida de sangre. Al salir del agua lo primero es buscar algo para parar la hemorragia. Toallas, ropa, cuerdas… cualquier cosa vale para hacer un torniquete en la parte afectada. Si el mordisco ha sido en una extremidad, hay que hacer el torniquete unos centímetros por encima de la herida y mantener el miembro en alto. Esto dará tiempo a que los servicios de emergencia puedan hacer los primeros auxilios y salvar al herido.

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