Sin duda la tecnología moderna nos ha hecho la vida más fácil. Los beneficios son grandes y hoy en día ya no sabríamos que hacer si muchos de los dispositivos que existen. ¿Te has preguntado a pensar si también puede tener efectos negativos sobre nosotros? Lo cierto es que la tecnología que usamos a diario ha puede cambiar nuestros hábitos y personalidad. No solo eso, sino más cosas puede cambiar y no todas son para bien. ¿No te lo crees? Te ponemos algunos ejemplos donde puede que reconozcas alguno… o todos.

La tecnología y el sobrepeso

El sobrepeso y la obesidad tienen varios culpables, siendo el más importante una alimentación incorrecta con alimentos que engordan mucho. Sin embargo, no es el único factor. Los teléfonos inteligentes, tablets, portátiles, consolas de juegos y otros dispositivos parecidos, nos hacen ser más sedentarios. Se han hecho muchos estudios y las estadísticas han mostrado que cuanto más gasta un país en tecnología moderna, más crece la tasa de gente con sobrepeso.

Mucha de esta tecnología nos deja clavados a nuestro asiento durante horas. Incluso en la calle mientras andamos muchas veces no se aparta la mirada de la pantalla de nuestro Smartphone. Dicho de otra manera, todos los dispositivos modernos que hay disponibles están cambiando nuestros hábitos. Nos hace menos activos y esto lleva al cambio de nuestra forma de comer. Esto se está viendo ya en muchos países donde no existía un problema grande de obesidad, pero que ahora se está volviendo preocupante.

Nuestra capacidad de concentración ha disminuido

El prestar más atención a nuestros dispositivos electrónicos durante muchas horas al día, ha reducido nuestra capacidad de concentración. Esto es algo que muchos ya habrán notado. Sin embargo, unos estudios recientes realizados en Canadá han mostrado que es más preocupante de lo que parece. Parece que en los últimos quince años nuestra capacidad de concentración ha disminuido de 12 a 8 segundos. Si es cierto que hemos mejorado mucho en la capacidad de hacer muchas cosas a la vez, pero ya no nos concentramos con la misma eficacia que antes.

Somos menos pacientes que antes

Ahora estamos acostumbrados a tener las cosas casi al momento. Se acabaron esos tiempos donde tenían que esperar a que se descargara una película o una canción durante horas. Con la nueva tecnología tenemos videos musicales, juegos, películas y conversaciones en tiempo real. Esto nos ha hecho menos pacientes en ciertos aspectos. Un estudio preguntó a varios millones de internautas cuanto esperarían para que se cargara un video. El promedio fueron dos segundos. Esto puede parecer superfluo, pero lo cierto es que está afectando a otras cosas en nuestra vida diaria.

Cada vez más, servicios de todo tipo están ofreciendo sus productos en menos tiempo. Las aplicaciones de móviles son un claro ejemplo de cómo todo se puede hacer más rápido. Ahora mediante estos apps podemos hacer reservas en restaurantes, conseguir entradas para cine, teatro o espectáculos, reservar viajes, etc. Los tiempos de espera se han reducido considerablemente. Esto claramente es bueno, pero la parte negativa es que han hecho adictos a mucha gente de una gratificación instantánea y una pérdida de paciencia.

Demasiada tecnología puede dañar la creatividad

Se puede creer que tener toda la tecnología moderna disponible nos puede hacer pensar de forma más creativa. Esto es cierto en muchos casos, aunque se está viendo que en otros muchos es todo lo contrario En la universidad de Illinois un estudio ha mostrado que mucha tecnología junta nos hace menos creativos. ¿Cómo puede ser esto? Lo cierto es que cuando los recursos están más limitados, nuestra creatividad entra en acción. Esto es algo lógico y se ha visto siempre. Cuando no hay tantos recursos disponibles solemos crear soluciones creativas para conseguir nuestra meta.

¿Es tan bueno el GPS para nosotros?

La respuesta es sin duda que si, pero hay un inconvenientes asociado. Hoy en día el GPS es utilizado por millones de personas todos los días. La era de los mapas y guías ya está acabando, y el GPS es casi imprescindible en muchos casos. El problema es que investigadores de la universidad de McGill han presentado tres estudios donde prueban que el uso continuado del GPS puede empeorar nuestra memoria a largo plazo.

Parece ser que el hipocampo, que es la parte del cerebro que controla la memoria, también está asociado con la navegación. Cuando nos orientamos por nosotros mismos, la materia gris está mucho más activa. Los estudios han mostrado que con el uso del GPS esta actividad disminuye mucho.

Los Smartphone pueden cambiar nuestros patrones de sueño

Seguro que has oído que no es conveniente dormir con una televisión en el dormitorio. Puede ser contraproducente para dormir de una mejor manera. Parece ser que ahora ya no es solamente con los televisores. Con los modernos Smartphones, que son realmente ordenadores portátiles aparte de teléfonos, muchos jóvenes están cambiando su patrón normal de sueño. Nuestro cuerpo está “preparado” para reconocer los signos de luz a la hora de dormir. Las luces de nuestro Smartphone confunden a nuestro cuerpo con las señales para dormir o despertarnos. Esto a la larga afecta negativamente a nuestras funciones mentales.

Los mensajes de texto nos pueden hacer menos comunicativos

El enviar mensajes de texto y tener conversaciones en tiempo real es algo muy extendido hoy en día. Son millones de personas los que usan WhatsApp u otros programas similares. Actualmente se envían más mensajes de este tipo que llamadas telefónicas. Se ha hablado mucho de cómo esta puede afectar a las comunicaciones normales entre la gente, pero hay mucho más sobre esto. Algunos estudios apuntan a que los mensajes de texto y chateo nos están privando de la habilidad de leer factores emocionales en otras personas. Esto es más evidente en gente más joven.

Mientras que muchos adultos entraron en la era de los dispositivos móviles con sus habilidades sociales ya formadas, no es el caso de niños y adolescentes. Entrar directamente en el mundo digital donde buena parte de la comunicación se hace por texto o similares, ya está afectando a muchos en las conversaciones del cara a cara.

Retenemos menos información simplemente porque no lo necesitamos

Ya habrás notado que cualquier información, por muy complicada que sea, puede estar en nuestra cabeza en cuestión de segundos gracias a los buscadores de Internet. Google tiene la respuesta a casi todo lo que le preguntemos por muy problemáticos que sea. Muchos ya han dicho que cada vez más gente que considera la red como un disco duro de sus propios cerebros. Por este motivo no hace falta retener tanta información. Varias investigaciones ya han mostrado que esto hace que cada vez seamos menos propensos a recordar ciertos datos. Es más fácil teclearlo en Google y leer la respuesta.

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