¿Quién no sabe quién fue el pirata Barbanegra? Seguramente la mayoría no sabe todos los detalles sobre el legendario pirata, pero por lo menos será reconocida al instante por el nombre. Cuando se habla de Barbanegra el resumen es que en pocos años se hizo el pirata más temido y conocido de todo el mundo. De hecho, se convirtió en una leyenda estando aun vivo y se le recuerda hasta nuestros días. Hoy en día Barbanegra es casi un personaje mitológico que ha servido para llenar un gran número de libros y películas de cine.

¿Por qué se le tenía tanto miedo y le consideraban el más terrible de los piratas? Lo cierto es que el Barbanegra real era alguien muy peculiar. Tenía la costumbre de hacer las cosas como le venía en gana, lo cual ayudó a reforzar su leyenda. Lo cierto es que era violento y había que tener mucho cuidado con el. Muchas gente incluso pensaba que podía incluso tener alguna enfermedad mental que lo hacía más peligroso aun. Te constamos algunas cosas flipantes de Barbanegra.

1 –  Barbanegra dejaba claro que era el jefe

El pirata Barbanegra hacía las cosas a lo grande, y eso no los discute nadie. Para empezar, tenía un barco mucho más grande que la media en esa época. También tendían una tripulación enorme compuesta de más de 300 hombres. Todos ellos curtidos piratas que habían estado en muchas batallas y saqueos. Eran lo que podemos llamar hoy en día, unos tipos muy duros, y había que tener mucho cuidado en provocarles. Por un lado esto era bueno, ya que Barbanegra disponía de unos hombres que podían con cualquier cosa.

Sin embargo, había un problema en tener a los más sanguinarios piratas a su mando… no era nada fácil que le obedecieran. Cuando asaltaban otros barcos la tripulación lo celebraba después bebiendo en exceso y creando una situación difícil de controlar. Barbanegra era muy consciente de esto y llegó un momento en que vio peligrar su mandato. ¿Qué hizo el legendario pirata para poner a sus hombres en su sitio? Según cuentan algunas historias mostró a su tripulación lo loco que estaba.

Lo primero que hizo fue dar un ejemplo que no se podía jugar con el. Estaba bebiendo con uno de sus marineros cuando sin previo aviso sacó su pistola y le disparó en la rodilla. Lo hizo delante de todos sus hombres, los cuales se quedaron mudos. No hubo provocación previa y nadie entendía nada. El marinero preguntó más tarde porque le había disparado, y Barbanegra le contestó que si no se disparaba a alguien de la tripulación de vez en cuando, de olvidaban de quién mandaba.

2 – Hacía competiciones muy peligrosas

Los piratas no estaban siempre luchando o emborrachándose. También se lo intentaban pasar bien e inventaban curiosos juegos para conseguirlo. Según escribió un miembro de la tripulación de Barbanegra, en una de las borracheras generales en el barco Barbanegra pensó en un reto. Básicamente era una competición de quién era el más valiente.

Sin saber muy bien en lo que consistía el reto, algunos marineros se apuntaron ya que parecía divertido. Barbanegra y los que habían aceptado el reto se metieron en uno de los camarotes. Todas las escotillas y claraboyas fueron cerradas y lo que el pirata hizo fue encender una pequeña olla llena de azufre. El compartimento se empezó a llenar de los vapores de azufre y pronto fue imposible respirar. Muchos de los hombres entraron en pánico y empezaron a golpear la puerta pidiendo salir. Finalmente abrieron la puerta del camarote y los hombres salieron. Todos menos Barbanegra.

Según cuenta la historia, Barbanegra se aseguró que todos los hombres habían salido y entonces es cuando el salió. El camarote se había llenado de un humo amarillo muy tóxico pero el pirata salió sonriendo y burlándose de los que habían abandonado el juego. También dijo que el siguiente reto sería para ver quién aguantaba más tiempo colgado del cuello. Los retos de Barbanegra no eran precisamente buenos para la salud.

3 – Barbanegra tenía éxito con las mujeres… y las compartía

Lo que no sabe mucha gente es que este legendario pirata tenía bastante éxito con las mujeres. Se tiene documentado que estuvo casado más de veinte veces y es que con algunas se enamoraba rápidamente. Por este motivo no dudaba en pedir matrimonio a sus nuevas conquistas. Por supuesto, Barbanegra no era de los que iban a la iglesia a casarse. Lo que hacía era que algún miembro de la tripulación dirigiera la boda, lo cual parecía una burla al matrimonio.

Lo que no sabían sus novias era que se cansaba de ellas rápidamente. De hecho, acababa llamando a sus hombres para que se divirtieran con ellas una vez que ya no las quería. Hay que decir que la mayoría de sus “esposas” fueron prostitutas, lo cual no quita que fuera éticamente deplorable. También se sabe que alguna de sus mujeres murió estrangulada por el pirata, lo cual irónicamente lo hacía por piedad. Le parecía mal que tantos hombres la forzaran y por eso acababa con sus sufrimientos.

4 – Se preocupaba mucho por su salud y la de sus hombres

Su barco se llamaba “Queen Anne’s Revenge”, el cual fue encontrado años más tarde después de ser hundido. Una de las cosas más sorprendentes es que vieron que el pirata guardaba jeringuillas llenas de mercurio, las cuales se usaban para tratar la sífilis. Barbanegra había contraído la enfermedad en algún momento de su carrera delictiva. Lo cierto es que muchos piensan que la sífilis pudo tener algo que ver con su psicótico comportamiento. También está documentado que se preocupaba mucho de sus estado de salud, y por eso tenía siempre cirujanos y médicos cerca de el.

Cuando asaltaban un barco se quedaba con los médicos que había a bordo. No lo hacía solo por el, sino por toda su tripulación. Parece ser que Barbanegra tenía como prioridad que el y todos sus hombres estuvieran siempre bien atendidos médicamente. Por supuesto, su sífilis tuvo mucho que ver pero eso no quita que considerara que la salud era muy importante en su barco.

5 – Barbanegra no gastaba mucho dinero

Se puede pensar que este pirata tenía una gran fortuna gracias a sus años de actividades piratas. Es cierto que amasó una gran fortuna siendo pirata, pero curiosamente su fama y el terror que daba le hacían gastar poco. Barbanegra podía entrar en cualquier tienda o establecimiento y coger lo que quisiera. Nadie se atrevía a decirle nada y Barbanegra se aprovechó de esta circunstancia. Algunas veces pagaba por las cosas y otras no. Cuando pagaba lo hacía era por estar de buen humor y por ser magnánimo. Dicho de otra manera, lo hacía como si estaba haciendo un favor.

Lo pero era que muchas de las cosas que cogía de las tiendas luego las vendía. Claramente le gustaba el dinero y las riquezas y cualquier sistema era bueno para conseguirlo. Muchos dicen que no lo hacía solo por el dinero en si, sino porque demostraba su poder para hacer lo que quisiera.

6 – Ideó sus propias armas de ataque

El barco de este famoso pirata era muy grande, como ya hemos dicho. Este gigantesco barco tenía unos treinta cañones para realizar otros barcos. Aun así, no siempre lanzaban las típicas bolas de cañón para hundir otras naves. De hecho Barbanegra siempre quería que los barcos que atacaba quedaran lo menos dañados posible. Era la mejor manera de no dañar todo lo que podía robar. Para ello diseñó sus propias bolas de cañón. Consistían en trozos de lona llenas de cristales, clavos y balas de plomo, lo cual metía en los cañones.

Lo que provocaba esta inusual munición era lanzar una mortífera metralla que causaba graves daños a la tripulación enemiga. Esto facilitaba mucho el abordaje a los barcos ya que había provocado graves heridas a sus enemigos. Eso no significaba que algunas veces le diera igual y lanzara todo su poder bélico. De hecho, fue de los primeros que ataban dos bolas de cañón juntas para causar un mayor destrozo en los barcos enemigos.

7 – Era más duro de lo que piensa la gente

Aun siendo un pirata muy conocido y con muchos crímenes a sus espaldas, le fue concedido un perdón total por parte del gobierno inglés. Se le perdonó porque Inglaterra era incapaz de detenerle y acabar con sus fechorías. Aun así, Barbanegra no paró de robar y saquear con sus hombres. Finalmente fue perseguido por el teniente de la armada Robert Maynard. Este oficial llevaba tenía dos barcos y unos sesenta hombres, lo cual no se lo ponía fácil.

Claramente Robert Maynard y sus hombres estaban en desventaja con Barbanegra y sus piratas. Por ello decidió ponerles una trampa y así acabar con ellos. Hizo parecer que sus dos barcos estaban a la deriva y sin defensas. Puso frente a los piratas que era una presa fácil para abordar. Barbanegra cayó en la trampa y abordaron las naves, pero pronto vieron que le estaban esperando. El pirata intentó iniciar el combate pero Maynard le pegó un tiro en el pecho a Barbanegra. Esto no paró al pirata, el cual atacó al oficial con su espada. Barbanegra fue entonces apuñalado en el cuello por la espalda, pero aun siguió luchando.

El legendario pirata fue imparable durante un buen rato, y no había forma de matarle. Le dispararon cinco veces y apuñalaron con cuchillos y espadas por lo menos otras 20 veces. Finalmente murió desangrado, aunque fue mientras intentaba cargar de nuevo su pistola. Claramente era un tipo duro como siempre quiso demostrar.

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