De todos los asesino en serie que han existido en el mundo, puede que uno de los que más popularidad ganó fue Ted Bundy. Aun siendo un implacable asesino sin escrúpulos, consiguió un seguimiento mediático sin precedentes en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Realizó sus crímenes en la década de los setenta y en los ochenta se dedicó a intentar demostrar su inocencia en las cortes. Bundy no conoció a su verdadero padre y se crió con sus abuelos creyendo que ellos eran sus padres biológicos. Su madre se había quedado embarazada y el siempre pensó que era su hermana en lugar de su madre. Los psiquiatras piensan que esto pudo ser el detonante de sus problemas con las mujeres y un resentimiento que le duró toda la vida.

Aunque luego se convirtió en uno de los asesinos en serie más conocidos del mundo, empezó desde joven intentando ser un joven normal. Fue a la universidad y llegó a estudiar leyes por un periodo de tiempo. También trabajó en una compañía que ayudaba por teléfono a los que tenían tendencias suicidas. Sus primeros años realmente no tuvieron nada de especial, y podían ser como los de cualquier otro joven americano que se buscaba la vida como mejor podía. Sin embargo, a partir del año 1975 todo eso cambió. En algún momento se convirtió en un sociópata que grandes habilidades para manipular a los demás. Se casó y tuvo una hija, por lo que podía pasar por un modelo ejemplar a seguir.

Aunque luego se descubrió que era un psicópata que no tenía ningún sentimiento por los demás, sabía exactamente lo que decir y hacer en un ambiente social. Era un experto en conseguir sus objetivos de una manera o de otra. Lo más asombroso es que incluso cuando fue detenido, pudo usar sus dotes sociales para manipular y hacer cosas que nos pueden dejar con la boca abierta.

1 – Se representó a si mismo dos veces

Aunque Ted Bundy no tenía una carrera completada, experiencia o algo que le acreditase como abogado, consiguió representarse a si mismo durante el juicio. Era un narcisista nato, y creía que podía hacer el trabajo de un abogado de la misma manera que lo haría un experto. Fueron varios juicios por los que tuvo que pasar, y en dos de ellos se representó a si mismo. Algunos expertos que estuvieron presentes en estos juicios representados por si mismo, dijeron que aunque no lo hacía mal al principio, acababa perjudicándose a si mismo por no aceptar ciertas cosas. El quería tener el control de todo en cualquier momento, y en cuanto las cosas no salía como el quería, se enfadaba bastante. Era demasiado orgulloso para llegar a un acuerdo con el fiscal y el juez. Finalmente no le sirvió de nada porque fue condenado a muerte.

2 – Sobornó a su guardián en el corredor de la muerte

Como se ha dicho. Bundy era un gran manipulador. Mientras mataba a personas estando en libertad, también engañaba a cientos de personas con su habilidad para mentir. Tenía un buen conocimiento de la naturaleza humana y usaba sus conocimientos para conseguir lo que quería. Estando encarcelado siguió usando estas habilidades. Para empezar, consiguió que el jurado le dejara representarse en dos ocasiones. También consiguió convencer a su guardián en el corredor de la muerte para que su mujer y el tuvieron un rato de intimidad. En las prisiones de Florida los “bis a bis” estaban prohibidos en el corredor de la muerte.

Las visitas a los que estaban a la espera de ser ajusticiados era bastante meticulosa. Se les sentaba en una mesa y a la familia al otro lado. Todo esto bajo la atenta mirada de uno o más guardias armados. Bundy le pidió algo de dinero a sus compañeros de celda y con su “encanto” natural consiguió convencer a su guardia asignado que le dejara estar a solas con su esposa. Según se dice, Bundy y se mujer consumaron el matrimonio detrás de una máquina frigorífica. Se habían casado hace poco y no habían tendido relaciones hasta entonces. Parece que el soborno para estar con su mujer tuvo resultados porque nueve meses después dio a luz a una niña. Esto ha sido algo que se ha tenido más como rumores que como algo constatado.

3 – Se escapó de la cárcel dos veces

Escapar de una prisión estadounidense no es nada fácil. Aunque hay intentos todos los años, solo unos pocos lo consiguen. Sin embargo, para Ted Bundy parecía que no le resultaba tan complicado. Todo el mundo coincidía en que este criminal era muy inteligente y sabía como usarlo para sus fines. Estando en el juicio de Colorado en 1977, se estaba representando a si mismo y pidió tiempo para investigar en su caso. Para ello necesitaba ir a la librería de la corte y se le concedió este permiso. En la librería salió por la ventana y bajó los dos pisos que había. Se torció el tobillo pero aun así pudo escapar.

Estuvo tres días fugado hasta que unos policías le detuvieron condiciendo un coche robado. La detención no iba a durar mucho porque a finales de ese mismo año se volvió a escapar. Sin embargo, esta vez lo planeó de una forma más trabajada. Se dedicó a hacer gimnasia para poder adelgazar todo lo que pudo. Mientras hacía esto consiguió comprar una sierra a otro preso para poder cortar un barrote de su celda. Cuando lo cortó, su delgado cuerpo pudo pasar por el hueco dejado y se escapó. En esta ocasión estuvo dos meses fugado hasta que la atraparon de nuevo.

En esta segunda fuga casi consigue desaparecer para siempre. Se propuso dejar de matar y robar para llevar una vida normal. El problema era que empezar una nueva vida después de fugarse de prisión no era fácil. No tenía dinero no carné de identidad por lo que tuvo que volver al robo de tarjetas de crédito de sus víctimas y robar coches para moverse. En Florida consiguió un trabajo en la construcción y alquiló un modesto apartamento. Parecía perfecto para pasar desapercibido el resto de su vida, pero no tenía un identificador, por lo que dio uno falso. Esto llevó al FBI a tener una pista sobre el. Aparte de esto, tampoco ayudó a que se metiera en una residencia de estudiantes y matara a dos chicas. Todo esto llevó a ser arrestado de nuevo.

4 – Ayudó  a capturar a otro asesino en serie

Bundy no lo llevaba bien en su cautiverio. Se había escapado dos veces, había tenido una hija estando en la cárcel y le habían condenado a muerte. En los ochenta apareció un nuevo asesino en serie conocido como el “Asesino del río verde”. Después de leer todo lo que había sobre este asesino, Bundy se ofreció para ayudar a rastrear a este asesino en serie del estado de Washington. Entró en contacto con el detective del caso llamado Dave Reichert, el cual vio similitudes entre como Bundy y el asesino actuaban. Por este motivo el detective tuvo varias reuniones con Bundy para sacar un perfil psicológico del asesino del río verde.

Aun con la ayuda de Bundy, el asesino siguió matando por otros 17 años, mucho tiempo después de que Bundy fuera ejecutado. Sin embargo, finalmente fue capturado en buena parte por toda la información que Ted Bundy había dado en tantas reuniones con el detective

5 – La curiosa detención de Bundy

La mayoría no le damos importancia cuando la policía a alguien en la carretera o autopista. Sin embargo, muchas veces parar un coche para pedir los papeles del coche y el carné de conducir puede ser algo muy importante. Ted Bundy fue capturado por algo tan sencillo como esto. Fue detenido en un control rutinario y resultó que el coche de Bundy era robado. El oficial que le paró le dijo a Bundy que estaba detenido, y este le empujó y salió corriendo hacía un bosque cercano. El oficial de policía se levantó del suelo y disparó al aire. Bundy no se detuvo y el oficial empezó a perseguirlo. Lo consiguió alcanzar y reducir.

Aunque fue detenido por un oficial de carretera, no tenia idea de que había arrestado a un asesino en serie. Bundy no tenía ninguna identificación y conducía un coche robado. Cuando miraron lo que el coche tenía vieron que había muchas tarjeras de crédito robadas, carnés de estudiante y más cosas que eran muy sospechosas. Aparte de esto, Bundy no paraba de repetir al oficial que ojala le hubiera matado cuando la capturó. El oficial pensó que tenía a un ladrón, pero al día siguiente el FBI intervino y empezó a atar cabos.

6 – Empezó robando sin pensar en ningún momento en matar

Muchos psiquiatras y psicólogos hablaron con Bundy mientras estuvo encerrado, y consiguieron mucha información. Se dieron cuenta de que era un auténtico cleptómano. Realmente era un ladrón y no un asesino en sus orígenes. Sin embargo, sus ansias de robar fueron lo que le llevaron a considerar el asesinato como una forma de conseguir sus objetivos. Sus primeros robos eran tarjetas de crédito, dinero y otros objetos que eran fáciles de sustraer. Su primera novia empezó a sospechar de el precisamente al encontrar muchos objetos robados en su apartamento. Según dijo a la policía, empezó matado como un modo de prevenir que le denunciaran. Más adelante lo hacia de una forma metódica como adición a sus robos.

7 –  Ted Bundy tenía un buen número de admiradores

Cuando todo el mundo sabía que Bundy era un psicópata y un peligroso asesino en serie, un público devoto apareció de la nada. Los medios de comunicación hicieron infinidad de programas dedicados a este criminal, y finalmente se convirtió en un icono cultural que muchos decidieron seguir. Mucha gente hablaba de este caso todos los días al entrar a trabajar, mientras comían o mientras hacían cualquier cosa. Ted Bundy tenía una atrayente personalidad y buena apariencia. Esto hacía que mucha gente se sintiera atraída por el. Le enviaban multitud de cartas de apoyo y aunque se sabía que era culpable, se pedía su inmediata libertad.

8 – Era un maestro del disfraz

En plena racha de asesinatos, Bundy uso otra habilidad para que no le atraparan, y era cambiar de aspecto. Cambió de imagen infinidad de veces tanto para huir de la policía como para poder atraer a sus siguientes víctimas. En el principio solía ir con una furgoneta con la que atrapaba a sus víctimas. Algo que luego se copio en la película “El silencio de los corderos”. Fue capaz de pasar desapercibido en muchas ocasiones, sobre todo en su segunda fuga. Sin embargo, también sufría cambios de personalidad incluso cuando estaba detenido Varios guardias dijeron que notaron que su forma de ser cambiaba frecuentemente y algunas veces no se le podía ni hablar.

Por su parte., Bundy dijo en una entrevista que la culpa de su comportamiento con las mujeres era debido al cine para adultos. Este tipo de cine hacía que se volviera violento y acabara matando. Según dijo, no pasó de una forma rápida sino de una forma lenta y pausada, hasta el punto que necesitaba más. En varios de sus juicios incluso llegó a decir que si maldad era atribuido por completo a las películas pornográficas. Parece que este tipo de cine le afectaba bastante. En lo que todo el mundo coincide es que el número de muertes atribuidas a Ted Bundy sigue siendo un misterio.

Cuando fue condenado a la silla eléctrica admitió que había matado a treinta personas. Sin embargo, había confesado a su abogado más de setenta muertes, por lo que no quedaba claro el número total de sus víctimas. A día de hoy no se sabe seguro cuantas personas pudo matar a lo largo de sus años de vida criminal. Esto será un misterio para siempre, aunque afortunadamente este asesino en serie pudo ser detenido y encerrado.

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