¿Qué sabes de los aviones de la primera guerra mundial?

Ya hemos hablado hace tiempo de cómo eran los aviones de guerra de la segunda guerra mundial. Ya era hora de habláramos de los que había en la primera guerra mundial, también llamada la gran guerra. Por si alguno no se había dado cuenta, este año 2018 hace un siglo que la primera guerra mundial terminó (1914 – 1918). Si te parece que en aquellos tiempos los aviones eran de risa, puede que te lleves una sorpresa. Es cierto que la aviación tenía solo diez años de antigüedad, pero los aviones de la primera guerra mundial ya podían combatir en el aire de una manera asombrosa.

La gran guerra duró solo cuatro años pero supuso un avance tecnológico como no se había visto nunca. No solamente se adelantó en estrategias bélicas sino en otros muchos campos. La aviación no fue una excepción y este conflicto obligó a que los aviones dieran un paso gigante en todos los aspectos. Hace cien años que la primera guerra mundial acabó y recordamos algunas curiosidades de los aviones de combate de la época.

1 – Los alemanes fueron los reyes indiscutibles en el aire

¿Sabías que los alemanes derribaron más de del doble de aviones aliados que los que perdieron?  Dicho de otra manera, los pilotos alemanes derribaron dos o tres aviones por cada uno que perdían. Por si esto no fuera suficiente, la aviación alemana era la que menos accidentes y pérdidas humanas tenían en los entrenamientos. Hay que recordar que murieron más pilotos británicos en los entrenamientos que en las batallas aéreas.

Los alemanes también demostraron que sus innovaciones tecnológicas eran asombrosas para la época. Esto hizo que fueran los reyes indiscutibles en el aire.

Para ponerlo más complicado, el número de aviones alemanes era mucho menor que el de los aliados. Incluso estando en desventaja numérica seguían dominando los cielos. Cuando estaba finalizando la guerra, los aliados estaban fabricando cinco veces más aviones que los alemanes. Por su lado los alemanes en lugar de concentrarse en el número de aviones, lo hicieron en mejorarlos lo máximo posible. Aunque perdieron la guerra, en el aire no había quién les chistara.

2 – Se diseñaron aviones para derribar zeppelines

La idea que tenemos de los aviones de la primera guerra mundial es seguramente los típicos biplanos con hélice. Sin embargo, también se usaban otros tipos de avión, como los monoplanos y los triplanos, los cuales fueron muy efectivos en varias misiones. De hecho, fue un triplano el que hizo famoso al conocido Barón Rojo. Lo que mucha gente no sabe es que también se construyeron aviones de cuatro alas con un fin muy específico. Se diseñó este tipo de avión para dar caza a los  zeppelines, los cuales eran muy usados por aquel entonces.

Estos aviones de la primera guerra mundial de cuatro alas tenían una ventaja. La superficie adicional de las alas les ayudaba a mantener estabilidad a bajas velocidades. Esto era esencial para atacar a los zeppelines con efectividad. Estos aviones fueron construidos sobre todo por ingleses y alemanes. Aun así, no tuvieron mucho éxito y finalmente se descartaron al no obtener los resultados que se esperaban.

3 – La gran guerra nos trajo el primer avión metálico

Hoy en día todos los aviones están hechos de metal y lo vemos como algo normal. Sin embargo, cuando la aviación comenzó los aviones se hacían de madera. Cuando empezó la primera guerra mundial los motores usados en los aviones no eran muy potentes. Al ser más ligeros los aviones podían ser de madera. Sin embargo, con la guerra las mejoras técnicas fueron muy rápidas y los motores cada vez eran mejores. Como se ha dicho, los alemanes eran los mejores diseñando nuevos modelos de avión, y en 1915 construyeron el primer avión hecho totalmente de metal.

Esto era necesario para unos motores cada vez más potentes y pesados. Aun así, la mayoría de la gente lo vio con escepticismo. No confiaban mucho que un aparato que volaba fuera hecho de un material tan pesado como el metal. Por este motivo tuvo que pasar mucho tiempo hasta que finalmente todos los aviones se hicieran de metal exclusivamente.

4 – Las terrible técnica para atacar trincheras desde el aire

Como posiblemente sepas, la primera guerra mundial fue sobre todo una guerra de trincheras. Poco podemos imaginar lo horrible que fue estar en ese laberinto de pasillos excavados en el suelo. Imaginad estar metidos en toneladas de barro mientras las balas silban encima de vuestra cabeza. En esta guerra se usaron todo tipo de armas, muchas veces experimentales para probar su funcionamiento. No es un secreto que se usaron armas químicas en la primera guerra mundial. Sin embargo, lo que mucha gente no sabe era como se atacaba a las trincheras desde el cielo.

El terrible método que se usaba para acabar con el enemigo en las trincheras era lanzar desde el aire cientos de dardos metálicos. Eran grandes y pesados dardos metálicos con punta que podían atravesar a una persona de lado a lado. Fueron usados primero por los franceses y luego por los alemanes e ingleses. Esta mortífera lluvia metálica aterrorizaba a los soldados y era también una forma de guerra psicológica. Imagina estar metido en una trinchera y cientos de picas cayendo alrededor tuyo. No siquiera podían cubrirse y solo les quedaba la esperanza de tener suerte y no ser atravesado por un dardo.

5 – Londres fue bombardeado por zeppelines

Los bombardeos de Londres en la segunda guerra mundial son muy conocidos, pero en la gran guerra también pasó por lo mismo. De hecho, en esta guerra se vio por primera vez lo que eran bombardeos intensivos desde el cielo a grandes ciudades. El objetivo eran la población y esto causó un enorme impacto en el mundo entero. Para hacernos una idea, no se habían bombardeado ciudades nunca usando máquinas voladoras. En la primera guerra mundial se usaron sobre todo zeppelines para hacer estos bombardeos masivos.

Los zeppelines eran muy efectivos a la hora de lanzar bombas sobre las ciudades. Londres tuvo que sufrir algunos de los primeros por parte de los alemanes. Sin embargo, según la tecnología aérea avanzaba muy rápido, se pudo ver que eran demasiado vulnerables y podían ser derribados con facilidad. Por este motivo se construyeron bombarderos, los cuales marcarían el principio de una era en los aviones de guerra. Se calcula que los bombardeos de Londres dejaron casi dos mil muertos en total. Se puede decir que fue un campo de pruebas para lo que vendría después.

6 – El gran sentido del honor de los pilotos

El sentido del honor y la caballerosidad de los pilotos en la gran guerra son legendarios. Hay muchas historias que lo demuestran y parece que era un código escrito que aplicaba a todos los pilotos sin importante en que bando estuvieran. Uno de los casos más conocidos fue el de los pilotos británicos Justin McKenna y Sydney Sutcliffe, los cuales iban en su avión biplaza completamente solos. Fueron sorprendidos por una cuadrilla de siete aviones alemanes, por lo que su situación era muy delicada.

Los dos pilotos decidieron luchar hasta el final y consiguieron derribar a cuatro aviones alemanes. Sin embargo, finalmente fueron derribados y ambos pilotos murieron. Los alemanes se quedaron impresionados de la valentía de los pilotos británicos. Fue tal el impacto, que un avión alemán se adentró en las líneas británicas para entregar una carta confirmando la muerte de los dos pilotos. Los alemanes organizaron un funeral con todos los honores para los pilotos británicos. Incluso invitaron a prisioneros militares ingleses. Se hicieron fotografías del funeral que fueron luego entregadas a las familias.

Este honor en batalla era muy valorado por todas las partes. Uno de los ejemplos de honor en las batallas aéreas era el Barón Rojo. Demostró en muchas ocasiones que el honor estaba por encima de todo, y por eso era temido que respetado en partes iguales. Cuando el Barón Rojo fue abatido en 1918, las tropas australianas le hicieron un funeral como tributo. A su muerte todas las fuerzas aéreas involucradas en el conflicto le consideran el mejor piloto de la guerra.

7 – Se usaban ganchos como armas

Si te ha sorprendido el uso de dardos metálicos para atacar trincheras, también te sorprenderá esta rústica arma. Lo cierto es que al estar la aviación en sus orígenes, cualquier idea era buena para probar. Los aviones eran más lentos y frágiles, y también era muy complicado poner armas en la estructura. Al principio de la guerra los pilotos lanzaban granadas de mano desde sus aviones, y en ocasiones usaban hasta ladrillos. Una de las ideas más sorprendentes fue la de un ruso llamado Aleksandr Kozakov.

Kozakov quiso innovar con una nueva arma que era un gancho atado a una cuerda. La idea era lanzar el gancho para atrapar a los aviones enemigos y hacerlo caer. Hay que recordar que los aviones de guerra entonces eran de madera y lona, por lo que era más fácil derribarlos. El problema es que la primera vez que lo probó también su avión cayó al suelo. Aun así Kozakov sobrevivió al accidente. El gancho se perfeccionó y fue usado por la aviación rusa durante la primera guerra mundial. El cable que sujetaba el gancho se liberaba al atrapar a otros aviones, y no arrastraba los aviones rusos al suelo.

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