Posiblemente hayas oído hablar del juego para meter miedo llamado Bloody Mary. Aunque es algo que es más popular en la cultura anglosajona, se ha podido ver en multitud de películas y se conoce en todo el mundo. Este juego se ha hecho tan popular que se ha convertido en una leyenda urbana por si misma. Para los que estén un poco despistados y no sepan de qué va, se trata de quién se atreve a ponerse a oscuras delante de un espejo. La única luz es la de una vela alumbrando el espejo y donde la persona tiene que decir tres veces las palabras Bloody Mary (María sangrienta). Según dice la leyenda urbana el fantasma de Mary saldrá del espejo para mostrarse al osado jugador.

Aun siendo una historia muy popular, la mayoría no sabe realmente de donde viene esta leyenda urbana. Lo cierto es que ni siquiera hay una versión por lo que hay donde elegir para saber al fantasma al que nos enfrentamos.

¿Quién es Bloody Mary?

Como se ha dicho, pueden ser varias personas las que se está conjurando ante el espejo. Una de las más escuchadas es que se trata de la reina María I de Inglaterra, también conocida como María Tudor. La historia también la recuerda como María la Sangrienta y hay razones para ello. Fue responsable de que cientos de protestantes acabaran quemados en la hoguera. Una de sus misiones era que Inglaterra fuera totalmente católica y no le importó usar cualquier sistema para lograrlo.

Esta reina tuvo una trayectoria realmente sangrienta y aunque quitó muchas vidas no pudo traer al mundo ninguna. Lo más siniestro es que sufrió de un embarazo falso que parecía muy real. Todos los que estaban alrededor de ella podía ver que estaba embarazada, y algunos incluso dijeron que podrían sentir el feto moverse. Sin embargo, cuando llegó el momento de dar a luz los médicos vieron que no había nada. Al poco tiempo la barriga de la reina volvió a su tamaño normal. María Tudor nunca llegó a estar embarazada.

El segundo embarazo ficticio de María Tudor

Algún tiempo después la reina volvió a dar síntomas de estar en cinta. Esta vez no quiso dar la noticia por si acaso. Al final resultó ser también otro embarazo falso. Eso no fue todo, ya que en medio de este segundo falso embarazo la reina murió. Se dice que al no poder haber tenido hijos propios, su espíritu está deseando poder robar los hijos de otras personas. Esta es una de las conexiones con la leyenda urbana de Bloody Mary

La Condesa Bathory como posible Bloody Mary

Otra candidata a ser la Bloody Mary del juego del espejo es la infame Condesa Bathory. Esta es sin duda la que se lleva la palma para ser el fantasma que sale del espejo al decir su nombre tres veces. Aunque no se llamaba María sino Isabel, sus atrocidades justifican que pudiera ser un ente maligno si existiera el más allá. Recibió el apodo de la condesa sangrienta y fue parte de la nobleza húngara en el siglo XV. Sigue siendo a día de hoy la asesina en serie femenina  con más número de muertes en su historial. Algunos dicen que fue una de las fuentes de inspiración de Bram Stoker para que escribiera su “Drácula”.

Esta condesa tenía una especial predilección para matar a jóvenes chicas y así extraerles la sangre. Creía que de esta manera si se bañaba en ella se mantendría bella y joven. No conformándose con solo matarlas, torturó a cientos de chicas con la idea de que su rango de nobleza la protegía de la justicia. Hay documentación de que practicó el canibalismo, estrangulamientos, apuñalamientos con grandes agujas y otras formas de ejecución. No se sabe cuantas jóvenes murieron en el castillo de la Condesa Bathory pero se piensa que fueron más de quinientas personas. No es de extrañar que muchos piensen que el juego de Bloody Mary está directamente relacionado con esta condesa.

¿Te atreves a probar esta leyenda urbana frente al espejo?

Al igual que otros juegos que se hacen para asustar a la gente, como por ejemplo la Quija, Bloody Mary tiene ese aura de misterio y temor. No todo el mundo está dispuesto a probar si la leyenda urbana es verdad o no. Es tan fácil como coger una vela y apagar todas las luces esta misma noche. Con la vela encendida frente a un espejo solo hay que repetir tres veces esta frase “Bloody Mary… Bloody Mary… Bloody Mary…”. ¿Te atreves?

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