El incidente de la Isla Maury ocurrido en 1947, puede que sea el avistamiento de ovnis menos conocidos por el público general. Sin embargo, lo que ocurrió en esta isla del estado de Washington es de las más extrañas y mejor guardadas de la historia de ovnis. De hecho, algunos testigos dijeron que agentes del gobierno les dijeron que mantuvieran silencio por estos hechos. El Incidente de la Isla Maury ocurrió antes que el caso Roswell, aunque entre ambos hay cosas muy parecidas.

Los dos militares que estaban investigando este caso de avistamientos de ovnis murieron en un accidente aéreo antes de finalizar la investigación. Esto hace más raro aun el caso de la Isla Maury. Los dos testigos principales no fueron tratados precisamente bien por los militares. Todo hace pensar que se quería ocultar lo que realmente ocurrió en esta isla.

¿En qué consiste el Incidente de la Isla Maury?

En 1947 la isla Maury tenía como principal industria un aserradero donde se trataba la madera. Uno de los riesgos más comunes que había en las aguas alrededor de las islas eran los troncos que quedaban flotando en la superficie. Estos troncos se separaban del resto en espera de ser convertidos en maderos. Por este motivo se formaban patrullas en barcos para volver a llevar los troncos a la orilla del aserradero. Uno de los trabajadores encargados de esto era Harold Dahl. Desde la orilla Fred Crisman supervisaba el trabajo que hacía Dahl desde el barco.

En el mes de Junio Dahl llamó por radio a su supervisor Crisman para decirle que había salido con el barco. Se había llevado a su hijo y al perro para de paso darles un paseo en barco. A las 2 de la tarde el barco estaba cerca de la costa este de la isla Maury.  Dahl levantó la cabeza y pudo ver seis naves circulares a unos 500 metros encima de su barco. Calculó que tenían unos treinta metros de diámetro y en el centro de la nave había un agujero, como si se trataran de grandes anillos. Parecían estar hechos de un metal brillante y pudo incluso distinguir ventanas de observación.

El acercamiento de las naves

Según dijo Dahl, no se podía creer lo que estaba viendo. Cinco de las naves estaban alrededor de una en concreto. La nave del centro empezó a descender hasta llegar a unos cien metros por encima del agua. Dahl pensó que si seguía bajando se estrellaría contra el barco, por lo que se empezó a acercar a la orilla. Tenía una cámara en el barco y echó algunas fotos de las extrañas naves.

Mientras tanto, siguió observando como se movían estas naves. Parece que la nave que había descendido tenía problemas porque sus movimientos eran erráticos. Las otras cinco naves se mantenían en su posición mucho más arriba. De repente una de las cinco naves descendió y se puso junto a la nave “dañada”. Lo que pasó a continuación no lo esperaba. La nave con problemas empezó a soltar lo que parecían escombros metálicos al agua. Algunos de los trozos cayeron en la orilla, los cuales fueron recogidos después por las fuerzas aéreas.

Los restos de un origen alienígena

Dahl pudo recoger algunas de las piezas de la orilla antes que llegara el ejército. Pudo observar que eran metálicos de un color muy brillantes. Según la estaba analizando, las naves soltaron este vez más piezas metálicas pero de color más oscuro y rojizo, lo cual parecía lava de volcán. Esta sustancia supuestamente alienígena hizo que se tuvieran que poner a cubierto. El hijo de Dahl recibió el impacto de un objeto metálico y le rompió un brazo. El perro murió antes de poder refugiarse.

Las naves entonces desaparecieron después de haber provocado esta lluvia de metales. Dahl dirigió su barco al aserradero y le contó todo a Crisman. Su supervisor no se lo creyó pero al haber fotos fueron a revelarlas para saber de qué se trataba. Las fotos mostraron las naves y también unos puntos negros, que parece ser que eran provocados por demasiada radioactividad.

El segundo avistamiento y los hombres de negro

Crisman seguía sin creerse del todo lo que le había contado Dahl, pero aun así se acercó a la orilla para ver las piezas metálicas. Al llegar el mismo pudo ver una de las naves encima de el, como si estuviera observando. Esta vez si creía lo que había podido ver con sus propios ojos. Decidieron llamar a las autoridades y se comenzó una investigación. Lo que no esperaban ambos hombres es que apareciera en el aserradero un hombre vestido totalmente de negro y les dijera que les invitaba a desayunar. Dahl y Crisman fueron con el a una cafetería cercana sin saber muy bien que esperar de este misterioso hombre que decía ser del gobierno.

Mientras desayunaban el hombre no hizo ninguna pregunta. En lugar de eso le dijo a Dahl lo que tenía que contar si le preguntaban sobre su encuentro con los supuestos ovnis. Era una historia totalmente diferente que no tenía nada que ver. El hombre de negro les dijo que si hablaban de las naves misteriosas, cosas malas les ocurriría a ellos y a su familia.

La investigación posterior del avistamiento

Tanto Dahl como Crisman no se dejaron amedrentar por el hombre de negro, y enviaron unas muestras del metal y una carta al periodista Ray Palmer. En la carta se contaba todo lo que había pasado y Palmer quedó muy interesado con la historia. Lo que hizo fue contratar a un experto en ovnis llamado Kenneth Arnold, el cual fue a la isla en avioneta junto al piloto E.J. Smith. Ambos examinaron el barco de Dahl e hicieron preguntas sobre lo ocurrido.

Después de investigar el caso decidieron llamar a dos militares de inteligencia que conocían. El capitán Lee Davidson y el teniente Frank Brown eran también pilotos. Los militares se entrevistaron con Dahl y Crisman durante varias horas, y también se quedaron convencidos de que había algo extraño en los sucedido. Los dos oficiales se marcharon de la isla Maury la misma noche ya que tenían una misión en un bombardero B-25 junto a otros dos oficiales. Sería su última misión ya que el B-25 se estrelló 20 minutos después de despegar. Los otros dos oficiales pudieron saltar en paracaídas, pero Davidson y Brown murieron en el accidente.

La teoría de la conspiración alrededor del incidente de la Isla Maury

Tanto Dahl como Crisman quedaron horrorizados al enterarse de la muerte de los oficiales. Dijeron a los medios que los oficiales se habían llevado con ellos algunas de las piezas metálicas en la misión, y que era mucha casualidad de que hubieran muerto. Mucha gente empezó a creer que había una conspiración en marcha, y que el B-25 fue derribado a propósito. Sin embargo, la fuerza aérea aseguró que fue solo un accidente. Aun así, la investigación continuó.

El resultado fue que tanto los militares como el FBI dijeron que tanto Dahl como Crisman habían preparado todo lo referente al incidente de la Isla Maury. Dijeron que lo habían hecho para ganar notoriedad en los medios de comunicación. El FBI les dijo que si no dejaban el asunto el gobierno les detendría por fraude, en el cual había involucrados dos oficiales muertos.

El desenlace del incidente de la Isla Maury

Los dos testigos se asustaron por la posibilidad de acabar en la cárcel. Dejaron de dar entrevistas y hablar del tema. Sin embargo, unos años después una revista entrevistó a Crisman y dijo que todo había sido verdad. El periodista Kenneth Arnold también incluyó la isla Maury en su libro sobre avistamientos de platillos volantes.

Hoy en día hay opiniones para todo, ya que muchos piensan que fue un caso falso que se fue de control. Otros piensan que el gobierno de los Estados Unidos estaba implicado. Se habla de que fueron ovnis o incluso un plan del gobierno para tirar residuos nucleares al mar. También se piensa que sabotearon el B-25 para eliminar a los dos oficiales que estaban investigando el caso. Como en otras muchas conspiraciones, cada uno puede pensar si fue verdad o no. Lo interesante es ¿por qué se interesaron tanto los militares en este asunto, si todo era mentira?

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