¿Qué es la conciencia? ¿Se puede mantener la conciencia después de una decapitación? Hace unos años un grupo de investigadores (la mita de ellos los que descubrieron la estructura del ADN) llegaron a una hipótesis sobre esto. Dicho de una manera directa y sin tapujos, la conciencia que tiene un ser humano es simplemente el resultado de una actividad eléctrica en las redes neuronales del cerebro. Cuando hablamos de conciencia nos referimos a toda nuestra existencia, como vínculos familiares, creencias religiosas, percepción de las cosas, etc. Como escribió en los años noventa un famoso biólogo, “No somos más que un grupo de neuronas”.

En nuestra conciencia hay químicos llamados neurotransmisores. Estos compuestos químicos generan señales eléctricas que los mensajes para que las neuronas se comuniquen y formen estas grandes redes. Cuando se estimulan estas redes, experimentamos las sensaciones físicas y las emociones que forman nuestras vidas. Almacenamos todas estas cosas como recuerdos que pueden ser recordadas cuando las redes neuronales que las tienen son activadas de nuevo.

La idea puede parecer muy básica para muestra muy bien como la actividad eléctrica de un cerebro hace que tengamos nuestra conciencia. Por medio de ciertos instrumentos, podemos medir estos impulsos eléctricos en forma de ondas cerebrales, y así saber que una persona está consciente o no. Esto se puede medir con un encefalograma.

¿Qué ocurre con la consciencia después de una decapitación?

Sabiendo que con un encefalograma se puede saber si se sigue teniendo conciencia después de perder la cabeza, vienen la pregunta del artículo ¿Se ha hecho esto alguna vez? Aunque es duro y poco ético, la respuesta es si. En ciertos experimentos realizados en laboratorio se usaron ratas conectadas a un encefalograma para saber su había actividad cerebral después de cortarles la cabeza.

foto-2Se descubrió con este experimento durante cuatro segundos después de haber separado la cabeza del cuerpo, los cerebros de las ratas seguían teniendo actividad eléctrica. Era la suficiente para relacionarla con el tipo de actividad relacionada con el pensamiento. Estos descubrimientos sugieren que el cerebro puede continuar produciendo pensamientos y experimentar sensaciones por al menos unos segundos después de una decapitación – por lo menos en ratas.

Aunque esto nos puede dar pistas de que una persona que pierde la cabeza puede seguir teniendo conciencia durante unos instantes, las ratas son diferentes a las personas. Por este motivo todavía no hay una convicción clara de que esto sea así. Sin embargo, en medicina hay hechos científicos muy interesantes a este respecto. Esto es sobre todo verdad con la aparición de la guillotina. De todos modos, primero veamos un poco de historia sobre las decapitaciones como forma de ejecución.

Historia de las decapitaciones como forma de ejecución

foto-3Cortar la cabeza a alguien como modo de ejecutarlo ha sido algo usado durante siglos. Casi todas las civilizaciones a través de la historia han usado las decapitaciones en un momento u otro. Los romanos consideraban esta forma de ejecución una de las más honorables y mucho menos dolorosa que morir en la cruz por ejemplo (reservado para los no romanos). En la era medieval las decapitaciones eran usadas tanto para la nobleza como los ciudadanos medios.

Finalmente la mayoría de los países abandonaron esta forma de ejecución al verla brutal e inhumana. Sin embargo, hoy en día se siguen practicando en ciertos países, como por ejemplo Arabia Saudí o Irán.

Los factores que han hecho de la decapitación algo tan brutal son sin duda las herramientas utilizadas para hacerlo, y las gentes que usan las herramientas. La espada y el hacha han sido casi siempre las herramientas favoritas para esto. Sin embargo, depende de lo afiladas que estén y eso hace que también depende de la habilidad y la fuerza del verdugo. Mientras que en algunos países los verdugos están altamente cualificados para hacer su trabajo, históricamente se han dado muchos casos de verdugos mal preparados.

El resultado de un verdugo poco capacitado o cualificado para estas ejecuciones, es algo que nos podemos imaginar. Se han dado muchos casos donde no se ha podido cortar la cabeza de un solo golpe, necesitando varios. Esto lleva a una muerte dolorosa y nada agradable. Con la llegada de la guillotina hubo un cambio drástico en este tipo de ejecuciones.

La guillotina y algunos datos curiosos

foto-4La guillotina fue introducida en el siglo 18 como una alternativa más humana a la hora de cortar cabezas. Al contrario de lo que mucha gente cree, no consiguió su nombre de su inventor. Lo cierto es que el inventor fue un cirujano llamado Antoine Louis. El nombre le fue dado por la persona que promovió esta herramienta como herramienta para ajusticiar.

Con la aparición de la guillotina, las ejecuciones podían ser realizadas con mayor rapidez y eficacia. Esta máquina fue oficialmente acuñada como método de ejecución durante la revolución francesa. Su increíble efectividad llevó a lo que se conoce como el reino del terror en Francia, donde más de 30 mil personas pasaron por la guillotina en solo un año. Francia ha seguido usando este método hasta finales de los años setenta.

¿Podía una cabeza sobrevivir unos segundos en una guillotina? El sistema circulatorio entrega oxígeno y otros componentes por medio de la sangre al cerebro. Esto es importante para hacer cualquier cosa. Si el cerebro se ve privado de sangre y oxígeno, sus funciones se deterioran rápidamente. La sangre es enviada al cerebro mediante un bombeo de corazón pasando por los pulmones.

¿Qué ocurre cuando una persona pasa por la guillotina?

foto-5La decapitación abre este sistema cerrado de forma irremediable, lo cual causa que haya una caída total en el la presión sanguínea. Esto hace que el cerebro se quede sin sangre y oxígeno. Dependiendo de cómo se separe la cabeza del cuerpo, la pérdida de estos dos importantes elementos y finalmente la conciencia puede tardar más o menos. En el diseño de la guillotina, el corte es limpio y rápido.

La cuchilla de la guillotina y parte móvil que baja tiene unos 80 kilos y se dejaba caer desde una altura de unos cuatro metros. La cuchilla estaba preparada para caer directamente sobre la parte de atrás del cuerpo, lo cual evitaba hasta cierto punto que la cabeza saliera volando hacia el público. De todos modos, normalmente se podía una pantalla de madera para que la cabeza nos rodara o saliera expulsada. Normalmente la cabeza caía en una cesta justo debajo de la víctima.

Esto hacía que la cabeza pudiera ser recuperada rápidamente por el verdugo. Antiguamente, recoger la cabeza y mostrarla al público era normal, y en ocasiones el verdugo mostraba poco respecto esta parte del cuerpo humano. Este fue el caso de la mujer que mató a Marat y que fue ajusticiada de este modo. Después de perder la cabeza, el verdugo la cogió y la abofeteo delante del todo el mundo. Según testigos, las mejillas de la cabeza se sonrojaron y la cara hizo un claro gesto de indignación hacia el verdugo.

Este fue el primer caso de una posible conciencia después de una decapitación, aunque no fue la última. Se ha hablado mucho de cabezas gesticulando o queriendo hablar después de pasar por la guillotina. Algunos creen que son meros calambres musculares involuntarios. Esto puede ser cierto para el resto del cuerpo, pero la cabeza alberga el cerebro donde está la conciencia.

Consciencia de la cabeza por algunos segundos

foto-6El cerebro no recibe un trauma de ningún tipo cuando pasa por la guillotina, y podría perfectamente seguir funcionando hasta que la falta de sangre provoca la muerte. El tiempo que una persona puede estar consciente todavía es un motivo de discusión. Sabemos que una gallina puede ser corriendo unos segundos cuando pierde la cabeza y también está el experimento con ratas comentado en el anterior artículo.

Muchas evidencias dicen que una cabeza separada del cuerpo podría perfectamente estar conciente al menos durante cuatro segundos. Esto es mucho tiempo en una situación así. Cuenta hasta cuatro y mira alrededor de la habitación en la que estás. Te darás cuenta que es suficiente tiempo para darse cuenta de muchas cosas. Hay tiempo para experimentar miedo y terror. Esto es lo que muchos testimonios han dicho sobre la guillotina. En algunos casos, la cara de la persona ejecutada podía mostrar confusión y luego terror de saber su situación.

Uno de los casos más célebres ocurrió a principios del siglo pasado durante la ejecución de Henri Languille. El médico que estaba presente hizo un experimento con consentimiento del condenado a muerte. El médico dijo varias veces el nombre del reo

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